Vera

Un almeriense aclara en TVE quién descubrió América y no fue como te enseñaron

El veratense Ignacio Martín-Lerma fue uno de los colaboradores de ‘El Condensador de Fluzo’

Un momento durante la aparición de Ignacio Martín-Lerma (izquierda).
Un momento durante la aparición de Ignacio Martín-Lerma (izquierda). La Voz

Decenas de generaciones han crecido aprendiendo en el colegio que Cristóbal Colón fue el descubridor de América. Algo que no deja de ser cierto cuando se habla de la aparición del continente 'americano' por primera vez en los mapas del mundo que manejaban las civilizaciones más avanzadas de aquel tiempo, allá por 1492.


La proeza lograda por Colón gracias a la financiación del viaje por parte los Reyes Católicos está fuera de toda duda, aunque a la hora de hablar del primer momento en el que un humano pisó el continente americano tendríamos que remontarnos varios miles de años en el tiempo. Lo que es un hecho es que, cuando las tres carabelas llegaron a este desconocido territorio, ya había humanos en él.

El científico encargado de viajar 30.000 años en el tiempo para contar en La 2 de TVE cómo y cuándo se produjo la primera presencia humana en América fue nada menos que un hijo del municipio de Vera, el arqueólogo experto en Prehistoria Ignacio Martín-Lerma. Ese viaje en el tiempo fue posible gracias a 'El condensador de Fluzo', el programa de divulgación científica e histórica que se emite en La 2 cada jueves.


El último programa contó con la colaboración del arqueólogo veratense para dar luz (y también plantear muchas incógnitas) a este hecho histórico y, ante la pregunta del presentador acerca de quién descubrió América, Ignacio Martín-Lerma al igual que la comunidad científica lo tiene claro. "Fueron los hombres y mujeres de periodos tan antiguos como es el Paloelítico Superior; hace 30.000 años".




Para explicar la llegada de los primeros humanos al denominado como 'Nuevo Mundo', el veratense detalló que esas personas tuvieron que pasar "por el Estrecho de Bering., un punto que conecta Siberia con Alaska" por lo que es posible que se desplazasen andando aunque existen otras teorías que apunta que quizás "llegaron por vía marítima por la costa del Pacífico o por la costa del Atlántico".

Las dudas que ahora investiga la ciencia se plantean incluso a la hora de contar cómo se desplazaron por el continente americano una vez que llegaron a él, ya que "había dos masas glaciares que bloqueaban el paso de norte a sur" por lo que "quizás no pudieron andar por ellos sino que tuvieron que costear", apuntó Martín-Lerma en el programa ayudado de varias y llamativas técnicas visuales.

Eso, en cuanto a la llegada y desplazamiento pero el científico almeriense también aclaró el porqué detrás de su llegada. "Estamos en un contexto muy difícil, en un momento de oscilaciones climática impresionantes. Momentos muy fríos a los que denominamos glaciaciones con otros más cálidos y húmedos que se llaman interglaciares", indicó el arqueólogo almeriense, antes de añadir que estos hechos marcaron "la fauna y el paisaje" porque no toda la fauna por ejemplo es capaz de sobrevivir e estas circunstancias.

"En medio de este contexto están nuestros protagonistas, los humanos modernos del Paleolítico. Son cazadores-recolectores que se van moviendo y que al igual que otras especies animales tienen mucho mérito porque consiguieron sobrevivir a este momento tan difícil. Ellos va andando y recorren largas distancias buscando alimento para poder sobrevivir", detalló.

Para sustentar estas afirmaciones, la comunidad científica dispone de "muy pocos datos" por lo que "lo único que nos quedan son objetos que nos han dado alguna información". Es aquí donde entra en juego otra disciplina que Ignacio Martín-Lerma conoce muy bien: la arqueológía experimental. Una disciplina que reproduce "las acciones e instrumentos del pasado" para comprobar su funcionamiento, entre otros factores.


De hecho, el almeriense mostró varios ejemplos prácticos de esta disciplina con herramientas reproducidas y basadas en las que se usaron hace miles de años en América como auténticas lanzas prehistóricas formadas por astiles y unas puntas que se insertaban en ellos y que podían cambiar según las circunstancias, ya fuera para atacar cuerpo a cuerpo a un animal en el caso de las más básicas o a distancia, como fue el caso mostrado del astil emplumado y en el que se usaban "puntas de cola de pescado".

Esta disciplina, la arqueología experimental, es posible gracias a yacimientos como el de Monte Verde, en Chile, puesto que “tiene una peculiaridad muy concreta y es que su sedimento no es normal: es turba. Una especie de barro que ha posibilitado que tanto asentamientos como instrumentos de madera como en los que se basan los recreados por Martín-Lerma se conserven en el tiempo.




De modo que, aunque a día de hoy existen muchas incógnitas acerca de la llegada de los humanos a América y de su expansión por este continente, 'El Condensador de Fluzo' dejó también algunas certezas como esa llegada datada hace 30.000 años aproximadamente o los instrumentos utilizados. Conclusiones que, gracias a la labor científica y de difusión del veratense Ignacio Martín-Lerma, cada vez conocen con más detalle un mayor número de personas pese a que de al traste con mucho de lo aprendido décadas atrás en tiempos de pupitre y libros de texto.

 

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