Víctor Maríe dudó y me hizo dudar

Víctor Maríe dudó y me hizo dudar

Este hombre que, a sus condiciones humanas, podría añadir un soplo divino, autor de Los Miserables cuya lectura recomiendo a las casi analfabetas -me estoy convirtiendo en un misántropo- para que reflexionen acerca de ella dejando los juegos malabares y comilonas  que pueden llevar  a sus cuerpos esculturales a perder la elegancia.


Antes de proseguir, por encargo expreso de Carlos Hernández, cito: “soy socialista”, incluso añadió que una mujer le propuso que votara a la derecha.


Tristemente, para los que todavía nos conducimos con cordura y sentimiento -desde luego somos pocos- el fútbol es una epidemia que no tiene cura y que vuelve locas a las mujeres -y no digamos a los hombres- que se abrazan frenéticamente cuando los resultados son favorables a su equipo.


El autor de los Intereses Creados fue premiado con el Nóbel. Los artistas suelen estar al margen de lo político y solo tontas y tontos suspiran por subir a la pirámide más alta; así pues no es de extrañar que algunas, a las que yo llamaría seres virtuales,  vendan su alma al diablo. En principio, y hasta hace pocos días, presté ayuda a una voz suplicante pues, en lo referente a no saber negarme, soy como una ramera, aunque tengo un gran respeto por quienes ejercen la profesión. Fue inútil empeño, le pasó como a María Sarmiento…




Miguel García Cervantes, título superior, dice que la vida sin ideales cristianos no tiene sentido. 


Pilar Pérez Martínez, Carmen Alcalde Carbajo, Dolores Agüero; son tres pilares que de alguna manera sostienen la poesía en Almería. Supongo que debe haber muchos más que yo no conozco. Estoy alejado de los mentideros.


Hay algo que me ha preocupado siempre y ahora no procede mientras tengamos un Gobierno recortador a las órdenes de los poderosos, que ignora a los ancianos que cubren sus arrugados cuerpos con cajas de cartón, a hombres en la flor de su vida que extienden sus honradas manos, como antaño, suplicando una limosna para sus hijos hambrientos. El señor Arenas sembró vientos y recogió tempestades. No, no se me ha ido la idea que ya hace mucho tiempo subyace en mi: HACERLE UN MONUMENTO AL OBRERO que, en definitiva, es el sustentador de los que viven con lujos escandalosos y, en mi cabreo, los veo comiendo con un desgraciado bufón y una serie de valquirias danzando en derredor de los infames.


“El que quiera saber que compre un viejo” no me vale. Los jóvenes, los grandes perdedores de esta crisis, son portadores, cual naves pilotadas con gran precisión, del conocimiento de toda la actualidad.


Amor Cervantes, Antoñita, capricho de mi vida, Marilén y las hijas de mi sobrina Rosa-Mari; son todas ellas refugio de Amor y Paz. Siempre y en todo momento Mercedes Soler, cuyo comportamiento se mide con oro y plata. 


Mi estimada Pilar Pérez y termino: “Gira la noria gimiendo en la soledad,  ella borda blanca corona de azucenas de azahar”.



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