Sergio Fernández niega un trastorno: “Ella sabía cuándo y cómo hacer daño”
El padre del menor y su abogada rechazan que Ana María Baños sufra un trastorno
Acompañado de la letrada Josefa Castillo y rodeado de familiares y vecinos, Sergio Fernández se sentó ayer ante los medios de comunicación en el centro cultural de Alcolea. Una hora de comparecencia para lanzar un mensaje. “Se pudo evitar”. El padre del pequeño Sergio, muerto presuntamente a manos de su madre en una vivienda de Huércal de Almería el pasado jueves, relató una cadena de denuncias contra Ana María Baños sin respuesta de las administraciones.
Guardia Civil, Policía Nacional, Servicios Sociales de la Diputación Provincial de Almería... el padre recorrió con detalle de fechas y nombres incontables episodios donde, según su versión, se encontró desatendido en la defensa a su hijo. “Hay casos que claman al cielo. Nadie hizo nada por mi hijo. Quiero que se depuren responsabilidades”, lamentó en su intervención ante los medios de comunicación. “El día 24 de septiembre me echaron del Juzgado de Guardia”.
Ahora bien, además del conocido relato sobre las denuncias desoídas y la falta de una intervención para la protección del niño de siete años de edad, Sergio Fernández y su abogada abordaron en la rueda de prensa un elemento clave en el futuro del proceso judicial.
Imputabilidad
Niegan que Ana María Baños de 38 años de edad sufra un trastorno psiquiátrico que afecte a sus capacidad volitivas. Dicho de otro modo, sabía lo que hacía. “Ella era muy consciente de cuándo y cómo hacía daño”, explicó el padre del niño.
El proceso judicial pivotará con toda seguridad sobre este elemento. Su salud mental podría afectar a su imputabilidad y, por tanto, a una posible condena. De hecho, la mujer ingresó en el mes de julio en Salud Mental de Torrecárdenas por orden del Juzgado de Primera Instancia número Ocho de Almería y personas de su entorno revelaron el día del crimen el comportamiento “raro” que mostraba.
Frente a esta versión, la acusación particular muestra un mensaje claro. “No tiene sus capacidades volitivas afectadas”.
Josefa Castillo, abogada de la familia, recordó a este respecto la comparecencia en el juicio celebrado el pasado mes de septiembre donde se resolvió la entrega de la custodia al padre. “Supo en todo momento lo que quería, supo pedirlo y habló y razonó con normalidad”, aseguró a preguntas de LA VOZ DE ALMERÍA.
Ana María Baños mató presuntamente a su hijo Sergio en una casa de la plaza Río Chico de Huércal de Almería el jueves. Tres días antes el Juzgado de Violencia de Género ordenó la retirada de la custodia, aunque la sentencia aún no se había notificado oficialmente. El padre, sin embargo, llevaba años luchando por la retirada de la guardia y custodia por la desatención y maltrato psicológico al que sometía al pequeño.