La Voz de Almeria

Sucesos

La odisea con final feliz de 73 scouts de Albox evacuados: "El fuego estaba a un kilómetro"

Los menores regresan a casa: "En principio todo el mundo se pone un poco nervioso, pero los chavales se portaron de maravilla"

Campamento ValleScout, donde se encontraban los chicos y chicas del Grupo Scout 106 El Saliente de Albox

Campamento ValleScout, donde se encontraban los chicos y chicas del Grupo Scout 106 El Saliente de AlboxLa Voz

Víctor Navarro
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Los 73 menores del Grupo Scout 106 El Saliente de Albox regresan este domingo a casa después de una noche tranquila en el campamento ValleScout. Una noche que transcurrió con normalidad, aunque bajo la vigilancia de los responsables del grupo tras la evacuación preventiva provocada horas antes por el incendio forestal declarado en Pinos del Valle que les pilló de improvisto durante sus vacaciones.

"Lo que sí les pedimos al grupo fue un servicio de guardia nocturna, que siempre hubiera alguien despierto vigilando", explica Ramón Garrido, miembro de la Asociación Granadina de Amigos del Escultismo (GAE), entidad que gestiona las instalaciones. "Como los aviones contraincendios no funcionan de noche, por si se animaba alguna llama o pasaba cualquier cosa, queríamos que estuvieran preparados".

Finalmente no fue necesario actuar. Los cerca de cien albojenses que formaban la expedición, entre scouts y monitores, emprenden hoy el camino de vuelta con las mochilas cargadas de recuerdos y también con una historia inesperada que contar. La de aquella mañana en la que una enorme columna de humo alteró todos los planes del campamento y obligó a activar un dispositivo de emergencia.

Una columna de humo cerca del campamento

Cuando los 73 jóvenes del Grupo Scout 106 El Saliente de Albox se acostaron la noche del viernes en el campamento ValleScout, junto cercano al embalse de Béznar (Granada), nada hacía presagiar que la penúltima jornada de sus vacaciones iba a estar marcada por un incendio forestal. Sin embargo, a la mañana siguiente, una gran columna de humo comenzó a elevarse sobre las montañas del Valle de Lecrín y a hacerse visible desde las instalaciones donde pasaban el verano.

La imagen despertó la preocupación entre los responsables del campamento y los monitores de los menores, que permanecieron atentos a las indicaciones del Infoca mientras seguían la evolución del incendio declarado en Pinos del Valle.

Momento para la evacuación.

Momento para la evacuación.La Voz

Lo que siguió fue una jornada marcada por decisiones, prevención y sobre todo orden y calma para evacuar el campamento. Tras evaluar la situación, el dispositivo de emergencias del Infoca expuso sobre la mesa la salida preventiva del campamento de los scouts albojenses hasta la localidad de Restábal, donde permanecieron durante todo el día. Horas después, con el fuego estabilizado y el riesgo descartado, regresarían a sus tiendas para disfrutar de una última noche de campamento antes de volver este sábado a casa.

A la espera de instrucciones

El incendio se declaró durante la mañana del sábado 25 de julio, alrededor de las 12:30 horas, en una zona forestal de Pinos del Valle. Poco después, las densas nubes de humo comenzaron a hacerse visibles desde distintos puntos de esta sierra granadina, incluido el campamento, situado a aproximadamente un kilómetro del área afectada.

Aunque las llamas no suponían una amenaza inmediata para las instalaciones, las fuertes rachas de viento que soplaban en el valle obligaban a extremar las medidas de precaución ante la posible evolución del incendio. "El problema no era la cercanía de las llamas, sino el viento. Las fuertes rachas podían arrastrar el humo hasta el campamento o transportar pavesas encendidas que provocaran nuevos focos de incendio", explica Ramón Garrido, miembro de la Asociación Granadina de Amigos del Escultismo (GAE), entidad que gestiona las instalaciones de ValleScout.

"Nos dijeron que no nos moviéramos hasta recibir instrucciones", relata Ramón Garrido. Mientras el incendio evolucionaba, los participantes permanecieron en el campamento siguiendo el protocolo de seguridad previsto para este tipo de emergencias.

Preparados con las mochilas

Los responsables mantuvieron un contacto permanente con el Infoca para conocer la evolución del fuego y valorar los posibles riesgos derivados del humo o del desplazamiento de pavesas por efecto del viento. Como medida de precaución, los monitores reunieron a todos los asistentes en una misma zona y los mantuvieron preparados ante una posible evacuación. "Estaban todos esperando para salir con sus mochilitas, con sus zapatos. Tuvieron que salir con lo puesto", recuerda Garrido.

Hicieron acopio de lo imprescindible para ser reubicados.

Hicieron acopio de lo imprescindible para ser reubicados.La Voz

Hubo nervios visibles que se ocultaron bajo una pátina de todo el aplomo del que se pudo hacer acopio. Entre los scouts albojenses había niños de apenas seis años junto a adolescentes de hasta 17 , todos ellos afrontando los últimos días de su experiencia vacacional ante un incendio forestal.

La opción más segura

Aunque con el tiempo pueda convertirse en una de esas anécdotas que un scout veterano cuenta con orgullo, en el momento la situación se vivió con la seriedad que exigía la emergencia. El riesgo, o al menos la posibilidad de que la situación se agravara, imponía prudencia y respeto. "En principio todo el mundo se pone un poco nervioso", admite Garrido. Pese a ello, destaca el comportamiento de todos durante la emergencia. "Los monitores se han portado de maravilla. Han actuado de forma muy responsable", afirma. "Y los chavales también se portaron de maravilla".

Finalmente, el Infoca decidió que la opción más segura era evacuar preventivamente las instalaciones. El grupo abandonó el campamento y se trasladó hasta Restábal, el núcleo de población más cercano, llevando únicamente lo imprescindible. El resto de sus pertenencias quedó en las instalaciones. A su llegada, encontraron el respaldo inmediato del Ayuntamiento de El Valle.

El consistorio abrió las puertas del colegio público para acoger a los scouts de Albox durante toda la jornada. Allí dispusieron de agua, sombra y un lugar seguro donde permanecer mientras continuaban llegando noticias sobre la evolución del incendio. Los jóvenes comieron en el municipio y aprovecharon también para participar en algunas de las actividades organizadas dentro de las fiestas patronales de Santa Anta que celebraba la localidad.

Una tarde en Restábal

Cuando cayó la tarde, todo apuntaba a que pasarían la noche en el colegio. El Ayuntamiento organizó incluso la cena para el grupo. Un gesto que Garrido no duda en agradecer públicamente. "El Ayuntamiento les abrió el colegio, estuvieron allí todo el día y les dieron de cenar", destaca.

La situación dio un giro favorable cuando la lucha contra el incendio comenzó a evolucionar positivamente. Sobre las nueve de la noche llegó la llamada que todos esperaban. El Infoca informaba de que el fuego estaba estabilizado y que el campamento ya no corría ningún riesgo. "Nos dijeron que la decisión era nuestra, que podíamos volver al campamento o quedarnos en el pueblo", explica Garrido.

Vuelta al campamento

La respuesta fue prácticamente unánime. Después de una jornada tan atípica, los scouts querían despedirse de la experiencia donde había transcurrido buena parte de su verano. Entre las nueve y media y las diez de la noche regresaron a ValleScout para completar las ceremonias y actividades que habían quedado pendientes. "Como ya no hay peligro, nos volvemos al campamento, que es donde tenemos todo", señala.

Este domingo, los menores del Grupo Scout 106 El Saliente regresan a Albox. No lo hacen por el incendio, sino porque terminan los quince días de campamento que tenían programados desde el inicio. Se marchan con una anécdota inesperada en la mochila y con la tranquilidad de saber que aquello que comenzó como un sobresalto acabó convirtiéndose en una lección de prudencia, organización y solidaridad en pleno corazón del Valle de Lecrín.

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