Vendido el Berkane, el ferry abandonado en Almería hace tres años
El dinero permitirá a la Autoridad Portuaria cobrar la deuda pendiente

El Berkane, amarrado a puerto desde enero de 2012
Después de varias subastas, un historial de embargos y muchos problemas para la Autoridad Portuaria de Almería, finalmente un grupo turco se ha hecho con la propiedad del Berkane, un buque que fue abandonado con su tripulación en el puerto almeriense desde el mes de enero del año 2012.
La compra se producía después de que el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Almería lo sacase de nuevo a subasta para cubrir la deuda que mantenía con el puerto de Almería, cifrada en cerca de dos millones de euros, una deuda engordada por tantos meses amarrado en los muelles.
A la subasta se presentaron cuatro empresas o sociedades procedentes de diferentes países, de las cuales quedaron tres al ser descartada una de ellas por no cubrir las exigencias mínimas.
Empresa turca Finalmente el buque fue adjudicado en la subasta, celebrada esta semana en Almería, al grupo turco Bereket Gemi Sokum Ithalat Ihracat Ticaret LTD. Por el momento se desconoce el destino que la empresa turca dará al ferry, que durante varios años prestó servicios entre los puertos de Almería y Nador, fletado por la compañía marroquí Comarit.
Los primeros intentos de subasta pusieron el tope mínimo en torno a los cinco millones de euros, basándose en el estado del Berkane, que se encontraba en buen estado y hábil para la navegación. Sin embargo ese precio de salida se fue reduciendo a medida que pasaban los años hasta quedar establecido en el entorno de los dos millones.
Deuda portuaria El grupo turco deberá pagar ahora los 1,8 millones de euros en los que le ha sido adjudicado el barco, más la deuda acumulada con la Autoridad Portuaria de Almería, una deuda que según las estimaciones realizadas estaría cercana a los dos millones de euros.
La historia del Berkane se empezó a complicar en enero de 2012, cuando Comarit decidió amarrarlo a puerto, dejando con él a una veintena de tripulantes que durante meses mantuvieron un encierro en el propio barco para tratar de cobrar los salarios que se les adeudaban. Sin embargo Comarit no ha atendido desde entonces los requerimientos al haber quedado en situación de quiebra por la deuda con sus proveedores.
Ahora se espera que los nuevos propietarios puedan retirar el ferry del puerto en el menor plazo posible, ya que siguen corriendo los plazos y con ello la deuda pendiente con la Autoridad Portuaria.