El 57 por ciento de las multas por el botellón no llegan a pagarse
El 57 por ciento de las multas por el botellón no llegan a pagarse
El Partido Socialista de Mójacar ha desvelado una curiosa situación relacionada con la ordenanza antibotellón que está vigente en el municipio. Según los datos que ofrece el portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Mojácar, Manuel Zamora, el coste para las arcas municipales que supone la gestión necesaria para sancionar por practicar el botellón y tramitar esos expedientes es superior que lo que se logra recaudar son esas sanciones.
Según Zamora, el importe de las multas emitidas por botellón en 2012 fue de 349.882 euros, “de los que tan sólo se han recaudado 150.362, es decir que prácticamente un 57% de los sancionados no paga las multas”.
Esto, en cuanto a l0 recaudado, pero el portavoz socialista argumenta su crítica con las cifras del coste de la gestión de estos expedientes.
Horas extras Así, según los datos de la liquidación del Presupuesto de 2012, el coste de las horas extras realizadas por los policías locales fue de 188.936 euros, “un gasto fundamentalmente ocasionado porque la plantilla de Policía Local de Mojácar se queda corta en verano y los agentes se ven obligados a doblar turnos y el Ayuntamiento tiene que traer policías de otros pueblos”, explica Zamora.
A esto hay que sumar, según señala el portavoz socialista, el coste que supone enviar las notificaciones a los sancionados y que supera los 25.000 euros.
En opinión de Manuel Zamora, aunque no está cuantificado, también habría que añadirles los costes de personal, “que en ocasiones moviliza a cuatro o cinco personas durante varios días preparando las notificaciones y tratando los datos en el sistema informático”.
A estos costes hay que sumar los del servicio de recaudación de Diputación, que cobra a los ayuntamientos el 4% sobre lo recaudado en ordinaria y además se queda con los gastos de demora íntegros en caso de que el ciudadano no pague tras ser sancionado, según explica el portavoz del PSOE de Mojácar.
Botellódromo Por ello, Zamora reitera “una vez más que debería de concentrarse el botellón en un punto del pueblo donde no moleste, donde se pueda controlar, y donde se pueda cobrar por entrar un importe que cubra los gastos de limpieza y control del sitio”, concluye.