La ermita del Cerro de San Cristóbal

El fallido proyecto que aún a día de hoy es un solar vacío

Proyecto fallido de la ermita del cerro de San Cristóbal.
Proyecto fallido de la ermita del cerro de San Cristóbal.
Manuel Artero
18:36 • 22 ago. 2020

El 18 de marzo 1952, el Patronato del Sagrado Corazón de Jesús de esta capital, dirige un escrito al ayuntamiento en el que expone: “Que en la cumbre del Cerro de San Cristóbal y por detrás del monumento al Sagrado Corazón de Jesús, existía desde tiempo inmemorial una pequeña Iglesia o Ermita, dedicada al mencionado Santo, la que fue arrasada en 1936, quedando el sitio que ocupaba para tránsito público, y así se encuentra”



Firman el escrito, como representantes del Patronato, en calidad de Presidenta y secretaria, Ángela Fornovi, viuda de Romero, y Dolores Requena de Viciana.



El objetivo del escrito era solicitar que se construyese de nuevo la ermita, para que en la misma tuviesen lugar actos de culto al Sagrado Corazón de Jesús, cuya efigie se alza en el Monumento referido, y que no podían celebrarse al aire libre. La ermita debería ocupar el mismo lugar que la anterior, y ser de iguales o parecidas dimensiones.



El arquitecto municipal en aquel momento era, Guillermo Langle. Recibido el escrito, y tras visitar el cerro, informa lo siguiente: “la reconstrucción de la Ermita en el lugar en el que anteriormente estuvo emplazada, no lo estima procedente, pues reconstruido el Monumento al Sagrado Corazón, la nueva Ermita que se levantare contigua al mismo, descompondría su silueta, ocultándola en parte a la observación del público desde las terrazas de la ciudad.”



Langle, para evitar esto, propone construir la ermita en un lugar próximo al Monumento, pero situado a cota más baja, señalando la ubicación en el plano que adjuntaba al proyecto. El sitio para construirla sería en el camino que sube al cerro, a su izquierda subiendo, en el segundo ramal recto del mismo, y que queda por bajo de la plaza terminal del camino. En tal lugar, determinado por un covarrón allí existente, la silueta de la Ermita no taparía la vista del Monumento desde ningún punto principal de la ciudad. Para asegurarse de ello, Langle,  traza en el plano un perfil uniendo el centro del Monumento con el de la Ermita, llegando con el perfil hasta la Puerta de Purchena, demostrando que la parte alta de la Ermita corta el muro de contención de la plaza del pie del Monumento, dejando este libre, por encima de la visual. 



La Ermita.



El proyecto de la Ermita, firmado por Langle, era de una sola nave, con una longitud de 16,60 m, una anchura de 8,20 m, y con una altura hasta la base del campanario de 8,40m. Tres pináculos como adorno, y sobre el arco de la puerta, una cruz de piedra. El diseño de la fachada principal, de estilo historicista y alejado del racionalismo de la época, la hace muy peculiar, y recuerda mucho a la que él mismo realizó en 1930, para la iglesia de San Agustín, en la fachada que da a la calle Jesús de Perceval. (Para conocer este proyecto hay un artículo muy interesante de, Juan Francisco Escámez Trujillo, publicado en este periódico el 10 de abril de 2018)



Se presentaron las mediciones y costes, que ascendían a un total de 119.927,91 Ptas. Esto incluía los movimientos de tierras, la fábrica de mampostería, ladrillo, mortero, cemento, los cornisamentos, portada, pináculos, tejado de teja árabe, escalones de granito artificial, solería de baldosín hidráulico, aseo completo, puertas, ventanas, cristales, pintura al óleo y encalados. 


El 6 de mayo de 1952 , la Comisión de Urbanismo aprueba el proyecto y concede el permiso para la construcción de la Ermita. Dos días después, en la sesión de la Comisión Municipal Permanente, se hace constar que “el hecho de fijar el ayuntamiento el terreno donde se debe edificar la Iglesia o Ermita, no supone la cesión de dicho terreno, ya que por no ser propiedad de la Corporación Municipal, no puede hacerlo, y las solicitantes deberán ponerse de acuerdo con los propietarios de los mencionados terrenos, para su adquisición.  


Seguramente el no acuerdo con los propietarios para la compra de los terrenos, fue la razón por la que finalmente no se construyó la ermita. El solar a día de hoy, sigue vacío.


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