Hallan en una lata las primeras imágenes de Almería en movimiento

El editor Juan Grima se hace con la película del viaje de Alfonso XIII a la ciudad en 1922

Juan Grima junto a la proyección de la película inédita de la Almería de 1922.
Juan Grima junto a la proyección de la película inédita de la Almería de 1922.
Manuel León
00:44 • 29 nov. 2022

Supo a poco; fue como dar a probar al público una pequeña cucharada de jalea real, dejándolo con la miel en los labios. Se llenó ayer el patio de luces de Diputación frente a una pantalla de plasma con la concurrencia embelesada, como esperando que un conejo saliera de la chistera de Juan Grima. El editor y coleccionista turrero se ha hecho con la primera película aparecida rodada en Almería y ayer presentó un aperitivo de 69 segundos de los 24 minutos y medio que dura   la filmación. Allí estaba Grima, con el editor del video, Pedro Padilla, como aquel León Salvador que abría la manta de la que surgían maravillas, mientras gritaba “Vengan, vengan a ver este milagro de la imagen en movimiento”.


La presentación de estas primeras imágenes, animadas para la ocasión con el fandanguillo de Almería, se hizo en el marco de la exposición en Navarro Rodrigo de  ‘Los de la Corona al rescate de Melilla 1919-1922’ que es un homenaje dentro de los actos por el centenario de la medalla que le impuso el rey Alfonso XIII al  almeriense Regimiento de la Corona el 18 de diciembre de 1922.


Y la filmación recoge durante casi media hora imágenes de ese día, en la Almería de nuestros abuelos, en la Almería de los tiempos del charlestón. Por eso, más emocionante que mirar la pantalla era mirar ayer a los espectadores congregados cómo afilaban la mirada, cómo abrían la boca exclamando ‘oh’ , como un niño de la sierra al ver por primera vez el mar. Fueron solo 69 segundos, que se sintieron como un coito interrumpido, pero en los que  hubo tiempo para ver los movimientos del soberano vestido de gala llegando a Estación junto a su ministro de la Guerra Niceto Alcalá Zamora y después subirse en el landó del banquero Antonio González Egea; tiempo para ver a la gente arremolinada en el Paseo del Príncipe, la tribuna principal llena de damas de la burguesía protegidas por elegantes sombreros, los terraos salpicados de familias mirando el paso de la comitiva real, la curia con el obispo Martínez Noval al frente; y también la arquitectura neoclásica casi fenecida, el rótulo de Almacenes El Siglo, los kioscos de periódicos y tebeos, la cara de un granuja en pantalón corto con aspecto de carterista; y después, el Parque a nombre del propio rey, con el Cañarete y las chimeneas de Heredia al fondo; y el desfile marcial en el Andén de Costa, con más nitidez que las películas de Charlot; y después también las calles de Viator y un carnero de mascota. Todo eso condensado como un regalo del cielo. 



Ha sido la primera vez que en la Almería contemporánea se han proyectado imágenes mudas tan antiguas en movimiento. El precedente más remoto de documental filmado en Almería no aparecido es el del gergaleño Victoriano Lucas, de 1902 a 1907, cuando tomaba vistas de la ciudad, de corridas de toros, de la faena de la uva, del tren botijo, que después proyectaba en el cinematógrafo del Teatro Novedades, justo donde hoy está la Agencia Tributaria.


La historia del hallazgo de una lata centenaria



Este primer documental aparecido sobre Almería se filmó en la misma época que el de Las Hurdes por un cameraman vinculado al ejercito y al diario ABC. Estuvo desaparecido hasta que su nieto lo encontró en 2017 en el altillo de un viejo almacén. Tras ofrecerlo a varias instituciones el propietario, ha sido el batallador  Juan Grima, el que se ha hecho con el original en nitrato y con dos copias restauradas en alta y en baja resolución.


El Regimiento de la Corona que salió al rescate de Melilla



Como pórtico de la proyección de la película almeriense, Ginés Valera Escobar, miembro del Instituto de Estudios Almeriense, impartió una conferencia sobre la historia del Regimiento de la Corona. Se cumplen el próximo 18 de diciembre los cien años desde que Alfonso XIII viajó a Almería para imponer la corbata correspondiente a la medalla militar al Regimiento de Infantería de la Corona en Almería con sede en el Cuartel de la Misericordia. El reconocimiento real, cristalizado frente a los tinglados del Puerto, estuvo motivado por ser la primera  unidad militar en llegar a Melilla en socorro con motivo de los acontecimientos  durante el denominado Desastre de Annual, en 1921, en la Guerra de Marruecos contra los rifeños de Abdelkrim. Se ha inaugurado también una exposición en el Patio de Luces que permanecerá abierta hasta el próximo 4 de diciembre, organizada por el Instituto de Historia y Cultura Militar del Ejército de Tierra (Centro de Historia y Cultura Militar de Melilla). En la organización han colaborado también el coronel Soriano y el coronel  Joaquín Varela, comisario de la muestra. El próximo acto será el próximo 18 de diciembre con la Jura de Bandera del personal civil organizada por La Legión, en coordinación con el Ayuntamiento de Almería, al cumplirse el centenario, muy cerca del Cable Inglés.


Ginés Valera ha relatado cómo se ha hallado también la bandera del Regimiento de la Corona, de la que se expone un gran cartel y que se halla actualmente en  una exposición en el Museo del Ejército en Toledo. En 1919 llegaron a la Estación de Almería los primeros 24 soldados del primer Batallón procedentes del Regimiento de Córdoba, de guarnición en Granada. 


Después desembarcaron otras dos compañías que venían de Cartagena. Con los soldados venía el coronel Andrés Saliquet Zumeta, destinado a mandar el Regimiento de la Corona almeriense.


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