La próxima campaña de sandía ya se prepara en Almería: tres variedades para acertar desde las siembras más tempranas
Fitó plantea tres propuestas para la próxima campaña: Leiva y Amaral como polinizadores de microsemilla y Taylor en sandía rayada triploide sin semillas

Sandías de la variedad Taylor de Fitó.
Con la campaña de sandía 2026 recién terminada es el momento de empezar a pensar en la próxima. Fitó afronta estas semanas tan importantes para los agricultores con tres tres propuestas bien diferenciadas por fechas y función: Leiva y Amaral como polinizadores de microsemilla y Taylor dentro del segmento de sandía rayada triploide.
Para las plantaciones más tempranas, la firma apuesta por Leiva. “Es una variedad diploide con microsemilla que tiene un mayor número de días de coincidencia floral con la sandía triploide. Esto hace que veamos más cantidad de frutos, mejores formas y mejor calibre, sobre todo en siembras tempranas”, explica Miguel Ángel Fernández, comercial de Fitó.
La recomendación se sitúa desde primeros de diciembre hasta mediados de febrero, buscando además un calibre que no supere los tres kilos.
“Leiva tiene muy buena comida, mayores grados Brix y no presenta problemas de ahuecamiento. Pero lo fundamental es la calidad del polen. Tiene muchos días de coincidencia floral y un polen de muy buena calidad, por eso cuaja con facilidad”.
Es también una variedad que Fitó ha probado desde el Levante almeriense hasta Granada. Fernández destaca especialmente su estabilidad entre zonas: “Se comporta en todos los sitios igual y no necesita nada especial. El manejo agronómico es el de una sandía normal en una finca normal”.
A partir de mediados de febrero entra Amaral, otro polinizador de microsemilla con una piel algo más oscura, tipo Crimson, que permite diferenciar el fruto tanto cuando acompaña a una triploide rayada como a una negra.
“Con Amaral buscamos también muchos días de coincidencia floral, para tener más jornadas en las que la floración sea fértil y conseguir más frutos y mejores formas”, señala Fernández.
En este caso, Fitó ha trabajado también para contener el tamaño del fruto. “Lo que más se paga son sandías que no sean demasiado grandes, de 2,5 a 3 kilos. Amaral mantiene ese calibre y está teniendo aceptación por parte de los comercios”.
Leiva y Amaral comparten además una hoja pequeña, con menor competencia por luz y nutrientes frente a la variedad principal. A ello suman su comportamiento cuando aprieta el calor. “Con las altas temperaturas del invernadero de mediados de junio, las dos mantienen azúcar y sabor, y eso es importante”, apunta.
La tercera referencia es Taylor, la propuesta de Fitó dentro de la sandía rayada triploide sin semillas. Está recomendada para trasplantes desde primeros de enero y ha sido probada tanto en el Levante como en el Poniente de Almería.
“Taylor cuaja bien en siembras tempranas, tiene buen calibre, muy buena comida y alto grado Brix. Además, cuenta con una corteza suficiente para aguantar las temperaturas altas dentro del invernadero y evitar problemas de golpes durante el transporte”, explica.
Con la nueva campaña ya a las puertas, Fitó plantea así una gama que busca cubrir distintas fechas sin perder de vista uno de los puntos decisivos del cultivo: que variedad principal y polinizador funcionen juntos.
“Cualquier agricultor que plante una variedad de Fitó y necesite nuestra ayuda puede ponerse en contacto con nosotros. Iremos a la finca y le daremos nuestras recomendaciones técnicas”, concluye.