Más de 1.000 m2: el Obispado vende (o alquila) el edificio de la plaza Bendicho

Las oficinas han sido trasladadas al interior del Palacio Episcopal y al Seminario

El edificio de la plaza Bendicho puesto a la venta por el Obispado.
El edificio de la plaza Bendicho puesto a la venta por el Obispado.
Álvaro Hernández
16:50 • 27 ene. 2023 / actualizado a las 20:30 • 27 ene. 2023

Cambio drástico en el funcionamiento diario de la Diócesis de Almería con el objetivo más recurrente de los últimos tiempos: buscar la forma de aumentar los ingresos y poder así hacer frente a la millonaria deuda financiera de la Iglesia en Almería.



El Obispado de Almería ofrece en el mercado inmobiliario uno de sus bienes del Casco Histórico: un edificio de tres plantas situado en la Plaza Bendicho y que, hasta ahora, albergaba en su interior no pocas oficinas de la curia diocesana almeriense.



En total, y tal y como anuncia un cartel de grandes dimensiones que ya ha sido colgado de la fachada principal de este edificio situado frente a la casa de hermandad del Prendimiento, se trata de un inmueble de oficinas con un total de 1.004 metros cuadrados.



Venta o alquiler



En esta ocasión, la Diócesis de Almería ha cambiado la fórmula respecto a las experiencias previas: si bien previamente se pusieron a la venta en la plataforma inmobiliaria digital Idealista un total de cuatro bienes inmuebles (un chalet en Aguadulce, un edificio en General Castaños, un solar en Roquetas de Mar y otro edificio de oficinas en Nueva Andalucía), esta vez el Obispado ni siquiera se cierra a un modo concreto de rentabilizar su patrimonio inmobiliario.



De esta forma, la Iglesia almeriense está abierta a alquilar o vender el inmueble y, de hecho, el vicario general de la Diócesis, Ignacio López Román, afirma que "preferimos alquilarlo". Pero no se cierran, ni mucho menos, a la venta.



Lo que también ha cambiado en el modo de hacer las cosas es la información sobre el posible precio, tanto para el alquiler como para la venta. En este caso, si bien desde la Diócesis de Almería explican que existe una tasación del inmueble que hará las veces de guía a la hora de aceptar o rechazar las ofertas que puedan llegar, no se ha hecho público ese punto de partida que, sin embargo, sí se dio a conocer en el caso de los cuatro inmuebles puestos a la venta hace meses.



Así las cosas, desde el Obispado de Almería se muestran abiertos a cualquier negociación en todos los sentidos: tanto en el formato a la hora de sacarle partido económico como a la hora de ponerle un precio justo.


Este es el quinto inmueble que el Obispado de Almería pone a la venta desde la llegada de Antonio Gómez Cantero como obispo para solventar la deuda que afronta la Diócesis, que aún no ha logrado desprenderse de ninguno de ellos.


Cabe recordar que lo que sí ha vendido la Diócesis de Almería es un colegio: el Virgen de la Chanca, gestionado desde sus inicios por los Marianistas, ha sido vendido a esta congregación religiosa. 


No obstante, la Iglesia de Almería lograba hace unos meses hacer frente a uno de sus primeros compromisos de pago bancario, parte de esa ingente deuda. Este hecho, unido a las dificultades a la hora de vender los bienes inmuebles anteriormente citados, hizo que el propio Obispado bajara levemente el precio de algunos de ellos.


Oficinas o, quizás, apartamentos turísticos en pleno Casco Histórico y con vistas a la Catedral podrían ser algunos de los futuros usos de un edificio que, hasta hora, formaba parte del día a día de la vida diocesana.


Mudanza

De hecho, el primer escollo para poner en el mercado inmobiliario el edificio de Bendicho estaba en su uso: las oficinas aún tenían vida diocesana. 


Así, el Obispado de Almería ha planteado el desalojo del inmueble, llevando parte de las oficinas al Palacio Episcopal, reestructurando el edificio y sus usos; y otra parte al Seminario, que ahora está ocupado por el Instituto de Ciencias Religiosas y, además, distintas delegaciones episcopales que están devolviendo a la vida el inmueble una vez que los seminaristas fueron trasladados a Murcia para ahorrar costes al vacío bolsillo eclesiástico almeriense.


En definitiva, la Iglesia de Almería sube su apuesta en el mercado inmobiliario y lo hace reajustando su actividad diaria, moviendo oficinas de un lugar a otro para poder sacar dinero con el que afrontar la deuda.


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