Hasta pronto a un profesional del deporte
Sin duda alguna, una de las grandes satisfacciones que me ha dejado mi vida política es la cantidad de amigos, buenas relaciones, personas interesantes y gente con la que mantener el contacto prácticamente para toda la vida.
Una de mis etapas en la política me llevó al Área de Deportes y al Patronato Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Almería. Allí, como en el resto de instituciones por las que he pasado, tuve la suerte de convivir (más horas al día que con mi familia) con gente extraordinaria y, además, de trabajar codo con codo con su director, mi amigo Pepe Arenas.
Pepe Arenas, que ahora se jubila, ha pasado más de media vida dirigiendo la política deportiva del Ayuntamiento.
Por sus manos han pasado cientos de eventos, miles de personas del deporte, millones de partidos de todo tipo y de eventos a lo largo de las décadas que ha prestado un excepcional, serio y comprometido servicio a la ciudad.
Desde el principio de la década de los años 80, ha currado Pepe en el deporte almeriense y, de hecho, desde el 83, impulsó el propio PMD y sus estatutos. Era la época de los Pepe, Adela, Eloy y compañía, los pioneros. De aquel PMD al que hoy disfrutamos todos los almerienses hay un abismo, entre otras cosas gracias al trabajo de Pepe Arenas, un tipo serio, muy profesional, en ocasiones cascarrabias, pero tremendamente formal, ortodoxo y un auténtico guardián de los derechos de los ciudadanos y de la rectitud de la institución.
Sinceramente, trabajar con Pepe Arenas no era fácil, porque no ha sido nunca un funcionario que se conformara con las directrices del político, que se limitara a cumplir con su expediente o que tratara simplemente de hacer bien su trabajo.
Pepe ha sido toda su vida un perfeccionista, desde el nacimiento del PMD hasta nuestros días, pasando por aquel traslado al Pabellón Municipal, después en la Casa de la Juventud y finalmente en el Estadio de los Juegos Mediterráneo.
A su lado, hemos pasado concejales de diferentes fuerzas políticas, algunos hombres del deporte en su más estricto sentido de la palabra como Moisés Ruiz, Juan Rojas o ahora Juan José Segura; y otros que no lo éramos tanto y que, seguramente, a su lado hemos tenido más oportunidad de aprender de su experiencia y conocimiento.
Sinceramente, Pepe, creo que te has ganado con creces la vida que comienzas ahora, hecho un auténtico chaval, con millones de cosas por hacer y con un único peligro: que tu mujer va a tener que aguantarte en casa más de lo que ella merece.
Un abrazo muy fuerte de tu concejal y de todo el deporte almeriense.