El Ejido, centro neurálgico de la agricultura ecológica española
Más de 500 participantes debaten sobre el futuro del campo

Pleno en el Auditorio de El Ejido para asistir al Simposio
El Simposio de Agricultura Ecológico que ayer abrió sus sesiones en el Teatro Auditorio de El Ejido se convertía, desde antes de empezar, en la gran referencia nacional en un sector que está creciendo a marchas forzadas y que para muchos es el futuro del sector hortofrutícola almeriense.
Para empezar porque ha reunido en el recinto ejidense a más de 500 personas llegadas desde muchas zonas del país que quieren conocer los sistemas productivos, las tendencias, las técnicas y los pormenores del nuevo modelo. Otras alrededor de 300 se quedaron fuera porque el aforo se completó hace ya muchos días.
Agricultores, empresarios, investigadores, analistas de mercados, técnicos y un largo etcétera han querido estar presentes en la primera gra cumbre que señala el camino de las nuevas producciones que se están abriendo camino en la provincia.
El gran debate
Subyace en este simposio la dicotomía entre la producción ecológica ‘pura’ y la producción integrada, que se basa en los mismos principios. Un debate sobre la idoneidad de una y de otra que tiene sus bases asentadas en el concepto de la sostenibilidad. En ambos casos se busca la producción limpia, en ambos se apuesta por la salubridad o el residuo cero, y se trata de conocer los límites y los índices de viabilidad técnica y económica.
Los datos de analíticas están ahí y son inamovibles y demuestran a las claras que la integrada no está ni mucho menos por debajo de los resultados de la ecológica.
En cualquier caso se trata de dos modelos que pueden y deben convivir. El presidente del IFAPA, Jerónimo Pérez Parra, considera que el crecimiento de la demanda de productos ecológicos seguirá creciendo y eso le da unas extectativas “extraordinarias” de cara a los productores, aunque reconoce que a nivel de ordenación aún queda un largo trecho por recorrer.
Línea estratégica
En cualquier caso se trata de una línea de trabajo estratégica para la Junta y para el conjunto del sector, que entiende el control integrado, la lucha biológica o la producción ecológica como una herramienta esencial para competir con éxito en los mercados comunitarios, dispuestos a premiar ese esfuerzo en forma de mejores cotizaciones.
Y en ese partido Almería juega con la ventaja de haber iniciado ya hace algunos años la batalla de la producción integrada, la incorporación del control biológico en las plagas, el ahorro de agua o la incorporación de una tecnología que la sitúa en la vanguardia mundial de la lucha por el ‘residuo cero’.