La Voz de Almeria

Almería

La demolición más famosa de Almería: 323 barrenos y un adiós en apenas 10 segundos

Se cumplen 28 años de la voladura del Edificio Trino, cuyas 10 plantas eran un muro para el crecimiento de la ciudad

Caída del Edificio Trino en la mañana del 9 de mayo de 1998. Julia María Sánchez, esposa del alcalde Juan Megino, apretó el botón desde el Gran Hotel.

Caída del Edificio Trino en la mañana del 9 de mayo de 1998. Julia María Sánchez, esposa del alcalde Juan Megino, apretó el botón desde el Gran Hotel.LA VOZ de Almería

Carlos Miralles
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“¡Vaya vistas!”. Así tituló LA VOZ de Almería una edición especial sobre la demolición más famosa de la historia reciente de la ciudad, que cumple justo ahora 28 años. Con la Rambla todavía en obras, más de 5.000 curiosos se acercaron a las inmediaciones del Puerto y Las Almadrabillas para asistir al derribo del Edificio Trino. Una mole de diez plantas en el número 2 de la Avenida Cabo de Gata nació para morir a causa de una ubicación poco privilegiada y que limitaba el crecimiento de la capital hacia el mar. Se utilizaron 19 kilos de explosivo y su caída, en apenas 10 segundos, se produjo el sábado, 9 de mayo, de 1998. Esta es la película del edificio más antiestético y famoso de Almería.

Casi 20 kilos de explosivo para un edificio condenado

Fueron 323 barrenos -19 kilos de explosivo- los que acabaron con él en apenas 10 segundos, pero su historia es más larga. El piso se levantó 30 años antes de manera ilegal para ser un hotel bajo el nombre de ‘Miramar’, algo que nunca llegó a cerrarse. Junto a la gasolinera, su estética poco llamativa le llevó a convertirse en un espacio de oficinas y hasta de radio que vio avanzar a la ciudad, pero a su vez también suponía un estorbo.

El Gran Hotel (izquierda), y el Edificio Trino (derecha), en plena construcción.

El Gran Hotel (izquierda), y el Edificio Trino (derecha), en plena construcción.LA VOZ de Almería

Se tuvo que independizar de la gasolinera

La corporación municipal, con Juan Megino a la cabeza, inició los trámites para su demolición una década antes. La obra fue adjudicada a Cavosa y ejecutada por personal de esta y de Detecsa, mientras que DYR, filial de ambas, fue responsable del proyecto de voladuras. Se demolió una parte manualmente para independizarlo de la estructura de la gasolinera y se colocó una pantalla de protección entre la gasolinera y el edificio, resguardando los surtidores. 

"Utilizamos explosivos y detonadores especiales para ambientes inflamables"Esteban Langa, ingeniero de minas que derribó el Edificio Trino

“No se vaciaron los tanques de combustible porque se disparó con explosivo y detonadores especiales para ambientes inflamables, de los usados en la minería del carbón”, apunta en sus memorias Esteban Langa, ingeniero de minas que pocos años después, en 2002, echó abajo las chimeneas de la Central Térmica.

Juan Megino, alcalde de Almería en 1998, con el Edificio Trino detrás.

Juan Megino, alcalde de Almería en 1998, con el Edificio Trino detrás.LA VOZ de Almería

Había tanta gente que el derribo tuvo que retrasarse

Los ciudadanos no se lo quisieron perder. Más de 5.000 almerienses bajaron a las inmediaciones de Trino para presenciar un derribo tan poco habitual que desbordó a la Policía Local. De hecho, la voladura estaba prevista para las 8:00 horas y se retrasó 8 minutos ante la cantidad de gente que había en los alrededores, llegándose a ampliar el perímetro de seguridad.

Esta era la imagen pocos minutos después de la voladura de Trino.

Esta era la imagen pocos minutos después de la voladura de Trino.LA VOZ de Almería

La esposa del alcalde apretó el botón rojo

Julia María Sánchez, esposa del alcalde Juan Megino, fue quien apretó el botón del cataclismo. “He sido el último botón de la cadena. Mi marido, que durmió poco pero bien, me lo comentó y accedí a hacerlo”, apuntó ante las cámaras de RTI, que dieron en directo la caída del edificio. Primero hacia el lado derecho y luego hacia el izquierdo, en apenas 10 segundos pasó a la historia. “Esto no es un capricho del alcalde, sino de la ciudad. Tendremos un frente marítimo despejado, hermoso, con luz”, sentenció Juan Megino.

Vista aérea de Almería con el Edificio de Trino abajo a la derecha.

Vista aérea de Almería con el Edificio de Trino abajo a la derecha.LA VOZ de Almería

Una nueva imagen para la ciudad de Almería

Y se acabó la historia de Trino para siempre. En cuanto se disipó la polvareda, el buque Mistral que llegaba desde Nador (Marruecos), se encontró con la gran 'sorpresa' y una nueva imagen para la ciudad. Hoy en día se mantiene la gasolinera y en su lugar hay un parque que permite ver el Cable Inglés.

Vista del edificio desde el Parque Nicolás Salmerón.

Vista del edificio desde el Parque Nicolás Salmerón.LA VOZ de Almería

Esteban Langa reconoce que fue muy mediática

El ingeniero encargado de la demolición del Edificio Trino ha escrito en su blog: “Cayó según lo previsto. El espectáculo había terminado, pero para nosotros continuaba el trabajo, como destruir el explosivo y detonadores sobrantes después de la carga de la voladura, pues la devolución al polvorín resultaba prácticamente imposible. Toda mi preocupación consistía en destruir tanto el explosivo como los detonadores antes de que la gente se empezara a arremolinar curioseando alrededor del edificio demolido”.

Máquinas trabajando para retirar los últimos escombros y hacer el parque de Trino.

Máquinas trabajando para retirar los últimos escombros y hacer el parque de Trino.LA VOZ de Almería

"Tuvimos que detonar el explosivo que sobró"

“Mi compañero Alejandro había quemado ya el explosivo para ganar tiempo, pues la gente empezaba a merodear por la zona, por lo que tan solo nos quedaba destruir los detonadores, y estos solamente pueden destruirse explosionándolos. Hicimos un mazo con los detonadores, reservando dos, que utilizaría con una pequeña cantidad de explosivo que habíamos conservado para ello, formando una pequeña carga que adosada al manojo iniciaría todos”.

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