Roquetas de Mar

La Rambla de San Antonio da un paso más para ser un espacio verde y de ocio

El Pleno del Ayuntamiento aprueba el proyecto de la adecuación de la nueva rambla

Imagen del proyecto de adecuación de la Rambla de San Antonio.
Imagen del proyecto de adecuación de la Rambla de San Antonio. La Voz
La Voz
19:12 • 22 abr. 2022

El pleno extraordinario celebrado en el Ayuntamiento de Roquetas de Mar ha aprobado el proyecto de adecuación y renaturalización de la Rambla San Antonio de Aguadulce. Se trata de una actuación que afectará al espacio urbano comprendido entre la Avenida Carlos III, Paseo de las Acacias, Paseo de Los Olmos y Paseo Marítimo.



El alcalde de Roquetas de Mar, Gabriel Amat, ha destacado la importancia de un proyecto que supondrá un salto cualitativo en el desarrollo urbanístico de Aguadulce. “Nuestro objetivo es poner en valor esta rambla para el disfrute de todos los ciudadanos y convertir este espacio en una zona de esparcimiento y de ocio”, explica Amat.



Muros ocres y pavimentos de tonos claros



Por su parte, el portavoz del equipo de Gobierno, José Juan Rodríguez, ha explicado durante su intervención, la importancia de “un proyecto necesario que cuenta con todos los informes favorables de la Junta de Andalucía y, nos sentimos orgullosos de cumplir con los compromisos que fijamos en el programa electoral de 2019”.



El proyecto de adecuación y renaturalización de la Rambla de San Antonio se divide en un total de tres tramos y cuenta con un presupuesto de 14.165.393,15 euros y un plazo de ejecución de 20 meses. Este punto ha salido adelante con los votos a favor del PP y de los concejales no adscritos, Lourdes García Garzón, Francisco Barrionuevo y Antonio López Megías, el voto en contra del PSOE e IU y la abstención de Vox, Ciudadanos y del concejal no adscrito, José Andrés Montoya Sabio.



El primer tramo de este proyecto está delimitado por la Avenida Carlos III, el Paseo de los Olmos y el Paseo de las Acacias. En esta zona se plantea asumir la topografía preexistente de manera que no exista un gran impacto visual del entorno. Para ello, se juega con zonas de vegetación y diversas plataformas, conectadas por muros de tono ocre y pavimentos de tonos cálidos, para lograr que se mimeticen con la vegetación existente y con las nuevas zonas verdes planteadas.



Además, este tramo de la rambla va cubierto debido a la gran problemática de desnivel que se encuentra en la actualidad. Este juego de plataformas dejará grandes zonas libres, una zona de juegos infantiles, espacio de pumptrack y bancos estanciales.



Zonas de calistenia y pasarelas de madera

El segundo tramo está delimitado entre el Paseo de los Olmos, el Paseo de las Acacias y el Paseo de los Castaños. En esta fase se busca crear sendas peatonales respetuosas con zonas de calistenia y conexiones con pasarelas de madera sobre el cauce de aguas bajas sobre el rio. Se mantiene el cauce actual, pero revitalizando la zona, manteniendo la vegetación existente y nuevas zonas de vegetación, consiguiendo así espacios de paseo, de sombra, estanciales y recreo, respetando el entorno natural. Este tramo, finaliza en el Paseo de los Castaños, volviendo al entorno urbano preexistente.


Elementos de sobra y sonidos de agua

Este tercer y, último tramo, está delimitado entre el Paseo de los Olmos, el Paseo de las Acacias, el Paseo de los Castaños y el Paseo Marítimo. Se abordaría con una solución mixta, en el que sólo la zona central de la rambla está cubierta para conseguir así mantener la mayor parte de la vegetación existente, y al mismo tiempo, dotar de conexiones que buscan las cotas existentes de la calle.


Se crean así zonas de mezcla de vegetación existente con nuevas plantaciones que se conectan a través de plataformas con pequeños desniveles. A su vez, éstas se conectan a través de unas suaves rampas que van acompañadas con zonas de jardinería y fuentes ornamentales que proporcionan a la zona de elementos de sombra, frescos y de sonidos de agua.


Todos estos elementos están delimitados por pequeños muretes de mampostería, que se mimetizan con los materiales preexistentes y con la vegetación, y que sirven como pequeñas zonas estanciales. También se juega con la colocación de módulos de bancos curvos que confinan jardineras, para dotar de más sombra. Este tramo finaliza antes de llegar al Dominio Público Marítimo Terrestre, para que la rambla vuelva a surgir como desagua en la actualidad.


Temas relacionados

para ti

en destaque