Mitin inaugural de curso

Jose Fernández
01:00 • 06 oct. 2015

Los que se enojan y alteran cuando en artículos y tertulias no se habla de la Junta de Andalucía, sino de “la Junta del PSOE de Sevilla”, deberían admitir que resulta muy complicado no destacar el escaso apego por lo institucional que tienen muchos altos cargos de la Junta, así como de sus enormes dificultades a la hora de diferenciar el cargo que ostentan del cargo que tienen en su ejecutiva local.


 Hace unos días, el mismísimo presidente del Parlamento andaluz, Juan Pablo Durán, -a la sazón secretario general del PSOE de Córdoba- se permitió el lujo de reprender a los periodistas que cubrían la constitución de la Comisión de Investigación sobre los Cursos de Formación, advirtiéndoles de cómo deberían formular las preguntas para que éstas no le causaran turbación, malestar o desasosiego. Cualquier cosa con tal de evitar que un reportero incurriera en el desacato de interesarse de modo incómodo por los centenares de millones de euros robados en la Junta de Andalucía. Es lo que pasa por poner a un fidelísimo cancerbero en un cargo que, llámenme loco, quizás merecería un perfil más neutro, más solemne y con menos ínfulas de portero de discoteca. Evidentemente hay quien entiende que el único modo de desempeñar su cargo es actuar como si éste, en lugar de representar a todos los contribuyentes que pagan su sueldo, sólo dependiera de los intereses del PSOE. En este sentido, habría que felicitar al Consejero de Economía y Conocimiento de la Junta, Antonio Ramírez de Arellano, por el espléndido mítin contra el Gobierno de Rajoy que encasquetó ayer a los asistentes al acto inaugural del curso en la Universidad de Almería. Y no digo yo que no pueda o deba criticarse a este gobierno o a cualquier otro. Lo que digo es que no era el lugar ni el momento. Pero luego, ya digo, se ponen como panteras cuando se habla de “la Junta del PSOE de Sevilla.”  Por algo será. 







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