Almería presenta la Salvamar Carina, la nueva lancha rápida de rescate capaz de alcanzar 41 nudos
La Salvamar Carina toma el relevo en el mar de Alborán tras 80.000 millas de la Spica

Foto de familia de autoridades y tripulación de la Salvamar Carina en el Club de Mar de Almería.
Como ocurre en las grandes historias de mar, llega un momento en el que el viejo héroe comprende que ha cumplido su travesía y deja el horizonte en manos de quien deberá escribir los próximos capítulos. En los muelles de la bahía de la capital, entre cabos, uniformes y olor a salitre, ese relevo ha tomado forma oficial este miércoles 27 de mayo con la presentación de la Salvamar Carina. Una embarcación que, aunque ya conocida entre la comunidad marítima y operativa de la ciudad, inicia ahora una nueva etapa como uno de los nombres llamados a ofrecer servicios de rescate en estas aguas.
Carina recoge el testigo de la Salvamar Spica, una veterana del rescate marítimo que, tras casi 80.000 millas de servicio, se despide de las aguas de Almería y del mar de Alborán. Su salida marca también el comienzo de una nueva etapa para la flota de Salvamento Marítimo, llamada a renovar los medios con los que vigila y protege este rincón del Mediterráneo.
La ceremonia de presentación de esta nueva lancha rápida ha tenido lugar en las dársenas del Club de Mar de Almería, bajo un sol que se hizo notar durante toda la jornada y con la silueta del Cable Inglés como telón de fondo, uno de los símbolos más reconocibles del pasado industrial, comercial y marítimo de la capital.
Vecina de Almería desde febrero
Aunque no hubo una botadura al uso ni el tradicional impacto de una botella de champán contra el casco para bautizar oficialmente a la embarcación, la puesta de largo de la Salvamar Carina ha estado marcada por la relevancia que supone la incorporación de este nuevo recurso a Salvamento Marítimo.
Aunque su presentación oficial se ha celebrado este jueves en el Club de Mar de Almería, la Salvamar Carina llegó a la capital almeriense el pasado mes de febrero y desde entonces ya opera de forma activa en las aguas de Almería y del mar de Alborán. Durante estos meses, la embarcación ha permanecido integrada en el dispositivo habitual de Salvamento Marítimo, participando en labores de vigilancia, asistencia y respuesta ante emergencias marítimas, antes de su puesta de largo institucional ante autoridades y representantes del sector marítimo.
Un maquina con 1.600 caballos de potencia
Diseñada para responder en intervalos reducidos de tiempo, la Salvamar Carina pertenece a la nueva generación de embarcaciones rápidas de Salvamento Marítimo, concebidas para intervenir en los primeros minutos de una emergencia. Construida con una eslora de 21,50 metros y una manga de 5,5, esta nueva unidad ha sido diseñada para combinar velocidad, maniobrabilidad y capacidad de intervención en escenarios complejos.

Dos grandes motores dominan la sala de máquinas de Carina.
Su borda baja y su reducido calado le permiten operar cerca de la costa, aproximarse a zonas de difícil acceso y maniobrar en espacios reducidos donde cada segundo puede resultar decisivo. Según ha explicado a LA VOZ la propia tripulación durante la presentación, la embarcación está propulsada por dos motores MAN de 1.600 caballos y doce cilindros en V, una configuración que le permite navegar habitualmente a velocidades de crucero de entre 30 y 32 nudos.
Sin embargo, durante las pruebas de resistencia realizadas antes de su entrada en servicio, la Salvamar Carina llegó a alcanzar los 41 nudos, una cifra que la sitúa entre las unidades más rápidas de su categoría dentro del operativo estatal de rescate marítimo. La embarcación cuenta además con una autonomía cercana a las 400 millas náuticas y capacidades específicas para operaciones de rescate rápido, asistencia a embarcaciones averiadas y remolques de emergencia.
A ello se suman sistemas tecnológicos de última generación destinados a mejorar la navegación y las labores de búsqueda incluso durante la noche o en condiciones de baja visibilidad.
8 tripulantes para Carina
Detrás de la velocidad y la tecnología de la Salvamar Carina hay también un equipo humano encargado de mantener operativa la embarcación las 24 horas del día. Un total de ocho profesionales conforman la tripulación asignada a esta unidad, distribuidos en dos equipos de cuatro personas integrados por patrón, mecánico y dos marineros. Son ellos quienes se encargan de gobernar esta rápida embarcación de salvamento y responder a cualquier emergencia que pueda producirse en las costas de Almería y el mar de Alborán, muchas veces en condiciones meteorológicas adversas y con apenas margen de reacción.

Dentro del puente de mando.
El nombre de la embarcación mantiene además una de las tradiciones más reconocibles de Salvamento Marítimo: bautizar sus unidades con nombres de estrellas y constelaciones. En este caso, “Carina” hace referencia a la constelación austral del mismo nombre, donde se encuentra Canopo, la segunda estrella más brillante del cielo nocturno. Una elección cargada de simbolismo para una embarcación concebida precisamente para servir de guía y acudir al encuentro de quienes necesitan ayuda en mitad del mar.
Autoridades
El acto contó con la presencia del delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández Peñalver, acompañado por el subdelegado del Gobierno de España en Almería, José María Martín; la directora general de la Marina Mercante y presidenta de Salvamento Marítimo, Ana Núñez Velasco; y el director de la entidad, José Luis García Lena.
Junto a ellos también estuvieron presentes distintas autoridades políticas y representantes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, entre ellas la concejal de Tráfico, Seguridad Ciudadana y Emergencias del Ayuntamiento de Almería, María del Mar García Lorca; el comisario jefe de la Policía Nacional en Almería, Antonio Delgado; el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, José Antonio Carvajal; además del capitán marítimo de Almería y otras autoridades civiles y militares.
El primero en tomar la palabra ha sido el subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, que ha reivindicado el importante trabajo que Salvamento Marítimo desarrolla cada día lejos de los focos. Habló de profesionales que trabajan “de manera invisible”, de vocación de servicio público y de la necesidad de seguir dotando al operativo de medios capaces de responder en uno de los litorales más complejos del Mediterráneo.
Martín ha recordado además que “Almería sin el mar no tiene sentido”, una relación inseparable que convierte al Mediterráneo en motor económico y social de la provincia, pero también en un espacio donde la vigilancia y el rescate siguen siendo esenciales. En ese escenario, explicó, la llegada de la Salvamar Carina supone un nuevo refuerzo para la seguridad marítima en las costas almerienses.
La directora general de la Marina Mercante y presidenta de Salvamento Marítimo, Ana Núñez Velasco, ha explicado que la apuesta por nuevas unidades responde a la necesidad de contar con medios “más avanzados, rápidos y eficientes” tanto en operaciones de rescate como en actuaciones relacionadas con la contaminación marítima.
La responsable estatal ha situado además esta incorporación dentro de un importante esfuerzo inversor por parte de la Administración. Según ha detallado, el 40% del presupuesto de la Dirección General de la Marina Mercante se destina actualmente a Salvamento Marítimo, mientras que el 70% de las inversiones del organismo están dirigidas específicamente a la renovación de la flota operativa.
Una estrategia con la que el organismo busca adaptar sus medios a un escenario marítimo cada vez más complejo y exigente. En ese contexto, Almería ocupa una posición especialmente sensible dentro del mapa marítimo español. La provincia se encuentra en uno de los corredores más transitados del Mediterráneo occidental, donde coinciden rutas de tráfico marítimo internacional, conexiones nacionales y buena parte de los movimientos migratorios que atraviesan el mar de Alborán.
Una realidad que convierte a estas aguas en un espacio de vigilancia permanente y alta exigencia operativa para los equipos de rescate. Pese al protagonismo de la tecnología y de las nuevas capacidades técnicas de la Salvamar Carina, las intervenciones institucionales coincidieron en subrayar que el principal valor de Salvamento Marítimo continúa estando en las personas. “De poco servirían las embarcaciones sin profesionales comprometidos y altamente cualificados”, resumió Núñez durante un acto que, más allá de la presentación de una nueva lancha rápida, sirvió también para visualizar la dimensión humana y estratégica que sostiene el sistema de salvamento marítimo en las costas españolas.
El director de Salvamento Marítimo, José Luis García Lena, ha sido el encargado de desgranar las capacidades técnicas de la nueva unidad y el papel que desempeñará en las costas de Almería y el mar de Alborán. García Lena explicado que la Salvamar Carina sustituye a la veterana Salvamar Spica, una embarcación que durante años ha operado en labores de rescate y asistencia marítima en el litoral almeriense. La nueva unidad forma parte del proceso de modernización que Salvamento Marítimo desarrolla en toda su red operativa con el objetivo de mejorar la seguridad y reducir los tiempos de respuesta ante emergencias.
Según ha detallado el director del organismo, la inversión destinada a esta embarcación alcanza los 2,5 millones de euros, aunque ha insistido en que “no es solo una inversión económica, sino una inversión en seguridad y en vidas humanas”. La Salvamar Carina incorpora nuevos sistemas tecnológicos que permiten mejorar las labores de búsqueda y rescate incluso durante la noche o en condiciones de baja visibilidad. Además de aumentar la velocidad y la versatilidad operativa, la embarcación cuenta también con capacidades de remolque y asistencia para barcos en dificultades.
El delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, ha subrayado que la incorporación de la nueva Salvamar Carina permitirá “reforzar la seguridad en el mar, la protección del medio ambiente marino y, en definitiva, cumplir con el servicio público esencial de salvar vidas”, en el marco de la estrategia estatal de modernización de Salvamento Marítimo. Durante su intervención también ha puesto el acento en el papel de los profesionales del servicio, a los que definió como “trabajadores altamente cualificados, con vocación de servicio público, entrega y una enorme humanidad”.”.
Fernández ha calificado de “de primer nivel” el dispositivo desplegado en Andalucía, con una amplia cobertura a lo largo del litoral y miles de personas atendidas cada año, y reafirmó el compromiso del Ejecutivo con su fortalecimiento. En este sentido, aseguró que el Gobierno seguirá apostando por la renovación de medios y el apoyo a estos equipos, defendiendo que “invertir en seguridad marítima es invertir en protección, en sostenibilidad y en vidas humanas”, al tiempo que incidió en que la nueva embarcación mejora la capacidad de respuesta, la rapidez de actuación y la modernización de la flota ante emergencias.
Salvamento Marítimo dispone actualmente de 58 embarcaciones de la familia Salvamar repartidas por todo el territorio nacional, consideradas como uno de los recursos más eficaces para intervenciones rápidas cerca de la costa. Sin embargo, el responsable estatal quiso alejar el protagonismo de la tecnología para centrarlo en quienes trabajan a bordo. “El verdadero valor de Salvamento Marítimo está en las personas”, afirmó, en referencia a las tripulaciones y centros de coordinación que mantienen activo el operativo de emergencia durante todo el año. “Son quienes salen a la mar cuando otros regresan”, resumió durante una intervención marcada por el reconocimiento al trabajo de los profesionales que operan en rescates marítimos, muchas veces en condiciones extremas.