Los vecinos de Vera que viven con miedo al mar en sus propias viviendas
Residentes en la zona naturista piden actuar de inmediato ante la destrucción de la playa

Vecinos de la zona naturista de Vera en la concentración de ayer.
Los vecinos de la zona naturista de Vera Playa viven desde hace años con miedo al mar. No se trata de un respeto excesivo a las consecuencias que puede tener adentrarse en el mar o de fobia al baño en aguas abiertas. El miedo tiene lugar en el sitio donde más seguros se deberían sentir los vecinos: su propia casa.
Y es que la playa frente a la que viven, que en 2002 contaba con 77 metros, cuenta en la actualidad “con alrededor de dos metros”. Un dato aportado por Mari Carmen Vigara, una de las vecinas de la zona que visibiliza así el porqué de su temor.
Proyecto iniciado
Quienes residen en dicha zona viven pendientes de un proyecto anunciado años atrás por Costas, ente dependiente del Gobierno de España y que contempla la construcción de un espigón en Garrucha y otro en Vera. Un proyecto cuyo trámite ya está en marcha pero que ha cobrado más urgencia que nunca tras el último temporal. “Hace cinco meses se regeneró la playa pero el temporal de marzo se ha llevado toda la arena y tres o cuatro metros de playa”.
Lo cierto es que las conversaciones entre las diferentes administraciones son fructíferas, tal y como ha explicado el concejal de Playas de Vera, Pedro Salas. “Desde el Ayuntamiento estamos con los vecinos para buscar una solución”, ha manifestado a este periódico antes de aclarar que las conversaciones con Costas “están muy avanzadas”, consciente además del valor turístico de la zona. “La joya de la corona de Vera es la playa, conocida en todo el mundo, por lo que tenemos que encontrar una solución cuanto antes”, dice Salas.
Solicitud de “emergencia”
Debido al avance imparable del mar, los vecinos solicitaron ayer en una concentración reivindicativa que se agilicen los trámites para el espigón de Vera mientras se tramita el de Garrucha, más complejo por su mayor tamaño y otras circunstancias como la presencia de posidonia.
Los vecinos piden que este espigón se realice “por trámite de emergencia” puesto que esto agilizaría su construcción. “Hay buena sintonía con todas las administraciones y sé que hay mucha gente preocupada y nos van a ayudar”, confía esta vecina que vive con la incertidumbre de si algún día se despertará con el agua del mar golpeando a los cimientos de sus viviendas. “Si viene otro temporal, el agua entra dentro de las viviendas”, advierte con preocupación la vecina.