La Voz de Almeria

Almería

La doctora María cumple su vocación de vida: gracias a la Facultad de Medicina de Granada

Emoción en el Auditorio, orgullo familiar y una promoción que simboliza la España abierta que cura sin mirar el origen

María así de feliz el día de su graduación en Medicina.

María así de feliz el día de su graduación en Medicina.La Voz

Tony Fernández
Publicado por

Creado:

Actualizado:

No soy nada presuntuoso y menos aún orgulloso. Por eso, mientras otros aplaudían en el Auditorio de Granada, yo lloraba de alegría (con lo que me cuesta llorar de pena). Mi hija María se graduaba en Medicina y toda la familia vivimos un día que jamás olvidaremos.

Mi reconocimiento a la Facultad de Medicina de Granada, donde todo encajó como tenía que ser. Como tantas veces en mi vida —no tengo vida social— la fiesta no fue completa: ni pudimos celebrar la familia unida ni sentarnos juntos a comer como tantos padres tras una carrera tan larga. Jugaba el Almería: tocaba trabajar, y mi hijo Carlos y yo llegamos justo a tiempo. No quiero centrarme en lo personal, pero sí dejar constancia de detalles que nos hacen mejores personas.

Ellos han hecho mejores a nuestros hijos transmitiendo todo su saber y amor.

Ellos han hecho mejores a nuestros hijos transmitiendo todo su saber y amor.La Voz

No sé la capacidad del Auditorio de Granada, pero estaba lleno. El acto, bien organizado, no dejaba a nadie indiferente. Los protagonistas estaban citados a las 9 y sus familias a las 10:30. Nosotros nos ubicamos en el segundo anfiteatro y, cuando fui al servicio, me encontré con mi hija María: nos abrazamos y lloramos como niños. Fueron testigos varios compañeros médicos como ella, a los que me presentó feliz en su gran día. Nunca he visto tan feliz a mi hija como en ese momento. Vivimos tres horas inolvidables, con un vídeo que repasaba su paso por la Facultad y el de sus compañeros. Después llegó la entrega de bandas y…

Muchos de los médicos que se graduaron en Granada son de Almería.

Muchos de los médicos que se graduaron en Granada son de Almería.La Voz

Un día eterno en Granada

Nunca le he preguntado a mi hija María de dónde le viene la vocación, pero encaja con su forma de ser: alegre y siempre pendiente de los demás. Yo nací en la calle Magistral Domínguez, 29, donde también residía la médica más joven de la España de 1968, la doctora Juana Pardo Rueda, que se casó con el doctor José Herruzo. Ellos llenaban de libros la primera planta de la casa y nosotros ocupábamos la segunda. La primera calavera real que vi estaba en el dormitorio de aquellos jóvenes médicos que pasaban los veranos entre libros y playa en Almería. Tenían un Jaguar rojo descapotable. Ejercían en el Hospital de La Paz en Madrid.

Vocación que viene de casa

La ya doctora María Fernández Miralles, desde niña, venía conmigo a tomar café a casa de la abuela, que le daba dinero para sus gastos. Yo se lo guardaba y se lo ingresaba en el banco todos los meses. Mi madre lo hacía a escondidas, pero María, siempre noble, me lo entregaba porque para ella 20 euros eran un capital. Un día, mi madre —la abuela Carmela— me dijo: “María va a ser médico como Juanita (mi madrina), quiere estudiar Medicina”. 

María siempre lo tuvo claro a la hora de elegir salvar vidas.

María siempre lo tuvo claro a la hora de elegir salvar vidas.La Voz

Se lo comenté a mi mujer y aquello pasó de largo, como tantas cosas… hasta que, estudiando en el Instituto Alborán, empezó a destacar. Aquellos veranos en el Edificio Bahamas en Roquetas también dejaron huella: María y Juanita pasaban horas hablando en la piscina, entre chapuzón y chapuzón, como si sin saberlo ya estuvieran trazando un futuro ligado a la medicina y al cuidado de los demás. La abuela no pudo verla, pero la Tuna de la Universidad interpretó la canción que más le gustaba: “Granada, Granada mía… orgullosos los claveles de la Vega de Motril”, que tanto cuidaba su padre, mi abuelo, el perito don Miguel Camacho. Todo encajaba. La abuela estaba presente.

María con sus padres Nieves y Antonio y sus hermanos Copy y Carlos.

María con sus padres Nieves y Antonio y sus hermanos Copy y Carlos.La Voz

Granada, elección y premio

Con la mano en la cara para que la familia no me viera llorar, escuchaba las palabras del vicerrector y de grandes profesores hablando del esfuerzo de los padres, cuando en realidad el mérito ha sido de María. Salió de casa con 18 años y a los 24 ya ha hecho sus primeras operaciones de corazón. Se habló mucho de lo que hacen los padres, pero para nosotros no ha sido tanto: desde que nacieron nuestros hijos, una parte de nuestros sueldos ha ido destinada a su educación. Siempre tuvimos claro que la Facultad de Granada era lo mejor para María y, tras el acto de graduación, no hay ninguna duda.

Estamos en sus manos por su profundo conocimiento, formación y vocación.

Estamos en sus manos por su profundo conocimiento, formación y vocación.La Voz

España, medicina sin fronteras

Ver a María recibiendo la banda junto a sus amigas de infancia y compañeros de la promoción 2020-2026 colmó la felicidad de nuestra familia. Pero hubo un momento aún más especial: cuando me sentí profundamente orgulloso de ser español. Al nombrar a médicos de otras nacionalidades, tan españoles ya como la propia María, el auditorio estallaba en aplausos y el corazón se me salía del pecho. España abre sus puertas a todas las nacionalidades: no hay diferencias entre quienes viven y trabajan aquí. Justo debajo de nosotros, una familia de origen magrebí aplaudía con rabia a su médico. 

Nosotros todos los meses destinamos una cantidad a ‘Médicos sin Fronteras’ y tengo claro que nuestro camino ha sido más fácil que el de aquellos que vinieron a nuestro país, y por eso todavía valoro más lo que representan. Tantas luchas políticas, tantos egos desmedidos… para acabar viendo cómo de la Facultad de Medicina de Granada salen profesionales dispuestos a curar y cuidar de nosotros sin importar su origen. Personas. Y eso es lo que siempre me ha importado en la vida.

tracking