La Voz de Almeria

Almería

Los miedos de la política amenazan la peatonalización del Paseo

Si finalmente circulan taxis y autobuses no será peatonal

Tramo alto del Paseo que ha sido abierto al público recientemente

Tramo alto del Paseo que ha sido abierto al público recientementeLa Voz

Eduardo de Vicente
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Peatonal, en el diccionario de la RAE significa “espacio reservado a los peatones”, es decir, cualquier calle donde se autorice la circulación de vehículos, sean taxis o camiones, ya no podrá ser considerada peatonal por mucha imaginación que tenga un concejal o una alcaldesa. Llevamos más de dos años hablando de la necesidad de resucitar a nuestra avenida principal que no levantaba cabeza y parecía abocada al fracaso social y comercial. Llevamos tanto tiempo esperando la reforma ansiada que muchos nos habíamos llegado a creer que por fin nuestro querido Paseo iba ser un paseo de verdad, dedicado exclusivamente a los peatones.

Nuestros políticos habían recurrido tantas veces al ejemplo de la calle Larios de Málaga que pensábamos que aquí se habían despejado ya las dudas y las reticencias que impedían tomar una decisión valiente y de progreso, que pasaba, indiscutiblemente, porque el Paseo no admitiera más vehículos de motor que los estrictamente necesarios como las ambulancias, los coches de la policía y el de los bomberos en momentos muy puntuales.

Peatonal, pero con taxis y bus

Después de tantas expectativas nos encontramos con la sorpresa de que el miedo de la política amenaza seriamente con cargarse el proyecto original y que el milagro de la peatonalización se va a quedar en una mentira, puesto que la idea que barajan ahora nuestros temerosos dirigentes municipales es hacer un híbrido extraño y caótico por definición. Quieren llamarle peatonal al Paseo y permitir que puedan circular libremente los taxis y los autobuses de menor tamaño. Si pasan coches el Paseo no será nunca peatonal, aunque pasen cada diez minutos. Los padres no podrán sacar a pasear a sus hijos libremente por la avenida y despreocuparse de peligros sabiendo que en cualquier momento puede aparecer un taxi o un autobús. Las personas mayores con dificultades de movilidad no podrán tampoco caminar confiadas por el Paseo y por tanto disfrutarlo con la libertad de la que se disfruta una verdadera calle peatonal. En esta ciudad que tanto amamos ya nos hemos acostumbrado a las mentiras peatonales. Hicieron peatonal la calle de Mariana y resulta que es una de las que más volumen de tráfico tienen en el casco histórico. Circulan camiones, furgonetas, patinetes, motos, con total impunidad, saltándose la señal que puso el Ayuntamiento como elemento decorativo.

La recuperación del Paseo pasa por ser peatonal, aunque ahora le cueste entenderlo a los comerciantes. Lo mismo ocurría en Málaga cuando los dueños de los negocios pusieron el grito en el cielo por la calle Larios, que se iba a quedar sin tráfico y los iba a arruinar. El tiempo le ha dado la razón a la peatonalización y ahora la ciudad malagueña presume de su avenida. Aquí, el equipo de Gobierno del Ayuntamiento está temblando de miedo por una cuestión absolutamente personal. Temen que el malestar de los vecinos les pueda pasar factura después en las urnas. Esa es su gran preocupación y de esa forma no se pueden tomar decisiones importantes cuando hace falta una buena dosis de valentía, tener las ideas muy claras y una visión de futuro que ahora mismo no está a su alcance. El Paseo no admite otra alternativa que ser peatonal sin excepciones y si no hubiera otro remedio que abrir algún paréntesis, se podían buscar alternativas, como establecer esa falsa peatonalización en el último tramo, en ese ramal que va desde la calle Rueda López hasta la Plaza Circular, que todos los almerienses sabemos que no tiene el impulso vital que la parte de arriba del Paseo.

tracking