Cerca de 8.000 musulmanes celebran el fin del Ramadán con un rezo colectivo por la paz en Gaza
Se han congregado a primera hora de este viernes en el recinto ferial de Almería

La comunidad musulmana celebra en Almería de Eid al Fitr, que pone fin al Ramadán.
Unos 7.800 musulmanes se han congregado a primera hora de este viernes en el recinto ferial de Almería para celebrar el Eid al Fitr, la fiesta que pone fin al mes de ayuno de Ramadán, a través de un rezo colectivo en el que se ha orado por la paz en Gaza y la ayuda al pueblo palestino ante el conflicto.
"El mensaje es de todo el apoyo y todo el ánimo a todas las personas y pueblos que están bajo la injusticia, contra los crímenes de guerra y el genocidio", ha explicado el presidente del Centro de Imanes de Almería, Abdallah Mhanna, tras los actos que han contado con la asistencia de la cónsul general del Reino de Marruecos en Almería, Soumia Fathi, y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Almería, Diego Cruz.
Mhanna ha señalado el mensaje de solidaridad trasladado durante la oración para estar "al lado débil" y "en contra del agresor", si bien también se ha abordado la unidad del pueblo musulmán, las lecciones aprendidas y la importancia de la moral, entre otros aspectos.
El presidente del centro de imanes ha agradecido las palabras que la cónsul ha dirigido a toda la comunidad en las que, según ha explicado, ha manifestado a hombres y mujeres sus felicitaciones y buenos deseos, así como que las puertas del Consulado están abiertas para ayudar en "los servicios y necesidades de la comunidad marroquí".
Tras el evento, en el que se han sucedido las invitaciones y con el que se inician los tres días oficiales de festividad, Mhanna ha incidido en el carácter "multicultural" de Almería en donde los musulmanes viven "como una minoría religiosa" pero también "como españoles y como almerienses, ni más ni menos".
En este sentido, ha agradecido la colaboración de las autoridades como el Ayuntamiento de Almería, la Subdelegación de Gobierno y la Junta de Andalucía en la organización de los actos en los que, tras la intervención del imán, se han degustado algunos dulces típicos, dátiles y té entre los abrazos y besos de los asistentes.