Coronación, sin San Juan ni campanillas

Levantá por el atentado de Bruselas La cuadrilla de la Virgen hizo la primera levantá por los familiares de las víctimas del atentado

Laura Gázquez, que vive en Los Molinos, acompañó a la Virgen.
Laura Gázquez, que vive en Los Molinos, acompañó a la Virgen.
Manuel Morales
01:00 • 22 mar. 2016

La Cofradía de Coronación de Los Molinos ha celebrado su XXV aniversario con diversos actos. Aunque en realidad llevan procesionando veintiséis años, al principio lo hacían solamente por el barrio.




De nuevo fue una tarde de incertidumbres. A pesar de que había anuncios de lluvias dispersas, la jornada transcurría con sol y pocas nubes, pero media hora antes de la salida se nubló y de pronto cayó un chaparrón que hizo temer lo peor a los cofrades, aunque no se amedentraron y tenían claro que como el cielo les diera una tregua se echaban a la calle, como así fue.




Pese a que había prediciones que vaticinaban lluvia para media tarde, se decidió procesionar y en la oración del consiliario antes de la salida pedían que no lloviera.




La diputada Loli Céspedes explicó también a los nazarenos que se habían suprimido las campanillas, por lo que estuvieran atentos a las indicaciones de los diputados ya que  éstas se trasladarían directamente.




La estación de penitencia de Coronación estaba formada por un total de 120 costaleros, entre hombres y mujeres en ambos pasos, 20 mantillas y un centenar de nazarenos de fila.




También hay que resaltar como novedad en el desfile procesional que se ha eliminado la imagen del apóstol San Juan del paso de la Virgen, que estrenaba la primera fase de la candelería, realizada por ofebrerías Juanfra Parejo de Jaén.




Este cambio se ha llevado a cabo más bien por estética y acople del paso, ya que con la línea del mismo y la candelería no encajaba demasiado bien esta imagen, como comentaron los cofrades.




El capataz Francisco Javier Giménez hizo una primera levantá en el interior del templo recordando a los costaleros la ausencia de San Juan, “pero la Virgen no va sola porque lleva debajo treinta costaleros que la acompañan”.


Una vez en el dintel de la Iglesia de Santa María Magdalena, el capataz hizo una levantá “por los familiares de las víctimas del atentado terrorista de esta mañana en Bruselas, va por ellas”.


Hay que señalar que Antonio de Haro Montesinos lleva treinta años de pabilero de la Virgen y lo hace con mucho cariño y devoción a la Virgen de Los Molinos.


El paso de la Virgen ha cambiado de vestidor,  lo ha realizado por primera vez con mucho gusto y elegancia Álvaro Abril. También han cambiado el ornamento floral con jarras frontales, pequeñas de rosas y orquídeas, marías de cera y jarrones en los laterales de las mismas flores.


Mientras, el paso del Cristo de la Humildad y Paciencia estaba arreglado con los clásicos claveles rojos, como es habitual, y portado por una amplia cuadrilla de 80 mujeres, que hicieron un gran trabajo, especialmente en la salida que fue muy rápida y limpia, arrancando una gran ovación por parte de la concurrencia y en varias chicotás.


La hermandad se adentró en las calles del barrio, buscando su lento caminar hacia el centro con firmeza, pero con temores e incertidumbres, mirando al cielo.
 



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