Con bolsas y a mano: voluntarios se lanzan a las playas de El Zapillo para quitar basura
Un grupo de voluntarios quedan a través de las redes sociales para retirar residuos en San Miguel

Los voluntarios comenzaron la jornada a en la Playa de San Miguel.
Con bolsas de plástico y guantes, una decena de ciudadanos procedentes de la ciudad de Almería y de otros municipios cercanos a la capital se dieron en el Paseo Marítimo Carmen de Burgos con un objetivo en mente: limpiar la playa tanto como pudieran.
Movidos por el compromiso con el medio ambiente y el cuidado de los espacios públicos para el disfrute de todos, estos diez altruistas se remangaron y, como si de una cuadrilla de profesionales de la limpieza se tratase, recogieron de la arena y las rocas de los espigones cualquier residuo a la vista de los transeúntes que aprovechaban el buen tiempo: papeles, latas, colillas, plásticos o cañizos, daba igual. Por muy limpia que encontraran la Playa de San Miguel, buscaban con precisión cualquier atisbo de suciedad para eliminarlo del litoral.
Sin conocerse con anterioridad, este grupo de voluntarios, cada uno con su propia historia, trabajó durante toda la mañana de hoy no solo para mantener la playa limpia, sino también para concienciar al resto de personas sobre el deber cívico de preservar un espacio de uso común. Cada uno de ellos llegó desde distintos puntos, respondiendo a la llamada de Vanesa, quien ya tenía experiencia en batidas de limpieza de playas en su Adra natal, donde colaboraba con la asociación Promar.
Pensando que esta iniciativa ciudadana podría tener acogida en la capital, la activista abderitana —que también participó como voluntaria en Paiporta (Valencia), ayudando en zonas afectadas por la DANA— lanzó una propuesta espontánea a través de redes sociales y medios de comunicación locales. La idea era simple: limpiar la playa de El Zapillo. El único requisito: traer bolsas de basura y ganas de ayudar. Este mensaje sencillo comenzó a difundirse por grupos de redes sociales, hasta conformar este grupo de voluntarios que trabajó en la playa almeriense desde las 10:00 hasta las 13:00 horas.

Algunos de los voluntarios trabajaron entre las rocas del espigón.
La iniciativa llegó a Virrute a través de los grupos de redes sociales. Ella conocía este tipo de acciones de limpieza en playas de Aguadulce, pero sentía que hacía falta algo similar en Almería, hasta que vio el llamamiento de Vanesa. Nacida en Lituania, pero residente en El Zapillo desde hace años, Virrute es bastante crítica con la limpieza de las playas. "Tenemos que trabajar de manera inteligente para mantener esta playa limpia. Sería más conveniente que, antes que la maquinaria, pasaran las brigadas de limpieza a pie", explica. Otra de las situaciones que Virrute cuestiona es la celebración de San Juan y la recuperación del espacio de playa tras esa festividad. "Es abril, mes de limpieza en todo el mundo", señala, subrayando que este es un buen momento para que todos pongamos de nuestra parte en el cuidado de las playas.
La activista abderitana, motivada por su preocupación por los plásticos en el mar, indica que el problema es mucho más grande de lo que parece. "Los plásticos que llegan al mar son ingeridos por la fauna marina, y ese problema regresa a nosotros a través del consumo de pescado", matiza, mostrando la relevancia de estas acciones tanto para el ecosistema marino como para la salud humana.

Cañas, latas, papeles o colillas, cualquier cosa era retirada de la arena..
Una de las participantes, Daniela (Colombia), que acudió con su pareja Sebastián y su hija de seis años, Samanta, comparte cómo están educando a su hija en este tipo de actividades. "Ella está jugando, pero de alguna manera está viendo y aprendiendo. Nos preguntó por qué íbamos a recoger basura a la playa. Le explicamos que vamos a cuidar de algo de lo que vamos a hacer uso todo el año. Y eso es importante", indica, destacando la enseñanza de la responsabilidad ambiental desde pequeños.
Antonio, de 65 años, es uno de los voluntarios más comprometidos. "Me gusta que no haya residuos en la naturaleza. Podemos concienciarnos todos de no tirar basura fuera de los contenedores. A mucha gente le da igual, y es importante la realización de este tipo de reuniones donde colaboramos como voluntarios, para que la gente tome conciencia", afirma. Antonio también subraya que el apoyo colectivo es fundamental para generar un cambio real. "El hecho de verse arropado por personas que comparten un objetivo común es más efectivo que hacer las cosas por tu cuenta", explica. No obstante, se muestra sorprendido por la escasa afluencia a este tipo de iniciativas, y lo critica: "La gente pasa. Pero esto es necesario".
Aunque al terminar la jornada el grupo apenas se conocía por sus nombres, el ambiente era de satisfacción compartida. Con su trabajo, contribuyeron a mantener una playa más limpia, pero lo más valioso había sido el ejemplo dado: que con pequeñas acciones y voluntad colectiva, se pueden generar grandes cambios. “Ojalá más gente se anime”, comentaba Vanesa, visiblemente emocionada por la respuesta recibida. Al final, no se trataba solo de recoger basura, sino de sembrar conciencia. Y eso, sin duda, también quedó en la arena.

No se conocían, pero trabajaron para limpiar la playa y concienciar por el respeto al medio ambiente y a lo que es de todos.