La juez interroga a Demetrio Carmona por extorsión y asociación ilícita
La juez interroga a Demetrio Carmona por extorsión y asociación ilícita
“Esto es de Jaimito. Un disparate. No da ni para juicio de faltas. ¿Esta era la gran Operación Tres Reyes? A ver ahora cómo van a explicar tanto gastado. No hay nada y así se lo he explicado a la juez, se lo he contado todo, para que ella lo sepa”.
Trajeado, sentado en las sillas de espera del juzgado de guardia de Almería, Demetrio Carmona, durante 25 años jefe de los abogados del Estado en Almería, repetía ayer como un mantra los argumentos de su defensa: que su detención el pasado 18 de abril junto a otras tres personas en Almería [dos más en Madrid y una en Málaga] fue desproporcionada, que, en realidad, él ha sido víctima de un intento de estafa y que todo el procedimiento -por lo que a él y a personas de su entorno respecta- va a quedar “en nada”. Carmona del Barco fue citado ayer a declarar por la magistrada del Juzgado de Instrucción número 1. Junto a él lo hicieron otros dos de los detenidos ese día, el también abogado Rogelio Vargas, y el empresario Angel Morales. A los tres los defendía el mismo abogado y los tres respondieron a las preguntas de la juez y del letrado. No compareció la fiscal asignada a este caso.
Las imputaciones son por presuntos delitos de extorsión y asociación ilícita, en relación con una trama en la que determinadas personas -que están en prisión tras las detenciones de hace unas semanas- se habrían hecho pasar por agentes del CNI para presionar a un empresario ejidense en relación con unos activos iraquíes. Pero el abogado, Miguel Angel Campos, está convencido de que las imputaciones sobre Carmona, Vargas y Morales se van a levantar. “Todo se basa en que unos señores dicen que actúan en nombre de los señores Carmona y Vargas para presionar a unos clientes con los que estos tienen relaciones comerciales”, explicó. Y apuntilló: “se basa en testimonios de terceros”. “Desde luego, si todo lo que hay es lo que ha preguntado hoy la juez, no hay nada”, abundó el letrado, quien elogió el afán “absoluto” de la magistrada por “entrar en la verdad”.
Junto a las acusaciones de terceros, hay grabaciones. Todos los imputados tuvieron los teléfonos intervenidos desde finales de enero pero de esas escuchas, según su abogado, “no se infiere absolutamente nada”. El secreto del sumario, al parecer, se levantó ayer mismo y esa misma circunstancia le hace ratificarse al abogado en la “inconsistencia” de las acusaciones.