Endometriosis: la silenciosa enfermedad que afecta al 10% de mujeres almerienses

Una mala atención puede provocar la pérdida total del aparato reproductor femenino

Rosario Romera y Elisa Molina, mujeres almerienses de la Asociación de Afectadas de Endometriosis Crónica.
Rosario Romera y Elisa Molina, mujeres almerienses de la Asociación de Afectadas de Endometriosis Crónica. La Voz
Karolina Lewandowska
10:47 • 06 may. 2024

La endometriosis es una enfermedad desconocida por la mayor parte de la ciudadanía, bien sea por su difícil diagnóstico, ya que sus síntomas son compatibles con otras patologías, porque tarde en diagnosticarse entre 9 y 10 años, o bien porque se ha normalizado el hecho de que "hay reglas que duelen más y otras que duelen menos"



Esta enfermedad, que se basa en que un tejido similar al endometrio aparece en un lugar que no le corresponde, afecta entre un 10 y un 15% de la población femenina, lo que se traduce en que en Almería son aproximadamente 36.766 mujeres las que padecen, y el 20% de ellas en un estado severo. 



"El tejido que causa la endometriosis se comporta igual que el endometrio, es decir, también se desprende de la superficie a la que se ha adherido, con la diferencia de que la sangre se convierte en un líquido libre que no tiene salida. La sangre podrida se queda dentro del cuerpo. Esto principalmente ocasiona quistes, dolor, infertilidad en el 50% de los casos y puede llegar a afectar otros órganos como los del aparato digestivo", explica Soledad Domenech, delegada de la Asociación de Afectadas de Endometriosis Crónica (ADAEC) en Málaga, y que por el momento se hace cargo de la delegación de Almería. 



Si bien, esta explicación que otorga la delgada hace que la endometriosis parezca una enfermedad de fácil tratamiento, no lo es, y no porque no haya medios para detectarla ni para tratarla, sino por lo que constantemente denuncian desde esta asociación: la falta de formación en los profesionales sanitarios, la cual no se debe precisamente a que no existan documentos que aglutinen los procedimientos que se han de tomar para tratar la endometriosis. 



"En Andalucía se establecieron dos hospitales de referencia a los que derivar a las mujeres con endometriosis: el Virgen del Rocío de Sevilla y el Materno Infantil de Málaga. El problema es que no se está derivando a tantas mujeres como se debería porque los médicos desconocen la Guía de atención a las mujeres con endometriosis en el Sistema Nacional de Salud del 2013, así como tampoco la del Servicio Andaluz de Salud que se actualizó en 2018. No se ha insistido en su aplicación, y muchas veces somos las mismas mujeres que sufrimos esta enfermedad las que tenemos que ir con la Guía impresa a la consulta para que los profesionales sepan que existe", narra Soledad Domenech. 



Experiencias



Si ya de por si, es impensable que un paciente le tenga que mostrar a un médico las herramientas de las que debe hacer uso para tratar su caso en particular, es todavía peor cuando una paciente tiene que plantarse ante su médico de cabecera y pedirle que se le hagan las pruebas convenientes para determinar si sufre endometriosis. Este es el caso de la residente almeriense Elisa Molina Buendía, quien debido a sufrir dolores pélvicos constantes a sus 37 y habiéndosele detectado un endometrioma tuvo que exigirle a la ginecóloga de la sanidad privada que la derivara a un hospital público



"Tenía los ovarios, el útero, el recto y el colon hechos un bloque y cuando me derivaron a la sanidad pública querían quitarme todos los órganos afectados", cuenta Elisa Molina, a lo que añade que "me presionaron para que decidiera en un periodo muy corto de tiempo si quería ser madre, yo dudé un poco, pero lo que no quería a ciencia cierta es que me quitaran mis órganos". Una vez tomada la decisión, decidió operarse en el Hospital Quirón de Málaga. "No me fiaba de operarme en Almería. Aquí me hicieron una resonancia magnética sin contraste, lo cual no servía para valorar mi problema y solo me encontraron dos endometriomas, cuando en Málaga me habían sacado muchas cosas más", recuerda. Desde entonces, decidió seguir su tratamiento en la sanidad privada de Málaga. 


Sin embargo, no son pocos los casos de mujeres con endometriosis que casi acaban en tragedia. Rosario María Romera, natural de la comarca del Poniente, siempre ha dispuesto de un seguro médico privado porque sufría de fuertes dolores constantemente. A lo largo del tiempo aprendió a vivir con ellos, pero se dio cuenta de que algo le pasaba a su cuerpo cuando intentó quedarse embarazada de su segundo hijo. "El tratamiento que tomaba para ayudarme con la fecundación me puso fatal, los dolores me mataban y ahí los médicos intuyeron que podría tratarse de endometriosis", narra Rosario Romera, de tan solo 32 años. 


Después de determinar que padecía esta enfermedad, la derivaron al hospital de Málaga donde le dijeron que debía operarse, pero la tuvieron que poner en lista de espera debido al colapso del covid y porque su intervención requería de profesionales de otras especialidades. Al continuar encontrándose mal decidió acudir de nuevo a la sanidad privada, donde al ver la extensión de la endometriosis no dudaron en realizar la cirugía. "Nueve horas después estaba sin ovarios, sin útero, sin colon y parte del intestino. Si hubiesen llegado a tardar más, yo me hubiese ido de este mundo", recuerda estremecida la joven. 


Secuelas

Según cuentan las afectadas, las secuelas físicas son duras: dolores, mareos, insomnio, incapacidad... pero las psíquicas lo son aún más, y no solo por la enfermedad en sí. Tanto Elisa como Rosario condenan la frialdad con la que fueron tratadas por los y las profesionales que les atendieron. "Cuando estaba en cala de espera, en cuclillas, rabiando de dolor se me acercó un médico y me preguntó si estaba de parto, le dije que tenía endometriosis y me dijo "¡Ah! Solo es eso", sentí mucha ansiedad porque nadie me tomaba en serio", cuenta Elisa Molina. 


Por su parte, Rosario Romera vivió un auténtico episodio de falta de empatía por parte de una de las profesionales: "Fui a un hospital en Almería para hacerme una revisión después de la operación en la que me retiraron parte de mis órganos, sin tan solo mirar el informe, la profesional que me atendió me preguntó si había conseguido quedarme embarazada". 


Sin duda, la formación de profesionales en cuanto a protocolos básicos para la asistencia especializada a mujeres con endometriosis es una asignatura pendiente del Servicio Andaluz de Salud, y por ende también del Sistema Público de Salud. Puesto que en las guías existentes reza todo lo que necesitan las mujeres afectadas. Por ello, es vital su cumplimiento e implementación en todo el territorio nacional. 


Además, desde ADAEC abogan por un acompañamiento a las pacientes más humano por parte de los médicos, para que de esta manera, todos remen hacia la consecución de una detección precoz para evitar estados graves de la enfermedad. 



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