Ser viejo hoy
De un tiempo a esta parte, los españoles nos estamos acostumbrando a ver viejos alegres, de mirada positiva, familiarizados con lo mejor de la vida. A ello han contribuido no poco las nuevas formas de la existencia geriática, la medicina y las artes del envejecimiento activo. Hoy el viejo ya no puede decirse que representa un trasto en la familia.
Tal vez por ello crece y crece el número de los que no quieren abandonar el domicilio. Frente a la soledad como estampa siniestra de otros tiempos se están imponiendo las escuelas de convivencia . Vean un programa indicado para viejos modernos: Los lunes senderismo. Los martes gimnasia intensiva. Los miércoles charla del doctor de la residencia. Los jueves acción ritmica y coreografía de grupo. Los viernes piscina. Los sábados fiesta, juegos y salida al teatro. Dice un autor que desde que comenzó a extenderse por Europa el modelo de escuela colaborativa, se trata de llevar a cabo el concepto de “ vivienda común ara mayores” que básicamente consiste en buscar el apoyo de otras personas para envejecer juntas. Como dice Pilar Rodriguez, “ después de la jubilación llega un espacio de vida en la que no hay que trabajar pero tampoco quedarse sin hacer nada. Las nuevas alternativas que van surgiendo buscan una autonomía mayor de las personas con las que puedan autorganizarse y llevar a cabo propuestas propias hasta convertirlas en realidad”.
Como puede verse todas las iniciativas entrañan en su dinámica interna la idea de ayudar a la personas como grupo alejándolas de la soledad. Consiste en recuperar la antigua vida de grupo, la familiaridad vecinal antes de que que el deterioro de la edad haga destrozos notables.
Gracias a las nuevas investigacionesy al interés de las fundaciones estamos asistiendo al nacimiento de la vida mayor. Médicos, educadores, gimnastas, fundaciones y asociaciones. Todos ponen su granito de arena para la convivenia de los mayores. En definitiva, una nueva esperanza para un sector tan necesitado como es el mundo de nuestros ancianos.