El Vaticano falla a favor del cura denunciado por “conversaciones inapropiadas”

El Obispado reincorpora al sacerdote tras cerca de un año apartado de sus tareas pastorales

Imagen de archivo del Obispado de Almería.
Imagen de archivo del Obispado de Almería.
Álvaro Hernández
14:29 • 04 sept. 2023 / actualizado a las 14:59 • 04 sept. 2023

Fue hace un año cuando saltó la sorpresa: el Obispado de Almería anunciaba que apartaba temporalmente de sus "responsabilidades pastorales" a un sacerdote tras haber recibido una denuncia "por conversaciones inapropiadas con un menor", tal y como se explicaba en un comunicado en el que se señalaba que el joven estaba "a punto de cumplir 18 años de edad".



A partir de ahí, el sacerdote almeriense pasó por el férreo procedimiento marcado por el Vaticano en estos casos: tras ser apartado de sus tareas, se abrió una investigación y se abrió un proceso con dos fases. Una de carácter diocesano y otra, posterior, en el Vaticano siendo esta llevada a cabo por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.



Tras pasar por todo el procedimiento, tanto la Diócesis de Almería como el Vaticano están conformes: no hay caso tras esta denuncia.



Así, la Santa Sede y la Iglesia de Almería estipulan que aquellas conversaciones, mantenidas por un servicio de mensajería instantánea entre el sacerdote y el joven de casi 18 años, no suponían abuso alguno, ya fuera sexual o de poder, ni comprometían al sacerdote en sentido alguno para seguir siéndolo.



Si bien el documento remitido por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe si estipula una 'penitencia' en grado muy leve (un tiempo de retiro espiritual) por el hecho de mantener conversaciones sobre sexo lejos del ámbito pastoral, no se ha considerado que fueran perniciosas, ni provocativas, ni buscaban nada.



La investigación



Tras conocer los "presuntos hechos", Gómez Cantero decretaba el domingo 25 de septiembre de 2022 la incoación de la investigación previa correspondiente y nombró al Canciller Secretario General del Obispado de Almería como "investigador de la misma para el esclarecimiento de la denuncia".



Así las cosas, el Obispado apartaba "temporalmente" de sus responsabilidades pastorales hasta la aclaración de los hechos al sacerdote, "sin menoscabar el derecho a la presunción de inocencia".


Tras activar "el protocolo que la Iglesia obliga para estos casos", el obispo de Almería manifestaba a través del comunicado que la Diócesis de Almería "seguirá adoptando" las medidas necesarias para atender estas denuncias a través de su Oficina para la Protección del Menor y Personas Vulnerables.


Asimismo, al margen de que los presuntos hechos "se estén investigando en la jurisdicción canónica", la Diócesis recordaba que "siempre actuará" ante cualquier delito contra el sexto mandamiento ['No cometerás actos impuros'] "de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13.4 de la Ley de Protección Jurídica al Menor y de acuerdo con la política de cooperación con la jurisdicción estatal exigida por el Papa Francisco y que se refleja en el artículo 19 de su Motu Proprio Vos estis lux mundi", recogía el texto.


Por último, el Obispo pedía en el comunicado a la Iglesia almeriense "que se una en oración" con el fin de que los hechos se aclaren "y prevalezca siempre la verdad".


Un año más tarde, tras un amplio periodo de reflexión del sacerdote almeriense mientras la investigación seguía su curso en la fase diocesana y en la fase vaticana, las aguas vuelven a su cauce y el cura regresa a sus tareas pastorales.



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