La Voz de Almeria

El Ejido

De las aulas del SEK Alborán a un máster en Derecho en la prestigiosa Universidad de Nueva York

El ejidense Carlos Amat obtiene una de las becas de la fundación La Caixa para jóvenes talentos españoles

Carlos Amat recibiendo la beca de Fundación La Caixa de manos de Felipe VI.

Carlos Amat recibiendo la beca de Fundación La Caixa de manos de Felipe VI.SEK Alborán

Fran García
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De la 'Huerta de Europa' a la 'Gran Manzana'. Ese es el salto que está a punto de dar Carlos Amat, un ejidense que sueña con ejercer de abogado a ambos lados del 'charco' y que ahora se encuentra a unos días de poder continuar su formación en Derecho en uno de los rincones más prestigiosos del mundo para ello, la Universidad de Nueva York.

Y todo ello gracias al impulso de la Fundación La Caixa a través de unas becas en las que se premia el talento de jóvenes como Carlos, uno de los pocos escogidos para recibir una ayuda económica que cuenta con el reconocimiento de la mismísima Casa Real. De hecho, las becas son entregadas en un acto oficial presidido por el rey Felipe VI.

"Es algo increíble porque se conceden solo 100 becas al año entre los candidatos de cualquier disciplina que quieran hacer un máster o estudios de posgrado en el extranjero. Y contar con esta oportunidad es algo fantástico", confiesa Amat, quien culminó un doble grado de Derecho y de Relaciones Internacionales en la Universidad Carlos III de Madrid y ahora quiere impulsar su vocación de formación internacional en Estados Unidos.

De tal palo, al astilla

La relación de Carlos con el mundo del derecho le viene de familia: "Mi madre es abogada así que es una materia que he tenido siempre muy cerca. Y desde pequeño,  cuando veía películas con ella o incluso libros que ella me dejaba... al tenerla ya de referente, pues, era algo que yo soñaba. Soñaba o con ser futbolista, ya que estaba en la cantera del Poli, o con ser abogado", explica.

Al final, acabó pesando más lo segundo. Aunque sin perder de vista la capacidad de trabajo, constancia, capacidad de innovación y emprendimiento asociados al trabajo en el campo. "Mi padre es agricultor de toda la vida. Y todo lo que supone el campo, saber que las cosas pueden cambiar y que hay sustos y problemas que afrontar también me ha marcado", asegura.

Por tanto, aunque la mirada de Carlos sea de calado internacional, nunca pierde de vista las raíces sobre las que se asienta una vocación que ya le ha llevado a Madrid, a California (durante un intercambio universitario) y, a partir de agosto, a Nueva York.

El debate: la herramienta que cambió su mirada

Llegar hasta el lugar en el que se encuentra ahora no ha sido nada fácil para este ejidense que tiene muy claro cuál fue el punto de inflexión en su trayectoria vital. "Me formé en el colegio SEK Alborán entre los años 2004 y 2018. Y mi paso por sus aulas ha sido fundamental ya que una de las cosas que cambió mi mentalidad fue una actividad extracurricular, el debate", asegura Amat.

"Yo no era el alumno más brillante en ESO. Pero el profesor de filosofía que había en esa materia, el trabajo que hacíamos y el ver que se me daba bien despertaron en mí el creerme que académicamente también podía ser bueno. Y gané esa confianza para afrontar el Bachillerato con la máxima ambición", confiesa.

Carlos Amat participando en un torneo de debate en la Diputación de Almería.

Carlos Amat participando en un torneo de debate en la Diputación de Almería.LA VOZ

Por tanto, unos años de formación, los vividos en este centro ejidense, que han dejado poso y vínculos en un Carlos Amat que sigue colaborando desde la distancia en diversos proyectos solidarios impulsados desde el colegio.

Y lo que también han dejado es un sentimiento de pertenencia a la comunidad del que también han querido hacer gala en un colegio SEK Alborán desde el que han felicitado y deseado "el mayor de los éxitos" a Amat, destacando cómo "este logro no es casualidad sino que es el resultado de años de esfuerzo, talento, constancia y de esa mentalidad internacional que siempre intentamos cultivar en nuestras aulas" y reivindicando que "Carlos es el claro ejemplo de que, con pasión y dedicación, las fronteras no existen".

Una selección de los mejores talentos a nivel mundial

La oportunidad de cursar un máster en Derecho en la Universidad de Nueva York es algo ambicionado por abogados de todo el mundo. De hecho, según explica Carlos, "estamos más de 110 nacionalidades solo en mi programa. Entonces, el poder enriquecerme tanto culturalmente y luego profesionalmente de poder estar con gente tan buena, pues, creo que es lo que más ilusión me hace".

En este sentido, Amat asegura que "más allá de que Nueva York tenga la fama de ser una de las mejores ciudades del mundo, la ciudad más divertida... creo que lo que yo más busco pues es eso, que todos mis compañeros de clase sean abogados excelentes en sus diferentes países. Ser como el 'peor' de clase. Porque ponerme de repente en una casilla donde solo tengo todas las de aprender es algo que siempre me ha funcionado muy bien", explica.

Y todo ello con un objetivo claro que no es otro que el de seguir creciendo profesionalmente y poder ejercer tanto en Estados Unidos como en España. "Me encantaría estar una etapa en el extranjero, principalmente, en Nueva York. Pero con el objetivo se seguir formándome y crecer como un abogado con un perfil internacional y poder colegiarme allí", avanza. Aunque precisa que su idea, a día de hoy, "no es hacer carrera fuera, sino hacer dos o tres años de aprendizaje allí para luego esos conocimientos poder aplicarlos en despachos de abogados cuando vuelva a España".

Así que el tiempo dirá si hay o no y cuanto puede tardar ese camino de regreso. Pero de lo que no hay duda es de que talento, ganas y ambición no le faltan a este ejidense que veía de pequeño películas de juicios junto a su madre abogada y que ahora está a un paso de acabar pisando esos mismos estrados que años atrás veía en el cine y la televisión.

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