La diversidad de la sociedad almeriense necesita un nuevo modelo de empresa

Serafín Maldonado García
07:00 • 03 ago. 2021

La sociedad almeriense ha cambiado en las últimas décadas gracias a la llegada de gentes de otros lugares del mundo, por tanto, necesitamos un nuevo modelo de empresa que recoja la nueva realidad. Asistimos a una oportunidad única, en la que estamos escribiendo nuestra propia historia, la historia de nuestro mundo, el que viviremos, el que dejaremos a nuestros hijos, a nuestros nietos y a los hijos de nuestros nietos. Pero ¿es realmente el mundo tan plano como parece? Es cierto que este inédito mapa que se nos presenta facilita la aceleración de nuevas formas de tecnologías de la información y la comunicación, que son el caldo de cultivo para un diálogo renovado entre personas, empresas y sociedades. De esta manera, se propicia el intercambio de conocimiento y la posibilidad de conectar con cualquier persona de cualquier parte del mundo y en cualquier momento. Y también es verdad que, aunque ahora contamos con más información sobre muchos aspectos de otras latitudes, no significa que estemos del todo preparados ni educados para trabajar con personas diferentes a nosotros. En otras palabras: que se conozca más de alguien no significa que me guste ni que quiera trabajar con esa persona. Superar esta barrera requiere de un gran esfuerzo para cultivar una disposición a convivir y colaborar desde el respeto por parte de todos. 



En este sentido, los estados y las empresas juegan un papel motor al gestionar la Diversidad Cultural, como «la representación, en un sistema social, de personas con afiliaciones a grupos de significación cultural distintivamente diferentes». Pese a la sencillez de esta primera definición, el concepto es más complejo de lo que parece. Tradicionalmente la Diversidad Cultural se ha enmarcado en la estrategia de Responsabilidad Corporativa de las organizaciones, pues ambas comparten la esencia de transversalidad necesaria para abordar con carácter estratégico la noción de Diversidad en el marco de la estrategia de la empresa. ¿Gestión de la Diversidad Cultural en el siglo XXI? La Diversidad a menudo es vista por las organizaciones como un medio para mejorar su reputación o como una manera de cumplir con ciertas obligaciones legales. Sin embargo, en cualquiera de los casos se trata de un hecho que tiene un gran potencial para las organizaciones en el mapa actual, donde los modelos de referencia han demostrado ser de eficacia limitada. Una realidad diferente, que necesita modelos diferentes.



La cultura adquiere formas diversas a través del tiempo y del espacio. Esta diversidad se manifiesta en la originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan a los grupos y las sociedades que componen la Humanidad. Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la Diversidad Cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido, constituye el patrimonio común de la Humanidad y debe ser reconocida y consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras».



En Almería, donde tenemos una sociedad plural y diversa desde hace muchos, necesitamos ahondar y promover en la diversidad de nuestra provincia, esa diversidad se debe reflejar en todos los ámbitos de nuestra sociedad, sobre todo en el empleo si queremos ser una sociedad moderna y democrática. Para ello es fundamental que veamos y que nos comportemos con nuestros vecinos y vecinas que tienen una identidad cultural diferente a la que entendemos como predominante de igual a igual, no solo en las relaciones sociales sino también en el ámbito laboral. Esta visibilidad de nuestros vecinos y vecinas con otras referencias culturales en el ámbito de la empresa es uno de los retos de la sociedad almeriense. Es cierto que en los últimos años se ha avanzado, ya no solo nos imaginamos a personas migrantes o de origen migrante trabajando en el campo, sino que en otro tipo de empresas, pero es insuficiente, necesitamos que en todos los ámbitos del mundo empresarial se recoja la diversidad que se ve en las calles y pueblos de Almería. 



Desde la Asociación Intercultural Sin Muros entendemos que se ha avanzado en los últimos años, pero es insuficiente, se lo debemos a nuestros hijos con el objetivo de dejarles una ciudad y una provincia mucho más diversa y mucho más rica, donde ser diferente sea lo habitual.







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