“Habiba era una buena madre; si ha matado a sus hijos es que no estaba bien”

La mujer fallecida había sufrido un brote psicótico y estaba en tratamiento, según la familia

Adama Sangare, primo del marido de la fallecida.
Adama Sangare, primo del marido de la fallecida. La Voz
Miguel Cabrera
19:05 • 18 nov. 2021

Mientras Ahmad Autara viaja desde Alemania hacia Almería para hacerse cargo del cuerpo de su mujer y sus dos hijos menores de edad, fallecidos la noche del martes en el incendio de su casa en El Alquián, el resto de la familia en España sigue sin poder creer lo sucedido, sobre todo porque parece tomar cada vez más fuerza la hipótesis de que fue la propia madre, Habiba Autara, la responsable de lo sucedido. 


Entre los familiares del matrimonio en Almería se encuentra Adama Sangare, quien además de ser primo de Ahmad preside la Asociación de Inmigrantes de Costa de Marfil en Almería (AICA). Según dice,  su primo, que es camionero, circulaba este jueves por carreteras de Francia y está previsto que llegue este viernes. La tragedia le ha cogido en Alemania, donde había viajado con productos de Almería. “Ahmad está muy mal, viene roto”, dice Adama.


Al igual que el resto de la familia, él tampoco puede comprender lo sucedido. Hace apenas unos días había visto a su primo, y Habiba había estado con su mujer en el mercadillo de la Bola Azul sin que diera a entender motivos de preocupación, asegura. “Habiba era una buena mujer y una muy buena madre, muy educadora siempre con sus hijos Ismael y Ahmad, y si de verdad se confirma que ha sido ella es que no estaba bien”... proclama. 



Brote psicótico

Al igual que han hecho otros familiares, Adama Sangare ha informado de que Habiba tenía problemas de salud mental por los que seguía siendo tratada médicamente. “Está en tratamiento desde 2018, después de sufrir un brote psicótico por el que llegó a permanecer ingresada en el Hospital de la Cruz Roja”, donde hasta 2020 estuvo provisionalmente la Unidad de Salud Mental del Hospital Torrecárdenas.



Salifu, otro miembro de la familia que también vive en Almería, ha afirmado igualmente este jueves que su primo Ahmed hizo que su hermano fuera a vivir a su mismo bloque para  “estar pendiente de Habiba y obligarla a tomar la medicación cuando él estuviera de viaje”, como era el caso.


Algunos vecinos han asegurado que el hermano de Ahmed subió a la vivienda de su cuñada cuando comenzó el fuego y aporreó la puerta, pero no pudo entrar y evitar la tragedia. Salifu también mantiene que fue el hermano de Ahmed quien, “al comprobar que la puerta estaba atrancada, bajó y alertó a los vecinos”.


Cambios

Otros vecinos de El Alquián han coincidido en destacar el cariño de Habiba por sus hijos, a los que solía comprar chucherías en las tiendas del barrio, aunque también habían advertido cambios en ella en los últimos tiempos. Luna, la propietaria de una carnicería señalaba, por ejemplo, que de un tiempo a esta parte había modificado su aspecto y su forma de vestir, ahora más elegante. No era el único cambio en su vida, puesto que Habiba también había decidido recientemente convertirse a la religión católica, puesto que al igual que su marido hasta ahora había practicado la musulmana, en la que él se ha mantenido. “Ahora tenía siempre la biblia en la mano”, dice Adama. 


Pese a ello, Salifu asegura que no había ningún conflicto en el matrimonio. “Sabemos que la mujer estaba depresiva, pero entre ellos no había problemas”, afirma. También ha manifestado que el niño mayor, Ismael, -de 11 años según fuentes del Colegio San Bernardo en el que estudiaba- “dormía en su propia habitación, pero su madre le obligó a que fuese con ella esa noche”...


Entierro en Costa de Marfil o en España

Los familiares de las víctimas del incendio en El Alquián esperan la llegada de Ahmad Autara este viernes para reunirse y tomar una decisión sobre el lugar donde se dará sepultura a los cuerpos de Habiba y sus hijos Ismael y Ahmad. En la mente de todos ellos hay dos alternativas: enviarlos a Costa de Marfil para ser enterrados en el lugar de procedencia del matrimonio o en un cementerio musulmán español, bien en Córdoba o Valencia, los dos más cercanos disponibles en la actualidad. Hay que tener en cuenta que trasladar un cadáver a Costa de Marfil cuesta alrededor de 4.000 euros.


La Asociación de Inmigrantes de Costa de Marfil en Almería podría ayudar económicamente, y ya se ha puesto en contacto también con el embajador de este país en España para una posible colaboración.


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