Tanja Swahn: “La vida empieza cuando comprendemos que solo tenemos una”
La pintora noruega afincada en Almería reflexiona sobre su obra y nuestras tradiciones

Tanja Swan, pintora noruega afincada en Almería.
Una pintora noruega autodidacta, de nombre ruso, que vive en Almería. Tanja Swan se instaló en la provincia en febrero con 29 cuadros. Trasladó su estudio en un camión de mudanzas hasta el Zapillo. Hoy, las paredes del restaurante Errante atestiguan el legado de la pintora. Allí, las vibrantes obras maridan con los sabores de una carta reconocida por la Guía Repsol. Sus obras abstractas, en las que transforma emociones y música en colores, son el reflejo de una mujer que ha decidido explorar nuevas posibilidades a mitad de la vida. Ahora busca abrirse camino en el panorama artístico español sin renunciar a su espíritu aventurero.
¿Qué le llevó a dejar Noruega y comenzar una nueva vida en Almería?
Me hice una pregunta: ¿cómo quiero vivir realmente? Vivimos dos vida y la segunda empieza cuando comprendemos que solo tenemos una. Siempre he sido una persona creativa, espontánea y con ganas de experimentar. Quería estar cerca del mar y descubrir algo diferente. No conozco otra manera de vivir que no sea esta.
¿Por qué eligió Almería?
No sabría explicarlo. Simplemente, surgió. Sabía que quería vivir junto al mar porque soy de la costa noruega y el mar siempre ha formado parte de mi vida. Alguien me habló de la luz de Almería y, cuando llegué, entendí lo que quería decir. Es intensa, clara y especial.
¿Qué diferencias culturales le han llamado más la atención?
Me encanta ver cómo las familias españolas se reúnen los domingos en la playa. Aquí se comparte toda la comida y eso invita a probar cosas diferentes y a relacionarse. Me parece una manera muy bonita de vivir. Además, los almerienses me han recibido con muchísimo cariño.
Sus cuadros son abstractos, pero parecen contener historias. ¿Qué busca transmitir con ellos?
Pinto mis sentimientos. Escucho música y las letras de las canciones se transforman en colores en mi cabeza. También hay una estructura, como una melodía. Nunca sé exactamente cómo terminará una pintura cuando empiezo. Trabajo con cinco, seis o siete capas y voy descubriendo el cuadro poco a poco. Cada obra es diferente porque las emociones también cambian. Me gusta que las personas puedan encontrar sus propias imágenes en ellas. Un cuadro puede sugerir un caballo, pájaros o incluso una batalla. No quiero explicar demasiado lo que he pintado, porque cada persona debe tener la libertad de interpretar lo que ve.
La naturaleza y los animales también ocupan un lugar importante en su vida.
Muchísimo. He vivido en el campo, rodeada de bosques, y mis hijos crecieron en contacto con la naturaleza. Pasábamos las tardes en el bosque, hacíamos hogueras y construíamos cuevas con la nieve en invierno. También he dedicado parte de mis vacaciones a rescatar animales. En Budapest colaboré con veterinarios para recoger perros de la calle, atenderlos y buscarles familias. En Noruega también he ayudado a gatos, cisnes y otros animales. Una vez rescaté una cría de foca que estaba enferma. Siempre intento contar con profesionales que puedan ayudar. Los animales han sido una parte fundamental de mi vida.
¿Cómo afronta la soledad de empezar de cero en otro país?
Me gusta mi propia compañía, pero también soy sociable. Hablo todos los días con mis amigos y mis hijos, que tienen 23 y 25 años y viven de forma independiente en Noruega. Los visito aproximadamente cada seis semanas. Al mismo tiempo, necesito construir una vida aquí. Mi casera ha sido maravillosa y me ha ayudado a conocer las tradiciones de Almería. La barrera del idioma es lo más difícil. Apenas hablaba español cuando llegué y ahora he empezado un curso en línea. También participo en intercambios lingüísticos. Me gustaría poder conversar con más personas y sentirme más integrada.
¿Qué espera de esta nueva etapa?
Quiero descubrir si hay espacio para mi arte en España. Me gustaría que mis cuadros estuvieran expuestos en galerías, hoteles y oficinas. En Noruega conseguí vender muchas obras y expuse en varias ocasiones. Aquí estoy empezando desde cero y necesito contactos para dar a conocer mi trabajo. Es difícil porque, cuando eres artista, pasas muchas horas dentro de tu propio mundo creativo y después tienes que convertirte en tu propia promotora.
¿Se imagina viviendo en Almería dentro de unos años?
Me gustaría quedarme una temporada y ver qué ocurre. Amo Almería, el mar, la gente y la gastronomía. También me encanta despertarme con el sol mientras mi madre me cuenta que en Noruega están a tres grados y ella está junto a la chimenea. Tengo un plan, pero sé que las cosas pueden cambiar. Ahora quiero disfrutar del presente, pintar y encontrar mi lugar. Nunca es tarde para descubrir una pasión y construir la vida que deseas.