Entrevista a Joaquín Monterreal Ramírez. Socio Director Lealtadis Abogados
Lealtadis Abogados, 20 años de trayectoria jurídica en Almería
La firma apuesta por el talento local para consolidarse como uno de los despachos andaluces
más eficientes y valorados del sector

Socios Directores y Socios Directores Adjuntos de Lealtadis Abogados, firma almeriense con más de 20 años de trayectoria.
Cumplir veinte años en el sector jurídico y hacerlo con un crecimiento sostenido no es algo habitual. Lealtadis Abogados se ha convertido en una rara avis en la abogacía local. Un despacho que compite en capacidad técnica con las grandes firmas nacionales, pero que mantiene su ADN 100% almeriense. Hablamos con la dirección de la firma sobre cómo sobrevivieron a sus difíciles inicios, la gestión del éxito actual y los retos que afrontan las empresas de la provincia para 2026.
Han pasado dos décadas desde que abrieron sus puertas. Mirando atrás, no debieron ser unos inicios sencillos para un despacho nuevo.
(Sonríen) Desde luego que no. Lealtadis nació en 2006 con muchísima ilusión, fruto de la unión de los despachos de José Ramón Parra y Joaquín Monterreal, a los que pronto se sumó el de José Pascual Pozo y más recientemente Basilio Casanueva. Apenas un par de años después de abrir, nos tuvimos que enfrentar a la durísima crisis económica que comenzó a gestarse en 2006 y explotó poco después. Aquella crisis nos enseñó que, en los momentos difíciles, contar con un despacho de abogados cercano, accesible y especializado es lo único que salva a una empresa. Superar aquello, recién abiertos, es lo que nos dio el carácter que tenemos hoy.
¿Cuál es ese carácter? ¿Qué diferencia a Lealtadis de una multinacional jurídica?
Nuestra máxima sigue siendo innegociable veinte años después: “prestar servicios jurídicos especializados como los grandes, pero con la cercanía y la proximidad de un despacho local.” El empresario almeriense quiere que sus abogados sean expertos de primer nivel pero valora poder sentarse con nosotros directamente y con la inmediatez necesaria y sentir que entendemos su negocio. Ese equilibrio es, humildemente, nuestra ventaja competitiva.
Esa fórmula parece funcionar, a juzgar por las cifras que presentan en este aniversario
El crecimiento nunca ha sido una obsesión, sino una consecuencia. Es cierto que cerramos 2024 con un incremento en la facturación superior al 30% y que en 2025 seguimos en esa línea ascendente. Pero el dato del que estamos más orgullosos es el estructural, el equipo ya ronda los 40 profesionales. Solo en los últimos doce meses hemos incorporado a ocho nuevos abogados.
Un equipo tan grande requiere una estructura sólida para no depender exclusivamente de los fundadores. ¿Cómo han planificado la continuidad?
La improvisación es enemiga de la abogacía y de la empresa. Nosotros llevamos años preparando el relevo generacional y hoy es una realidad tangible. Hemos consolidado una línea de Socios Directores Adjuntos que ya empiezan a liderar áreas de práctica, como Alejandro Pérez como responsable de Societario, Adela Monterreal al frente del Departamento Laboral o Ernesto Salvador en Tributario. El talento joven garantiza que la firma perdurará en el tiempo con la misma excelencia.
Se habla mucho de retener talento en Almería. ¿Tienen los jóvenes abogados recorrido real dentro de la firma?
Absolutamente. En Lealtadis la meritocracia es real; el camino a la sociatura está abierto. Nos sentimos muy orgullosos de ver cómo perfiles jóvenes que empezaron como junior están capitaneando y dirigiendo áreas críticas con muchísimo éxito como es el caso de José Antonio Segura, con un futuro y recorrido espléndido dentro de la firma, y que lidera un departamento tan importante como el de Concursal y Segunda Oportunidad resolviendo situaciones muy complejas. Hay que destacar que prácticamente todo el equipo es almeriense, y algunos de ellos han pasado por grandes firmas nacionales.
Debe ser complicado tocar todas las disciplinas del derecho
La abogacía ya no se entiende sin especialistas. Hemos conseguido aunar en el equipo a abogados expertos y tradicionales con jóvenes talentos que aportan esa necesaria especialización, como Carlos Alcoba, una pieza clave reforzando el área Tributaria, o Guillermo López, que se ha erigido como un referente en Derecho Bancario y Seguros. Esta integración de los jóvenes talentos con nuestros abogados veteranos y la tecnologización del despacho es en lo que estamos ahora centrados.
Hablando de nuevas demandas, el entorno legal se ha endurecido mucho para las empresas. ¿Hacia dónde está creciendo el despacho técnicamente?
La normativa es cada vez más exigente con la responsabilidad de los administradores y las empresas. Por eso estamos experimentando un crecimiento notable en las áreas Laboral y Tributario. Igual nos sucede en Penal Económico, disciplina en la que queremos, sin duda, ser referencia en la provincia. Estamos, de hecho, cerrando una nueva incorporación en breve que refuerce el potente equipo que ya tenemos.
Para terminar, a veces se percibe que estos servicios jurídicos especializados son solo para grandes corporaciones. ¿Es así?
Rotundamente no. Nuestra estructura nos permite asesorar a grandes grupos, sí, pero también al profesional autónomo o a la pyme familiar. De hecho, el autónomo es quien más necesita esa especialización porque normalmente está sólo ante unas exigencias legales, de fondo y forma, cada vez mayores.