La Voz de Almeria

Almería

Este es uno de los servicios de estética dental más demandados

Los 10 peores enemigos del blanqueamiento dental

Muestra de blanqueamiento dental.

Muestra de blanqueamiento dental.La Voz

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Uno de los aspectos que más desluce nuestra sonrisa es el color amarillento que va adquiriendo la dentadura con el paso del tiempo, sobre todo si en nuestra dieta abundan un tipo de alimentos en concreto y, para colmo, no tenemos la precaución de lavarnos los dientes tras comerlos. Aunque el blanco nuclear difícilmente lo mantendremos, podemos hacer mucho para mantener a raya el amarillamiento. 

 

Sin duda, quienes cuentan con una sonrisa blanca e inmaculada sin asomo de manchas pueden considerarse muy afortunados, porque lo habitual es que nuestros hábitos dietéticos acaben haciendo mella en nuestra sonrisa. Aunque muchos de estos alimentos son muy saludables –además de estar riquísimos– los odontólogos sí que insisten en la importancia de ser escrupulosos con el cepillado una vez que los hayamos ingerido, pues así impediremos que manchen los dientes.

 

No obstante, en el caso de que el asunto ya no pueda solucionarse con un oportuno cepillado, siempre podremos recurrir a un tratamiento de blanqueamiento dental que, a día de hoy, es uno de los servicios de estética dental más demandados. Según explica el doctor Emilio Ruiz, experto del área en Vitaldent, “existen varios tipos de blanqueamiento dental, pero todos se centran en la acción del peróxido de hidrógeno o del peróxido de carbamida”. 

 

Dicho todo esto, hay mucho que podemos hacer en casa por el blanco de nuestros dientes, así que conviene estar al tanto de qué alimentos pueden echar a perder el bonito color de nuestro esmalte. 

 

Presta atención a lo que sigue, pues tenemos nuestra lista de diez productos cuya ingesta puede ir poco a poco ensuciando el esmalte dental.  Recuerda que debes cepillarte los dientes una media hora después de comerlos. Hacerlo antes puede resultar contraproducente, ya que al ingerirlos sube la acidez de la boca y podemos acabar frotando ese ácido contra los dientes y dañar el esmalte. Vamos con esa lista de alimentos: 

 

              Las bebidas carbonatadas y las bebidas energéticas entonan el mea culpa en esta cuestión, pues contienen ácidos perjudiciales, además de colorantes que también arruinan el blanco natural del diente.

 

              Las salsas que presenten una fuerte coloración como, por ejemplo, la salsa de soja, el kétchup y el vinagre de Módena.

              Numerosas frutas y verduras también son el sospechoso habitual de este problema debido a su elevada acidez y por sus pigmentos. Por lo tanto, conviene ser especialmente cuidadosos a la hora de comer madroños, fresas, remolacha, frambuesas, mango, moras o arándanos, entre otras muchas.

 

              El chocolate puede ser otro gran enemigo de la dentadura más reluciente. Pero atención porque nos referimos especialmente a aquel que se toma en altas dosis e incluso aunque vaya mezclado con leche. En este último caso, además, deberemos ser cautelosos no solo con las manchas, sino también con el azúcar que suele ser abundante.

 

 

              El té verde y el café también fomentan las manchas.

 

              El vino tinto es otra de las bebidas que son capaces de manchar la dentadura. La explicación la encontramos en su acidez, que vuelve el diente más poroso y facilita su manchado.

 

              Los zumos de frutas es un tipo de bebida que requiere vigilancia y, sobre todo, que no nos excedamos en su consumo. En ellos hallamos altos niveles de acidez que provocan daño a nuestra estética dental.

 

 

              Y un último toque de atención con respecto al empleo de los colutorios de clorhexidina, pues esta última es una molécula altamente reactiva que puede ocasionar manchas marrones en los dientes. Por fortuna suelen desaparecer con una pasta dental blanqueante en casa.

 

              Los colorantes artificiales o las especias como la cúrcuma, el pimentón o el azafrán también pueden ser los culpables de ese oscurecimiento de la sonrisa.

 

 

              El tabaco que, como ya sabrás, es uno de los peores enemigos de la salud bucodental. En concreto, es un hábito que colorea los dientes, pero también las encías ya que produce melanosis, que son unas manchas marrones que aparecen en las encías inferiores pero también pueden aparecer en zonas como las mejillas o el paladar.

              

En cualquier caso, es cierto que la coloración en ocasiones tiene una explicación mucho más compleja, ya que deriva de enfermedades congénitas, alteraciones metabólicas o hemáticas. También puede deberse a un caso de fluorosis dental o intoxicaciones por plomo.

tracking