Rebelión de la tercera edad contra la digitalización que se les impone

Reclaman la atención presencial y se quejan de que poco a poco están siendo apartados

Para muchos mayores acceder a Internet, realizar gestiones o sacar dinero es un quebradero de cabeza.
Para muchos mayores acceder a Internet, realizar gestiones o sacar dinero es un quebradero de cabeza. La Voz

Son cientos de miles y están indignados; son nuestros mayores que están siendo empujados sin freno y sin paliativos hacia un nuevo mundo que ni dominan ni entienden, el de la digitalización que se abre paso en las vidas de todos los almerienses, pero que en su caso les está cogiendo con el paso cambiado.


Lo denuncia la organización social y política ‘Tercera Edad en Acción', que ha emprendido una batalla sin cuartel de denuncia y que dirige sus peticiones a los gobiernos, a los bancos y las cajas y a las administraciones públicas en las que “parece que o te mueves en Internet o estás muerto”, afirma Eufrasio Berzosa, portavoz en Almería de la organización.


A la fuerza



Explican que la obligación de operar cada día más online, sin tener en cuenta que muchas personas mayores no disponen de ordenador, ni de smartphones y sin siquiera tener habilidades para hacerlos servir, están haciendo que muchas personas del colectivo de la tercera edad no tengan acceso a servicios de todo tipo, privados o públicos.


Una de sus quejas se dirige a las entidades financieras, y el detonante ha sido el anuncio de más de diez mil despidos en dos entidades, concretamente el BBVA y Caixabank, “que nos lleva a un proceso acelerado de digitalización que será insostenible para muchas personas mayores, por la dificultad que esto acarrea a la hora de realizar sus gestiones.



Llamamiento

Por ello se han dirigido a las direcciones de esas y otras entidades, incluyendo bancos, cajas o cooperativas de crédito, para que “tengan en cuenta los problemas de las personas mayores que necesitan una atención personalizada en el interior de las oficinas”.


Les preocupa el hecho de que en los últimos años se haya producido, y se siga produciendo, el cierre masivo de las oficinas abiertas al público y señalan que tengan en cuenta está dejando en una situación marginal a miles y miles de ancianos que, hasta hace unos años, disfrutaban de una atención personal y podían hacer uso de documentos físicos “y que ahora se ven “atrapados en un mundo digital al que muchos han perdido el acceso”.


El ‘nuevo mundo’

Pero no son sólo las entidades financieras las que están en esos cambios que conducen a la digitalización ‘forzosa’ de los ciudadanos; en esa misma línea se sitúan gran parte de las administraciones públicas que son básicas para el colectivo de los mayores, como las relacionadas con la salud, la Seguridad Social o los propios ayuntamientos que cada vez más recurren a procedimientos telemáticos.


Eufrasio Berzosa considera que todo ese proceso está levantando un muro ante los mayores y abriendo una brecha “que para muchos de nosotros es insalvable”. Añade que si muchos ancianos “no se aclaran con los móviles, imagínense lo que tienen por delante con la casi obligatoriedad de operar a través de Internet”.


La Covid-19

La pandemia del coronavirus ha agravado esa situación porque se huye del contacto personal y se imponen los medios telemáticos para pedir citas, realizar gestiones o para presentar escritos o realizar trámites ante las administraciones públicas.


Por ello se dirigen al Gobierno, a la Junta, a los ayuntamientos o a cajas y bancos para que regulen una especie de ‘servicios mínimos’ para el garantizar la cobertura de las necesidades más básicas del colectivo, desde el pago del recibo de la luz o el del agua. En el caso de las entidades financieras, piden un mayor control de las comisiones que están cobrando, “cada vez más caras,  pero con menos servicios prestados”.


Se quejan de que el cierre de oficinas bancarias “ha obligado en muchos casos a largos desplazamientos, algunos entre distintos municipios, así como a padecer en la calle largas colas esperando el turno para realizar sus gestiones”.


“Somos muchos”

La escasa respuesta a sus quejas ha llevado a la asociación 3ª Edad en Acción” a convertirse en partido político y según su portavoz en Almería, Eufrasio Berzosa, que es además su representante comarcal y municipal para las zonas de Almería Levante y Norte, “queremos que nuestra voz se oiga y nuestras peticiones se tengan en cuenta a la hora de afrontar nuestros problemas”.


Junto con las demandas, Berzosa Sánchez lanza una advertencia a los partidos políticos al afirmar que el colectivo de la tercera edad “somos mucha gente, un porcentaje muy elevado de la población que también vivimos en esta provincia y en el resto del país y, si no se atienden nuestras demandas, podemos utilizar nuestros votos para decidir o para cambiar gobiernos”.


De hecho explica que el partido de mayores “nace porque los otros partidos nos han abandonado y ya no sirve con que vengan a pedir el voto en las elecciones”.

 

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