Garrucha

‘Juan el Palomo’, 28 años como “alcalde de la mar” en Garrucha

“Siempre he dicho que por las venas me corre salitre, además de sangre”

Juan Cervantes, \'el Palomo\', en le puerto de Garrucha.
Juan Cervantes, \'el Palomo\', en le puerto de Garrucha. La Voz
Marina Ginés
20:36 • 07 jun. 2023

“28 años dedicados a ser el alcalde de la mar en Garrucha”. Así se puede resumir la vida de Juan Cervantes Flores (1950), conocido por sus vecinos como ‘Juan el Palomo’. Este garruchero de pro asegura que por sus venas corre algo más que sangre. “Siempre he dicho que por las venas me corre salitre, además de sangre”. Porque desde que Juan tuviera uso de razón ha estado ligado al mar y a la pesca, los que han sido su pasión y su trabajo hasta el día en que se tuvo que jubilar y pasar el testigo a su hijo. Siendo así, más de tres generaciones ligadas a la espuma blanca, al romper de las olas y a la sopa de “agua salá” que tantos marineros han degustado en sus travesías.






“Mis padres siempre han sido de la mar y se han dedicado a la pesca, y a mí siempre me tiró”, aunque Juan recuerda que las primeras veces que navegó no fue muy agradable. “Al principio me mareaba todos los días, pero cuanto más me mareaba más quería embarcarme. Empecé a hacer mis estudios y con 14 años me embarqué de forma oficial”.






Y solo tres años después, a los 17 años, “empecé a mandar”, bromeó el de Garrucha que recordó como en alguna que otra ocasión aprovechaba algún despiste de su padre para quitarle las llaves y llevarse el barco de pesca por su cuenta. “Cuando pescaba se alegraba pero cuando no pillaba nada me echaba una buena”, rememoró entre risas.






Poco después Juan se casó con el que ha sido el gran amor de su vida, “creo que la conocí antes de nacer”. Una entonces jovencísima, Mari Carmen Capel quien con sólo 14 años ya le había dado al garruchero su primer hijo y a quien nunca le entusiasmo la idea de que su marido tuviese que viajar tanto y pasar tantas temporadas lejos del hogar familiar.




Después de la mili Juan comenzó a trabajar también fuera de su pueblo. “Iba a Almería a Adra...y ahí me empezó a tirar mucho ayudar a los pescadores. Si llegaba cualquier barco a Garrucha y habíamos 20 personas en tierra íbamos los 20 a ayudarle a varar o a lo que necesitasen”.


Así comenzó la gran andadura de su vida, “un día me dijeron, Palomo ¡preséntate a Patrón Mayor de la cofradía de Garrucha!, lo que viene a ser un alcalde dentro del sector pesquero”, explicó.


Una petición que se materializó en lo que serían 28 años de trabajo constante para mirar porque no les faltase de nada a los pescadores garrucheros. Entre algunos de los grandes hitos que este Patrón Mayor garruchero consiguió para sus compañeros de trabajo, Palomo reseñó algunas de ellas: “traje dos fábricas de hielo a Garrucha, reformaron la lonja que estaba que se caía y también se informatizó todo el sistema de la lonja, aunque costó un poco porque estas cosas al principio nadie las quiere, con el tiempo la gente se dio cuenta que esto era lo mejor, mucho más rápido”.


Como Patrón Mayor a Juan el Palomo le ha tocado reunirse con muchas personalidades políticas del panorama nacional, para velar por los suyos. El presidente Aznar o Zapatero y casi un centenar de ministros se entrevistaron alguna vez con el de Garrucha que incluso llegó a conocer al ahora rey emérito, Juan Carlos I y a su mujer la reina emérita, Sofía en la inauguración del puerto de Carboneras.


Esta última historia con anécdota incluida ya que Juan recordó como fue el último en llegar al acto y con todos los aparcamientos ya ocupados quiso estacionar dentro del perímetro de seguridad establecido por protocolo para los reyes, siendo interceptado por los cuerpos de seguridad que al explicarle quién era, le dejaron pasar a toda prisa, “pasa hombre si están todos esperándote”, recordó entre risas.


Una vida cargada de recuerdos, risas, viajes, conversaciones, acuerdos y una lucha incansable para buscar siempre el beneficio para los suyos, “los pescadores”, una vida que de volver atrás Juan no sabe contestar si volvería a repetir, o por el contrario, ahora visto con el paso del tiempo hubiese preferido una vida más tranquila y sosegada. Pero finalmente así ha sido la vida de Juan Cervantes, 'el Palomo'. Una vida que le llevó a ganarse el cariño, no solo de los garrucheros, sino de centenares de gentes allá por donde han tenido el placer de encontrárselo, siempre fiel a sus principios y a su gran pasión: el mar.



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