La cantante de Almería que inicia una gira por una decena de pueblos de la provincia este agosto
Tras proclamarse finalista de Tierra de talento, Mar Hernández prepara su primer disco y estrenará 'Sentimiento Andaluz', un proyecto con el que actuará en Gérgal, Abrucena y otros municipios

La cantante almeriense Mar Hernández
Hay vocaciones que no se aprenden, sino que nacen con quienes las abrazan. Crecen casi sin hacer ruido, acompañan la infancia y terminan convirtiéndose en una forma de entender la vida. La música tiene esa capacidad: no solo de emocionar a quien la escucha, sino también de dar sentido a quienes la viven desde dentro. Para algunos artistas, cantar nunca fue una elección, sino la manera más natural de expresar lo que sienten y de encontrar su lugar en el mundo.
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En Mar Hernández, esa vocación apareció mucho antes de que pudiera ponerle nombre. Nacida en 2003, con apenas 22 años, la cantante almeriense ha construido una trayectoria poco habitual para alguien de su edad, creciendo entre escenarios, concursos televisivos y una formación que ha compaginado siempre con la música. Tras finalizar Pedagogía de Baile Flamenco en el Conservatorio Superior de Danza de Málaga, ahora estudia Educación Infantil en Almería mientras prepara el lanzamiento de su primer disco y una gira por la provincia que marcará el inicio de una nueva etapa, esta vez con un proyecto plenamente suyo, ‘Sentimiento Andaluz’, que arrancará el próximo 1 de agosto.
La música, desde la cuna
Antes de los escenarios, los focos o los concursos, la música ya formaba parte de su vida. Mucho antes de aprender a cantar, ya la escuchaba en casa, en los viajes en coche o entre los acordes de la guitarra de su padre, Francis Hernández, guitarrista flamenco. "Desde que estaba en la barriga de mi madre escuchaba música. Mi padre me la ponía en el coche, en casa... Siempre ha formado parte de mi vida", recuerda. Aquellas melodías cotidianas fueron, sin que nadie lo imaginara, la banda sonora de una vocación que empezaba a despertar.
Con el paso de los años, aquella presencia constante terminó convirtiéndose en una necesidad. Reconoce que fue su padre quien le transmitió el amor por la música, pero asegura que el impulso de cantar nació de una forma mucho más instintiva. "Mi padre me inculcó la música, pero cantar era algo que me venía de fábrica", dice entre risas. Una frase que resume una historia en la que el talento y el entorno caminaron siempre de la mano, hasta convertir a aquella niña que cantaba en casa en la artista que hoy sigue persiguiendo el mismo sueño.
Mucho más que la televisión
'Menuda noche', 'La Voz Kids', 'Fenómeno fan', 'La Voz' o, más recientemente, 'Tierra de talento'. Aunque los programas musicales han acompañado buena parte de su crecimiento artístico, Mar tiene claro que la televisión nunca ha sido un destino, sino una etapa más del camino. "Es un pantallazo. Te da mucha visibilidad, pero hoy en día las redes sociales son casi más importantes para que la gente descubra tu música", explica. Aun así, reconoce que cada programa le ha dejado algo que permanece cuando las cámaras se apagan: experiencia, seguridad y la certeza de que el escenario sigue siendo el lugar donde más disfruta.
Esa realidad ha cambiado también el trabajo de los artistas. Ya no basta con cantar. "Tengo que estar todos los días pensando ideas para Instagram o TikTok. No solo grabando canciones, también creando contenido que llame la atención", cuenta. Un esfuerzo constante que, asegura, forma parte de la profesión y que compagina con la ilusión de seguir llegando a nuevos públicos, tanto a quienes la descubrieron siendo una niña en televisión como a quienes hoy la conocen a través de una pantalla de móvil.
Una voz propia
Durante años, Mar ha puesto voz a las canciones de otros. Ha interpretado grandes clásicos, ha emocionado y ha demostrado su talento. Pero llega un momento en la carrera de todo artista en el que surge la necesidad de dejar de cantar lo que otros escribieron para empezar a contar la propia historia. Ese momento ha llegado para la cantante almeriense con un primer disco, ‘Hada perdida’, que, más que un proyecto musical, supone una declaración de identidad. "Las canciones solo las han escuchado mis padres, mi pareja y mis amigos. Lo primero que me dicen es que la gente se va a sentir muy identificada con ellas", explica con una mezcla de ilusión y nervios.
Ese es, precisamente, el objetivo que persigue con un proyecto que verá la luz de forma progresiva, single a single, antes de reunirse en un álbum de una decena de temas. 'Solo fue un beso' fue la carta de presentación y, en las próximas semanas, llegará 'Quédate conmigo', una nueva pieza de un disco que combinará pop, baladas e influencias del soul y el jazz. "Más que hacer un giro espectacular o una canción muy complicada, quiero que la gente escuche una letra y piense: 'Eso también me ha pasado a mí'. Que la pongan en el coche, la bailen o la relacionen con un momento de su vida. Eso es lo que realmente me hace ilusión", confiesa.
Volver a Almería
Después de años acumulando experiencias, este verano llega un reto diferente: salir a la carretera con un proyecto propio. 'Sentimiento Andaluz' es el nombre de la gira con la que Mar recorrerá durante agosto una decena de municipios almerienses, llevando un espectáculo que nace de sus raíces musicales y del deseo de acercar la copla y la canción andaluza a nuevas generaciones. "Es un formato muy bonito porque mezcla canciones que han marcado a mucha gente con mi forma de entender la música", explica.
El repertorio incluirá versiones de artistas como Rocío Jurado o Pepa Flores, o temas como 'Campanera', pensados para despertar la memoria del público de los pueblos. "Puede que una persona escuche esa canción y le traiga recuerdos de su infancia. Eso es lo bonito, que la música tiene la capacidad de transportarte", asegura. Más allá del escenario, Mar afronta la gira con la ilusión de seguir creciendo como artista y de compartir un proyecto que lleva plenamente su sello.
La gira arrancará el 1 de agosto en Vélez-Rubio y pasará por municipios como Gérgal, Abrucena, Bacares, Turrillas, Nacimiento, Alcudia de Monteagud, Castro de Filabres o Laroya, entre otros. En cada escenario, Mar llevará un repertorio en el que convivirán clásicos con una puesta en escena cuidada y una interpretación muy personal. "Queremos que sea un concierto cercano, que la gente disfrute y que vuelvan a momentos bonitos de su vida", explica.
La vida en una canción
Y es que, durante la conversación con LA VOZ, hay una idea que aparece una y otra vez. No habla de fama, ni de seguidores, ni de concursos de televisión. Habla de música. De esa música que escuchaba en casa cuando apenas era una niña, de la que la ha acompañado en cada escenario, en cada ensayo y en cada viaje. La misma que hoy convierte en canciones propias y que espera compartir con el público este verano. Porque, para Mar, cantar nunca ha sido un destino al que llegar, sino el camino sobre el que ha construido toda su vida.
Cuando se le pide que resuma en una frase qué significa la música para ella, apenas necesita unos segundos para responder: "Me despierto y hasta que me acuesto estoy pensando en música. Hasta sueño con ella". Quizá ahí resida el verdadero secreto de su historia. No en los programas de televisión, ni en los aplausos, ni siquiera en los discos que están por venir. Sino en esa vocación que la acompaña desde que tiene memoria y que, más de dos décadas después, sigue sonando con la misma fuerza que el primer día. Porque hay voces que se entrenan. Pero hay otras que, simplemente, nacen para cantar.