Piden declarar como Bien de Interés Cultural la Casa Elorrieta del Paseo

Se trata de la única vivienda burguesa cuyo interior no ha sido modificado

Interior de las escaleras de la vivienda
Interior de las escaleras de la vivienda La Voz
Lola González
19:06 • 28 mar. 2024 / actualizado a las 19:44 • 31 mar. 2024

Proteger el valor patrimonial del “último ejemplo que queda en el Paseo de Almería de vivienda burguesa que se conserva íntegra, sin grandes transformaciones, manteniendo como parte esencial de la casa la planta baja” es el objetivo por el que Vicente Andújar Alonso, un joven conservador-restaurador de Bienes Culturales almeriense, ha decidido presentar ante la Junta de Andalucía un informe en el que solicita la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la Casa Elorrieta, es decir, la vivienda ubicada en el número 61 del Paseo.



Y es que, después de conocer la reciente venta del inmueble, Vicente Andújar comprobó que esta vivienda “goza de escasa protección en la normativa municipal” lo que “hace peligrar su conservación, a pesar de reunir una serie de valores históricos y patrimoniales que la hacen merecedora de un nivel de protección que permita conservarla íntegramente” y poder dejar atrás el ‘fachadismo’ que inunda la ciudad.



Explica este joven conservador y restaurador que esta vivienda fue construida en 1866, contando con una reforma ejecutada en 1910 en la que todo apunta que participó el arquitecto almeriense Enrique López Rull. Con estilo historicista-modernista, cuenta este inmueble con la tradicional distribución de las casas de la época: unifamiliar de dos plantas con cubierta plana y terrado. “Se estructuran en torno a un espacio central, el patio de luces que sirve como lugar de confluencia y distribución de las diferentes estancias de la casa”.



Valor
Lo cierto es que en el interior de esta vivienda se encuentran elementos de importante valor patrimonial según se recoge en el informe. Para empezar, el mantener la configuración tradicional, pero también sus carpinterías, “especialmente la puerta del zaguán que da acceso a la casa y que conserva los elementos de cerrajería modernista originales”. También sus yeserías policromadas “presentes en la mayoría de las estancias de la vivienda siendo especialmente interesante el arco que decora lo que fue el dormitorio principal de la casa, las del zaguán y las del dormitorio infantil”.



Destaca “el mirador como ejemplo de trabajo de la carpintería modernista que, además, conserva algunos de los vidrios de colores originales”. La escalera principal es para Andújar “uno de los elementos más espectaculares de la vivienda y un ejemplo casi único en la arquitectura contemporánea de la ciudad, tanto por diseño como por la calidad de los elementos decorativos”.



A esto se le suma la presencia de “solerías hidráulicas, que afortunadamente se han conservado casi en su totalidad, siendo parte indispensable del diseño de las diferentes estancias”.



Pero es que más allá de la construcción, lo cierto es que esta vivienda también cuenta parte de la historia de la ciudad. Según explica en su investigación Vicente Andújar, antes de que el Paseo del Príncipe llegara a la altura de este solar, José Marín Baldó, arquitecto que proyectó el segundo tramo del Paseo, compró este terreno para vendérselo en 1865 a Antonio María Gómez y Núñez. En1866 se pedirían los permisos para levantar la vivienda ante el Ayuntamiento, aunque la finca era titularidad ya de Francisca Terriza y García y cree que el proyecto salió de la mano del propio José Marín Baldó.



Adquirió esta señora dos solares más y levantó tres viviendas pareadas, la situada más al norte se la vendió a una de sus hijas, Dolores Arnés Terriza, quien vivió allí junto a su esposo, Enrique López Rull. La que nos ocupa, tras varias compras y ventas queda en manos de una de sus nietas, María Castro Arnés y su esposo, Aurelio Ruiz Linares, que solicita en 1910 permiso para reformarla. Por cercanía familiar -tío político-, el estilo y las fechas coincidentes con las viviendas de Puerta Purchena o la Plaza Circular, apunta a ser un proyecto del arquitecto Enrique López Rull.



Iniciales y motivos similares al círculo

Teniendo en cuenta la importancia que tiene el entorno en el que se encuentra situada esta vivienda, habría que resaltar que se encuentra fuera del entorno de protección de la declaración BIC del Teatro Cervantes.


Con este edificio comparte el diseño de las barandillas de una de las escaleras. Y es que los trabajos de forja artística del interior de la vivienda son muy del gusto del XIX, destacando también la reja del lucernario de la caja de escaleras, en la que aparecen las iniciales de María y Aurelio, el matrimonio que realizó la reforma del año 1910. Todo esto aporta un valor excepcional a la casa.



Temas relacionados

para ti

en destaque