Localizada en buen estado la menor cuya desaparición fue denunciada en Vícar
El caso se investigó como una posible sustracción parental y se resolvió con la colaboración activa de la madre

La Guardia Civil ha detenido a un menor y averigua que otro menos se habría fugado de un centro de menores.
La Guardia Civil ha dado por concluida la investigación abierta tras la denuncia por desaparición de Ariadna, una menor cuyo paradero se desconocía oficialmente desde finales de marzo en la localidad de Vícar, después de confirmar que la niña se encuentra en perfecto estado de salud.
Tras la difusión de una alerta en el Centro Nacional de Desaparecidos el caso fue abordado desde el primer momento mediante el procedimiento policial previsto, el cual contemplaba supuestos de sustracción parental, según han explicado a LA VOZ fuentes oficiales de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería.
Según han informado las mismas fuentes oficiales, en el marco de esta actuación la madre de la menor —quien se encontraba con la niña a su cargo en el momento en que se activó el dispositivo— colaboró de manera activa con los investigadores. La progenitora llegó a personarse en dependencias policiales y a ponerse a disposición de las fuerzas y cuerpos de seguridad, lo que permitió verificar la localización de la menor y confirmar su buen estado.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Almería se ha insistido en que este tipo de intervenciones están guiadas por un principio básico: la protección del interés superior de la menor, que debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración en situaciones de esta naturaleza.
Durante la investigación, los agentes ya disponían de información que situaba a la niña junto a su madre en un país europeo, donde esta reside actualmente. De hecho, la Guardia Civil tuvo constancia de la existencia de contenidos compartidos en redes sociales en los que aparecía la menor en la ciudad extranjera en la que vive su progenitora.
Este escenario llevó a los investigadores a acotar la línea de trabajo centrada en un posible conflicto de carácter familiar, más que en una desaparición involuntaria. Ante la dimensión internacional del caso, el Instituto Armado llegó a solicitar la colaboración de las autoridades policiales del país extranjero donde se situaba el paradero de la niña, con el objetivo de confirmar oficialmente su situación por los cauces habituales de cooperación policial. Por su parte, LA VOZ pudo contactar con V. M., madre de la menor, quien sostenía que Ariadna “no está desaparecida”
La progenitora afirmaría que todo el episodio respondía a “una denuncia falsa interpuesta por el padre”, y reiteró que la niña se encontraba con ella y en buen estado. Una vez acreditada la localización de la menor y descartado cualquier riesgo para su integridad, la Guardia Civil procedió a desactivar el dispositivo de búsqueda, dando por cerrado el caso desde el punto de vista policial, sin perjuicio de las actuaciones que pudieran corresponder en otros ámbitos.