Con la sequía vuelve el mito de las avionetas ‘espantanubes’
Los agricultores de la comarca de Los Vélez y los de la zona del Río Nacimiento afirman haberlas avistado estos días
Dicen que son como las meigas, en las que nadie parece creer de forma racional, pero que “haberlas, hailas”. Son las muy conocidas como avionetas espantanubes o espantalluvias que, supuestamente sobrevuelan las zonas agrícolas para evitar la caída de las lluvias. Más de treinta años de un mito que para la mayoría no pasa de ser una leyenda rural, pero sin una base científica comprobable. Sin embargo ahora que la sequía está haciendo estragos en muchas zonas de la provincia el mito reresa con fuerza y ya hay denuncias de agricultores y de organizaciones agrarias de la presencia de estos misteriosos aparatos.
La última de esas denuncias la firma la patronal agraria ASAJA, que participa en la Plataforma para la Defensa del Medio Ambiente y la Naturaleza del Marquesado y del Río Nacimiento y que asegura que la historia de las avionetas espantanubes “no es una leyenda, sino que se utilizan para evitar precipitaciones en forma de granizo o pedrisco que causen daños”.
Los Vélez
También en la comarca de Los Vélez, donde la tensión por la escasez de recursos hídricos se ha disparado en los últimos meses, han señalado que una de las causas de la escasez de lluvias puede estar en la presencia de las avionetas. lo señala Francisco Moreno, portavoz de la Plataforma en Defensa del Agua, creada para reclamar soluciones al problema. Pero frente a esas denuncias y opiniones está la realidad de que en treinta años no se ha encontrado evidencia alguna de la acción de las avionetas dedicadas, supuestamente, a disolver las nubes y evitar así las precipitaciones.
Sin argumentos
Andrés García Lorca, subdelegado del Gobierno en Almería, afirma que esas denuncias no tienen mucho argumento científico y es más un mito “que se ha oído en Almería, pero también en otras muchas partes del mundo, como es el caso de Argentina”. Para delimitar la realidad y lo imaginario el Gobierno llegó a encargar un informe sobre el particular hace unos años “y la conclusión es que técnicamente no es posible; se podría hacer que lloviera, o se puede evitar que el granizo sea de grueso calibre, pero impedir la lluvia es algo que está fuera de las opciones”. Un buen conocedor de la agricultura en la zona del Levante-Almanzora, Matías Gómez, cree que el asunto no pasa de ser una leyenda “porque la realidad es que el viento de Poniente trae nubes, pero rara vez descargan por aquí”.
Para tranquilizar los ánimos la Guardia Civil pedía hace dos meses a los regantes del Valle del Almanzora que denunciaran cualquier movimiento sospechoso de aeronaves en sus cielos. No hay noticias de que se hayan presentado denuncias que pudieran dar pie a una investigación sobre este tema.