Pavimento en mal estado, jardinería descuidada, pérgolas sin sombras, grifos rotos...
Izquierda Unida critica el estado actual del último tramo de la Rambla

Estado de una de las fuentes de agua potable.
El Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Almería denuncia el mal estado del tramo final de la Avenida Federico García, concretamente el área comprendida entre la calle Murcia hasta la rotonda de la Residencia Ballesol. Este grupo político ha comprobado no solo la falta de mantenimiento generalizado en este espacio sino también el grave riesgo que supone para las personas algunos elementos muy deteriorados que se encuentran en este lugar.
“No solo se trata de pavimento en mal estado o resquebrajado, jardinería descuidada o inexistente, pérgolas sin sombras o grifos de agua potable rotos y abandonado, etc., lo que resulta especialmente llamativo es que en la llamada Ciudad de las Fuentes que acuñó el PP, las que aquí se encuentran, o están repletas de suciedad con el agua putrefacta o están vacías y los restos de la maquinaria y tuberías oxidadas y en muy mal estado al descubierto, algo que supone un grave peligro para las personas, en muchos casos niños, que pasean y juegan en la zona”, explica Rafael Esteban, portavoz de IU. En este sentido, la zona de juegos infantiles presenta también falta de mantenimiento.
En definitiva, la imagen que presenta la parte final de la Rambla ilustra el desigual mantenimiento que realiza el equipo de gobierno del PP en la ciudad. “Mientras que el centro y el comienzo de esta avenida emblemática, se encuentra perfectamente cuidado las 24 horas del día, jardines y fuentes limpias y resplandecientes, la zona del norte sufre el abandono y deterioro del PP, que es conocedor de esta situación porque los vecinos ya lo han comunicado al equipo de gobierno en reiteradas situaciones”, explica Rafael Esteban.
Por todo ello, el grupo municipal de IU reclama al alcalde que visite este tramo y prevea ya una actuación municipal que contemple la reparación urgente del pavimento, así como el arreglo de todo el mobiliario, el cuidado de los jardines por cuyo cuidado todos los ciudadanos pagamos a una empresa casi ocho millones de euros al año y la puesta a punto de las fuentes, cuyo mantenimiento cuesta a las arcas municipales más de 650.000 euros. “Con estos datos, el PP está demostrando que no fiscaliza la prestación de los servicios municipales privatizados”, sostiene el portavoz de IU.