“El homosexual nace, no se hace. Es un hecho más que demostrado”

El catedrático de Genética de la UAL Diego López ha escrito un tratado que auna toda la investigación sobre el tema

El catedrático Diego López, autor del estudio.x
El catedrático Diego López, autor del estudio.x
Carmen López
20:26 • 01 feb. 2014

El catedrático de Genética de la UAL, Diego López, no tiene ninguna duda. Biológicamente está “archidemostrado” que el homosexual nace y no se hace. Con su tratado Biología de la Homosexualidad, López espera contribuir a que se acaben las discusiones bizantinas sobre este asunto. Su trabajo es una aportación o quiere serlo “porque hay mucha información desconocida para el gran público e incluso para personas especializadas”.




“No hay nada publicado en castellano sobre biología de la homosexualidad, ni siquiera en inglés. Aquí se compilan numerosas fuentes y se aúnan en una visión global del tema”, explica. Según el catedrático, su futuro libro “contribuirá a desmentir concepciones falsas. No son viciosos, degenerados ni enfermos y, si los hay, en la misma medida que entre los heterosexuales”.




Lo que trata López es de presentar una serie de hechos o evidencias experimentales que, bajo su punto de vista, demuestran que la homosexualidad está determinada por factores biológicos. “En ese sentido, el libro se enmarca bajo el contexto del debate sempiterno de si la homosexualidad se nace  o se hace. La tesis es que el homosexual nace, no se hace. El homosexual es una variante sexual más de la sexualidad humana”, insiste el investigador.




Escala  zoológica




Lo curioso es que no es exclusivo del ser humano. Según expone en su trabajo, “prácticamente en toda la escala zoológica hay conductas homosexuales e incluso homosexualidad estricta, concretamente en los carneros, los machos de las ovejas. El 8% son homosexuales estrictos. Cuando les presentas la opción entre elegir una oveja en celo y un macho, optan por el macho repetidamente en las pruebas experimentales”, refiere.




Uno de los hechos más claros y mejor demostrados, es, según López, el efecto del orden de nacimiento (FBO): “cuantos más hermanos anteriores masculinos ha habido en la familia, más probabilidad tiene el nuevo varón de ser homosexual”. En el caso de la mujer no es así, pero el efecto FBO “está archidemostrado. Desde que en el 96 se publicaron los primeros hallazgos, está absolutamente confirmado”, aclara.




Añade que “no es una cuestión de todo o nada. Entre el heterosexual estricto y el homosexual estricto hay toda una variedad extraordinaria”.




La conducta sexual y la orientación pueden no ir por el mismo camino


Hay distintos componentes de la sexualidad humana. La conducta sexual que uno desempeña puede no coincidir con la orientación sexual, que es lo más constante y fiable, porque es el sentimiento genuino. Según Diego López, “eso no está mediatizado culturalmente, es una respuesta automática; lo otro sí se puede simular y, por las presiones de su entorno,el o la homosexual oculta o reprime sus pulsiones íntimas y su conducta visible puede ser la de un heterosexual”.



Acabar con algunos de los polémicos asuntos que saltan de vez en cuando a la palestra informativa y desmentir otra serie de cuestiones son parte importante del trabajo de este catedrático de la UAL, quien, entre otras cosas, es tajante al afirmar que “no es verdad que los niños criados por homosexuales sean más propensos a serlo”. “Es algo que también discuto en el texto. Los estudios comenzaron en los años 70, sobre todo con parejas de lesbianas, y la incidencia de homosexualidad en esos casos en los niños no es mayor que en los niños de heterosexuales. No hay un contagio”, dice.


Genio y figura


Hay una parte del libro


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