Los nuevos ‘titanes’ vigilarán más especialmente la zona de San Cristóbal
Controlar las zonas con botellón o vandalismo están entre las prioridades establecidas para el grupo

Vistas de la ciudad desde el Cerro de San Cristóbal
La puesta en marcha del nuevo Grupo de Intervención Rápida (GRIP) de la Policía Local tiene como objetivo “reforzar, sobre todo en horario de tarde y noche” a los turnos habituales “cuando son horas más conflictivas”.
“Luchar contra el botellón o contra las personas que actúan de manera incívica” forma parte de las cuestiones básicas de las que se tiene que encargar ese GRIP. Preguntada Sacramento Sánchez, portavoz del equipo de Gobierno municipal, por si tendrá este nuevo grupo un cuidado especial del entorno de La Hoya y San Cristóbal, zona en la que se han sucedido en los últimos tiempos actos vandálicos de todo tipo, la edil afirma: “entendemos que estos barrios que pueden tener algún tipo de conflicto superior comparado con otros, se va a reforzar de una forma especial la seguridad. Vamos a tener mayor sensación de tranquilidad y seguridad para los vecinos y con esta idea se ha creado el grupo”.
Sobre lo que todavía no se sabe nada es sobre la contratación de seguridad privada para proteger la nueva zona del mirador de San Cristóbal. Un contrato que salió a licitación hace unas semanas y que quedó desierto.
Contrato de vigilancia
Explicaba Sacramento Sánchez que “todavía la Gerencia Municipal de Urbanismo está intentando ver las posibilidades para sacar otro contrato ya sea a través de un nuevo concurso público o través de un procedimiento negociado”. Reconoce la portavoz del equipo de Gobierno municipal que este espacio “lamentablemente, a pesar de llevar tan poco tiempo inaugurado, ha sufrido un vandalismo desproporcionado”.
Cabe recordar que el contrato que quedaba desierto contemplaba la realización del servicio por un importe de 29.777,88 euros de presupuesto y un periodo inicial de seis meses de duración.
Decía el pliego de condiciones para la adjudicación de este servicio parte de la propia experiencia municipal en el vecino Parque de La Hoya, donde tras la inauguración de los Jardines del Mediterráneo también se detectaron este tipo de comportamientos, por lo que el Consistorio opta “al menos en un primer momento” dotar de una vigilancia “más extensiva” el Cerro de San Cristóbal. Así, recogía que el servicio estuviese funcionando entre las 22.00 y las 6.00 horas, lo que supondría un total de 1.440 horas de vigilancia.