Ana Requena ya tiene su Medalla de Andalucía de la Economía y la Empresa
La almeriense es CEO de Randstad España y presidenta de la Fundación Randstad para la inclusión laboral de personas con discapacidad

Momento de la entrega de la Medalla de Andalucía a Ana Requena por parte de Juanma Moreno.
La almeriense Ana Requena, presidenta ejecutiva y CEO de Randstad España, ya luce su Medalla de Andalucía de la Economía y la Empresa. La ha recogido en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, en un Día de Andalucía marcado por la emoción de una jornada que combina símbolos, talento y orgullo andaluz.
La distinción consolida a Requena como uno de los rostros destacados de esta edición, en un año en el que Almería ha tenido una presencia especialmente visible en los actos institucionales, ya que la gala ha sido presentada por la periodista Isabel Jiménez, que también ha puesto su toque indálico sobre el escenario sevillano.
La presentación de la Medalla de Andalucía de la Economía y la Empresa llegó de la mano de Isabel Jiménez, que introdujo el reconocimiento recordando que “hay personas que empiezan en el juego de la vida con ciertas dificultades” y que existen empresas “que aportan mucho a las políticas de inserción laboral y que contribuyen a hacer la sociedad más rica”.
Defendiendo la dignidad a través de la igualdad de oportunidades
Por ese motivo —explicó la presentadora— se concedía la distinción a Ana Requena, CEO de Randstad España. Al recoger la medalla, la almeriense subrayó el sentido humano de su labor: “Nosotros lo que hacemos es cambiar la vida de las personas; detrás de cada número hay una persona, una historia, una familia”. Defendió que el empleo “no es solamente economía, es dignidad y es salud emocional”, y recordó que la Fundación Randstad trabaja para sensibilizar a la sociedad sobre la discapacidad, la accesibilidad y la importancia de abrir espacio en el mercado laboral a quienes más lo necesitan.
“No todos hemos tenido las mismas oportunidades y luchamos por esa igualdad de oportunidad”, señaló, antes de reivindicar el momento que vive la comunidad: “El talento en Andalucía es un talento clave; ha pegado un salto enorme en temas empresariales y de formación, es uno de los motores de España”. Requena dejó también un mensaje personal dirigido a quienes empiezan su camino: “Quien esté donde estuve yo cuando era joven, cuando salí de Almería, tiene que saber que todo se puede conseguir”. Visiblemente emocionada, cerró con un agradecimiento lleno de sinceridad: “Este reconocimiento para mí es una alegría enorme, un orgullo tremendo, y no tengo ni palabras. No podía creérmelo cuando me llamaron. Un agradecimiento gigante”.

Momento de la entrega de la Medalla de Andalucía a Ana Requena por parte de Juanma Moreno.
Una noche en San Telmo con un libro de honor
La almeriense volvía a experimentar las sensaciones que ya tuvo en la víspera de la entrega de medallas, el 27 de febrero, la ejecutiva almeriense acudió al Palacio de San Telmo para firmar en el Libro de Honor, un acto que reúne a todos los galardonados y que funciona como antesala solemne de la celebración autonómica.
En esa noche, Requena expresó una emoción que también se palpó en el Teatro de la Maestranza. “Es el honor más grande de mi vida. Gracias a mi tierra por este reconocimiento”.

Momento de la entrega de la Medalla de Andalucía a Ana Requena por parte de Juanma Moreno.
Aprovechó para agradecer a “mi familia, mi equipo y Andalucía, que han hecho de mí lo que soy”, reivindicando así sus raíces almerienses y el impacto que han tenido en su trayectoria. Su mensaje puso énfasis en una idea que repite con frecuencia: el empleo como eje social. “El empleo no es solo economía, es salud emocional, es autonomía, dignidad”, afirmó. “Las empresas tenemos el deber de contribuir a la sostenibilidad económica de nuestra tierra y de nuestro país”.

Todas medallas y los hijos predilectos
Junto a la almeriense, antigua alumna del colegio de La Salle, laa edición 2026 del Día de Andalucía ha reunido un elenco plural de trayectorias que refleja la diversidad, el talento y el compromiso social de la comunidad. Desde los títulos de Hijo Predilecto, otorgado a Manuel Carrasco, y Hija Predilecta, concedido a Paz Vega, hasta las distintas Medallas de Andalucía, el reconocimiento autonómico ha distinguido este año a referentes de la cultura, el deporte, la ciencia, la empresa, la solidaridad, el patrimonio y el medio ambiente.
El Museo de la Autonomía, periodistas como Sandra Golpe, figuras del arte popular como Cantores de Híspalis, deportistas de talla mundial como Olga Carmona o María Torres, entidades clave como las Unidades de Cuidados Paliativos Pediátricos, líderes empresariales como Ana Requena y Raúl Berdonés, investigadores como Rosa María Rodríguez Domínguez, profesionales de la proyección internacional como Eva González y Juvencio Maeztu, y proyectos medioambientales como el encabezado por Luis Bolaños, completan un palmarés que dibuja la mejor versión de Andalucía: diversa, inspiradora y consciente del valor de quienes la hacen avanzar cada día.
La gala comenzó con un homenaje a una andaluza inmortal: Rocío Jurado, con la canción 'Como yo te amo'. Tras este recuerdo a la artista de Chipiona Isabel Jiménez daba comienzo a una gala en la que se reivindicaba el caminar con paso firme, y como ha cambiado la imagen dentro y fuera e la Comunidad Autónoma. "Yo que soy andaluza, almeriense y vivo en Madrid he visto como ha cambiado la imagen de los andaluces".
Aplausos interminables para Adamuz, Ronda y Grazalema
El momento más conmovedor de la gala llegó con la entrega de la Medalla de Andalucía a los Valores Humanos, la Solidaridad y la Concordia al municipio de Adamuz. El auditorio quedó en silencio cuando se recordó el trágico domingo 8 de enero, la jornada en la que la colisión de dos trenes dejó 46 víctimas mortales y un pueblo entero en estado de shock. Pero junto a la pérdida irreparable, la presentadora subrayó el ejemplo que dio la ciudadanía: “Fue también el día en que sanitarios, militares, Policía, Guardia Civil, Protección Civil y Cruz Roja trabajaron sin descanso”. La gala quiso rendir homenaje no solo a las víctimas, sino a quienes se volcaron sin dudarlo cuando más falta hacía.
El alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno Reyes, recordó con emoción aquellas primeras horas tras el aviso del 112. “Somos un pueblo de la sierra, 4.100 habitantes, y estamos acostumbrados a que los problemas los resolvamos entre nosotros”, explicó. Contó cómo salió corriendo de su casa para ayudar a sacar personas del vagón siniestrado, y cómo al llegar vio a sus propios vecinos entrando también, sin esperar instrucciones: “Me reconfortaba ver que ya se habían enterado y estaban ayudando”. Para oficiales de la policía y Protección Civil de Adamuz, aquella reacción espontánea lo definió todo: “Aquí solo había personas ayudando a personas. No había uniformes, éramos uno solo”.
Palabras de quienes estuvieron en Adamuz
Los testimonios de los vecinos reforzaron esa imagen de solidaridad inmediata. “Por muy profesional que seas, no estás preparado para una situación así”, admitió uno de los voluntarios. “Nunca pensé que mi pueblo respondería así; me sentí orgulloso y dije: este es mi pueblo”. Otra vecina relató que iba con su madre cuando se encontraron con policías y bomberos: “Nos pusimos a ayudar en lo que hiciera falta”. Ese espíritu común permitió incluso tareas tan específicas como localizar al perro Voro, símbolo de cómo nadie quedó atrás. “En Adamuz se volcó todo el mundo. Aquí no somos héroes; somos personas que fuimos a ayudar a personas”, resumieron los vecinos presentes.
Tras escuchar todos estos testimonios, una comitiva numerosa de los servicios de emergencias y policiales del municipio subió al escenario, encabezada por su alcalde, siendo recibida con un aplauso prolongado y profundamente agradecido por parte del público andaluz. La emoción en el Maestranza fue palpable: un reconocimiento colectivo que no solo honraba el esfuerzo del 8 de enero, sino la humanidad, la entereza y el compromiso de un pueblo que, en las horas más duras, mostró lo mejor de Andalucía. “No vamos a poder olvidar lo que ocurrió, dijeron, “pero sí recordaremos que en Adamuz hicimos todo lo que pudimos y nadie se quedó en su casa”.
La propia Isabel Jiménez reconoció que aquel era “el momento más difícil de la gala”, porque el dolor seguía muy vivo y porque, dijo, “queremos honrar a las víctimas que se perdieron, pero también a quienes participaron en el rescate”. La periodista pidió entonces un aplauso solemne para todo el personal de emergencias que intervino aquella noche: bomberos, Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil, sanitarios y voluntarios que acudieron sin dudarlo.
Ese aplauso se extendió también al alcalde de Adamuz, que subió al escenario acompañado por una amplia representación de vecinos. El patio de butacas se volcó con ellos, en una ovación larga, sincera y profundamente agradecida, que convirtió el Maestranza en un abrazo colectivo a un pueblo que demostró, en su hora más dura, la grandeza de la solidaridad andaluza. Tras el aplauso, Isabel Jiménez concluyó con: "esto es Andalucía".
Antes de la entrega de la medalla Adamuz, se rindió homenaje a otros dos episodios que movilizaron a toda la comunidad andaluza: las inundaciones de Grazalema y Ronda. Los alcaldes de los dos municipios, Carlos García Ramírez (Grazalema) y Mari Paz Fernández (Ronda), comparecieron juntos, emocionados y orgullosos de sus vecinos. “No importa qué signo político tengamos, lo que importa es que las personas trabajan a favor de Andalucía”, afirmó la regidora rondeña, en un mensaje que resumió el espíritu de cooperación que marcó ambas emergencias.
Medallas
El capítulo de reconocimientos comenzó con el Deporte, una categoría especialmente emotiva en esta edición. La primera en subir al escenario del Maestranza fue Olga Carmona, futbolista sevillana que pasó a la historia al marcar el gol que dio a España el Mundial de 2023. La atacante recibió una larga ovación del público, que reconoció no solo su talento sino también el impacto que ha tenido en la visibilización del deporte femenino.
Tras ella, la segunda Medalla del Deporte recayó en la malagueña María Torres García, una de las karatecas más laureadas de España. Especialista en la modalidad de kumite +68 kg, Torres acumula cuatro medallas mundiales y tres títulos consecutivos sobre el podio internacional, hitos que la han situado como una figura imprescindible del kárate europeo.
La jiennense Rosa María Rodríguez Domínguez recibió la Medalla de Andalucía de la Investigación, la Ciencia y la Salud en reconocimiento a una trayectoria que la ha situado entre las voces más influyentes de su campo. Es la única andaluza incluida en el prestigioso ranking de la Universidad de Stanford que identifica a los investigadores más citados del mundo, un hito que subraya el impacto internacional de su trabajo en ingeniería informática.
Su distinción es también un gesto simbólico hacia la visibilización del talento femenino en un ámbito todavía poco feminizado. Rodríguez Domínguez, profesora titular de la Universidad de Jaén y referente en modelos de decisión y lógica difusa, subió al escenario como ejemplo de excelencia científica y como figura inspiradora para las nuevas generaciones.
La Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos recibió la Medalla de Andalucía de la Investigación, la Ciencia y la Salud como reconocimiento a un servicio considerado referente en España por su modelo de atención integral a menores con enfermedades graves. Subieron al escenario como un equipo —pediatras, enfermería y psicólogos— encabezados por Esmeralda Núñez, muy aplaudida al recoger el galardón. “Nos centramos en la vida de los niños y sus familias”, explicó, destacando que su labor va mucho más allá de la asistencia médica: “Nos inspira pensar que la pediatría no es solo curar, sino acompañar y estar presentes. Queremos dar calidad de vida a estos niños”.
En uno de los momentos más espontáneos de la gala, Isabel Jiménez bromeó con su propio acento ante el público: “A mí que me escucháis poco hablar con acento andaluz… que lo tengo”, dijo entre risas, mirando cómplice hacia Ramón —“¿verdad, Ramón? Almeriense total”—, en referencia al inconfundible deje de su tierra. Acto seguido, y antes de presentar la siguiente medalla, remató con gracia que “no es lo mismo que te llamen ‘gorrión’ que decir que eres un pájaro”, bromeó la presentadora, arrancando risas en el Maestranza antes de anunciar la Medalla de Andalucía al Mérito Medioambiental, que este año recayó en el sevillano Luis Bolaños Figueredo.
El empresario, impulsor de un innovador modelo de bioagricultura y recuperación de flora y fauna desde Iberhanse Corporate, ofreció un discurso profundo sobre la necesidad de devolver naturaleza al campo andaluz. “En cualquier actividad que desarrolles en tu vida tienes que innovar y sentirte libre para crear”, dijo. Confesó que su proyecto nació de una intuición personal: “Yo notaba una ausencia de naturaleza en nuestra agricultura. Era una necesidad conmigo mismo poder recuperarla”. Relató cómo empezaron sembrando hierba en las calles centrales de los cultivos y comprobaron que “poblaciones de animales que no existían se multiplicaban”, generando un “ciclo completo donde criábamos cosecha y biodiversidad sin competencia entre ellas”.