Los vecinos de edificios antiguos, sin información de las inspecciones
Los vecinos de edificios antiguos, sin información de las inspecciones
Los edificios de las calles de los Músicos, en la Plaza de Toros, los Pintores, en la parte norte de la Rambla Federico García Lorca, y los Poetas, en la carretera de Ronda, son tres barrios cuyos edificios superan el medio siglo. Al igual que muchas de las casas del Casco Histórico, pronto muchas de sus viviendas tendrán que someterse a la nueva ordenanza de Inspección Técnica de Edificios que obliga a pasar un examen a las construcciones con más de 50 años de antigüedad. Una ordenanza que se aprobó a finales del pasado mes de junio y para la que el Ayuntamiento ha firmado un convenio con los colegios de Arquitectos y Arquitectos Técnicos.
Sin embargo, un paseo por cualquiera de los tres barrios deja en evidencia que los vecinos implicados por esa nueva norma poco o nada saben del tema. “No, no nos han dicho nada”, comentaba la presidenta del bloque número uno de la calle Tomás Bretón, en el barrio de la Plaza de Toros, Ana Vega Tarifa.
La obligación de realizar la ITE corresponde a los propietarios del edificio y las inspecciones tendrán que ser realizadas por técnicos facultativos, encargados de emitir los informes pertinentes que determinen el estado de conservación del mismo, y si es preciso, o no, realizar obras.
“¿Y dices que habrá que hacerlo obligatoriamente?”, se sorprendía un grupo de vecinos en el kiosco del mismo barrio. “Y luego lo harán para los edificios de 30 años, y luego los de 20..., la cuestión es que tengamos que pagar”, se quejaba otro.
“No sabía nada, pero si es para bien, me parece una buena medida”, decía por el contrario otra vecina. “El problema no va a ser el dinero que cueste hacer la inspección, sino que luego digan todo lo que tenemos que arreglar”, comentaban entre ellos, “a no ser que el Ayuntamiento nos dé subvenciones para hacerlo, entonces estaría muy bien”.
Juan del Águila, presidente de la Asociación de Vecinos del Casco Histórico, también muestra sus dudas sobre la ordenanza. “No sé qué pasará en el caso de las viviendas que han rehabilitado, por ejemplo, su fachada, pero no han hecho un examen de la estructura”, comenta, “porque tengo entendido que hay que hacer unas catas y a saber si esos vecinos van a tener que volver a invertir en sus edificios”.