La Voz de Almeria

Opinión

Con los pies en el trampolín

Cuando vi las risas de Susana Díaz tras las elecciones recordé que Neruda decía que la risa era el lenguaje del alma

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Una de las actitudes de los políticos que más sorprende e incomoda a la gente tras la proclamación de los resultados electorales es, además de la negación de la realidad ante un desenlace inconveniente, la proclamación de algún tipo de victoria. Y si no puede ser en número de votos, ya se busca cualquier otro factor más difícilmente evaluable como la tendencia, la ilusión, la alegría o algo así. Pero por mucho que se puedan retorcer las estadísticas y doblegar las cifras, hay situaciones en las que manifestar alegría tras unos resultados electorales sólo puede traducirse como la consecuencia natural de ver una puerta abierta al beneficio propio y al aprovechamiento personal. Por eso, cuando vi las risas de Susana Díaz tras las elecciones, satisfechísima por la victoria del PSOE en todas las provincias andaluzas salvo en Almería, recordé que Neruda decía que la risa era el lenguaje del alma. Y aunque la presidenta perdió en la provincia en donde tiene el corazón (Susana dixit) había en toda la escena una alegría que no sólo se explicaba en la frivolidad de quien tiene el cuerpo para fiestas en una comunidad con el 36% de paro, sino en la interpretación egoísta de los resultados. Yo no soy un lector de mentes ajenas, como muchas señoras del PSOE hicieron con el candidato Cañete, pero sí tengo la impresión de que doña Susana recogió los resultados mirando más a Madrid que a Sevilla. El descalabro del resto de sus compañeros y el anuncio de despedida de Rubalcaba suponen para la presidenta de la Junta un puente de plata hacia Ferraz que sólo el tiempo nos permitirá saber si cruza o no. En todo caso, lo que no tiene discusión es que la presidenta de una comunidad azotada por problemas severísimos debe tener tiempo de todo menos para ocuparse de sus ambiciones políticas personales. Pero para eso hay que tener los pies en el suelo, no en el trampolín.


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