Aumenta la tensión entre los regantes tras el corte de agua en el Andarax
Frenético día de reuniones ayer para poder hallar una alternativa al caudal del Bobar

El alcalde se reunió ayer con representantes del sector como Asaja, UPA, Coag, CASI, Unica o Grupo Caparrós.
Al cierre de esta edición, los socios de la Comunidad de Regantes Cuatro Vegas, reunidos ayer en el Polígono La Juaida de Viator, no descartaban salir a la calle en manifestación para exigir que la Junta vuelva a autorizar el uso del agua de la depuradora del Bobar.
La preocupación y el nerviosismo están haciendo mella en los agricultores afectados -más de 1.000- que llevan cinco días sin poder regar las cosechas de melón, sandía y lo que queda de tomate con la incertidumbre de si podrán cubrir los gastos de explotación o sembrar la campaña próxima. “Qué hago, compro semilla o no”, preguntaba ayer un productor de hortalizas a uno de los dirigentes de la Comunidad Cuatro Vegas. El problema afecta a 3.000 hectáreas.
30.000 metros al mar
Cabe recordar que el director general de Planificación y Gestión de la Consejería de Medio Ambiente, Juan María Serrato Portillo, denegó la autorización provisional a los regantes hasta que la Comunidad no obtenga la correspondiente concesión de agua. La Consejería fundamenta su decisión en “deficiencias observadas en la documentación presentada por la Comunidad General de Regantes, como que la analítica aportada no fue realizada por un laboratorio acreditado o que no se aportaba un sistema de bombeo o justificación de elementos de control y señalización”, entre otros motivos. Mientras tanto, los más de 30.000 metros cúbicos de agua que han dejado de recibir los agricultores del Bajo Andarax, se vierten directamente al mar sin ningún tipo de aprovechamiento, a pesar de ser aguas depuradas en la estación de El Bobar y por cuyo tratamiento pagan un cánon todos los ciudadanos.
En situación de normalidad, esas aguas depuradas son las que riegan el Bajo Andarax después de recibir el correspondiente tratamiento de desinfección en la planta que gestiona en Viator la Comunidad General de Usuarios de Aguas de Almería (CGUAL). La preocupación ha cundido también en los responsables políticos provinciales y municipales: ayer, la delegada del Gobierno de la Junta, Gracia Fernández, junto al delegado de Agricultura, José Manuel Ortiz, y el de Medio Ambiente, Antonio Martínez, se reunían con el alcalde, Ramón Fernández-Pacheco para hallar una vía de solución.
Las alternativas planteadas son las de utilizar agua de socorro de la Desaladora de Carboneras, a través de la Comunidad de Regantes de Níjar, la de la Desaladora de la capital y la de los pozos privados de la zona.
Fernández manifestaba que “estamos muy preocupados por la situación y creemos que tenemos que colaborar todas las administraciones para una medida provisional”.
Fernández-Pacheco, que se reunión también ayer con representantes del sector, indicó que ve complejo que se pueda hacer una conexión de la desaladora de Almería a las fincas, “porque los cultivos no pueden esperar tanto, estamos muy preocupados porque muchos son agricultores de mi ciudad”.