25 noviembre – La violencia machista que no cesa

Paqui Rueda Abad
01:27 • 23 nov. 2018

El movimiento feminista lleva muchos años reivindicando soluciones globales a la violencia que se ejerce contra las mujeres, ha ido profundizando en el análisis de las causas, ámbitos y en las propuestas políticas para atajar las estructuras sociales empecinadas en mantenerlas.

La Conferencia de Pekín (1995) es el punto de partida para que en España comience a visualizarse la idea de la violencia como causa estructural que impide la igualdad real de las mujeres, pero lamentablemente los poderes públicos no han encarado abiertamente la violencia, muy al contrario, han intentado enmascararla como una cuestión individual perteneciente al ámbito de las relaciones privadas, derivando la responsabilidad, casi exclusivamente, en el poder judicial por su falta de parcialidad en la aplicación de la Ley. En demasiadas ocasiones parece que el objetivo prioritario, es la Ley en si misma más que su contenido, anteponiendo la puesta en escena a las medidas y propuestas que transformen realmente la situación que padecemos las mujeres. La erradicación de la violencia machista necesita medidas de prevención, sensibilización y detección que evite de forma integral todas sus formas.


La expresión violenta más detectable es la que esta asesinando a cientos de mujeres y de la que somos responsables toda la sociedad, tenemos que encarar la violencia patriarcal en todas sus vertientes , concienciarnos de que si esto ocurre es porque la violencia patriarcal recorre toda la sociedad. No sólo existe este tipo de violencia contra las mujeres: La Prostitución es una forma de legitimación de la violencia machista, pues el género masculino alquila el uso del cuerpo de las mujeres y niñas, por precio, legitimando a la mujer como un ser inferior susceptible de ser usado y comprado. No podemos consentir que en el siglo XXI existan esclavas traficadas para el consumo sexual de los hombres.



La brecha salarial existente entre hombres y mujeres es la forma en que el Estado, que lo consiente , tiene de manifestar que continuamos siendo ciudadanas de segunda y una forma de contrarrestar nuestra incorporación al espacio laboral, lo que condiciona nuestra autonomía para mantenernos subordinadas. Las agresiones sexuales aumentan, convirtiéndose en actos criminales grupales, lo que comporta que las mujeres cada vez veamos más mermada  nuestra libertad de participar en fiestas y actividades masivas por miedo a ser agredidas.


La realidad de los llamados “Vientres de Alquiler”  y la notoria expansión que está adquiriendo demuestra que es un negocio misógino y explotador , que mueve alrededor de 400 millones de dólares anuales a través de más de 3000 clínicas y despoja de todo derecho a las mujeres , sobre todo a las pobres, que nos demuestra que el patriarcado, cada vez con menos escrúpulos, pretende mercadear legalmente con nuestros cuerpos.



Hay que reconocer todos los aspectos de la violencia de género, Impago de pensiones, la explotación, el acoso sexual, la discriminación salarial, la parcialidad en la História, la invisibilidad de las mujeres ,como comportamientos violentos ejercidos sobre las mujeres desde el ámbito privado y público.

 En temas tan serios como la VIOLENCIA DE GÉNERO, se debe dejar a un lado el afán de protagonismo, las medallas y caminar sin rebajas, sin  renuncias y situar el problema en el lugar que se merece : Un TEMA DE ESTADO, con soluciones reales, verdaderas y eficaces.





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