El patriotismo de Casado

Antonio Martínez
07:00 • 10 jul. 2020

Desde 1986 España forma, de pleno derecho y de manera destacada, parte de la Unión Europea (antigua Comunidad Económica Europea). Este proceso de integración ha sido y sigue siendo todo un éxito que nos ha permitido impulsar la modernización y convergencia en infraestructuras, servicios públicos, tejido empresarial, laboral y social de manera equitativa. Todo ello en el marco de coordinación con los socios europeos y las instituciones europeas y de haber sido el principal beneficiario de fondos europeos. 

Uno de los principios fundamentales llevados a cabo para que España pudiera lograr las actuales cotas de desarrollo y presencia dentro de la UE ha sido una unidad de acción conjunta de las fuerzas políticas españolas a nivel europeo. Hasta ahora, las fuerzas políticas tradicionales, como las que se originaron hace pocos años,  habían actuado de manera coherente y responsable con los principios europeístas y los intereses de España. Cuando salíamos de nuestras fronteras, nuestro país “iba a una” en la defensa de lo mejor para los españoles y españolas. 


Lamentablemente para España, esa unidad de acción ya no existe. La derecha del Partido Popular, en su afán por imitar a la ultraderecha anti europeísta de Vox, ha dejado de apoyar al Gobierno de España en la defensa de los intereses de nuestro país en Bruselas. 



Mientras el Gobierno de España se afana en buscar las alianzas con sus socios europeos para que ante la crisis del COVID-19 la Unión Europea destine los máximos recursos para impulsar la economía, generar empleo y conseguir que salgamos todos juntos de esta crisis, el Partido Popular con Pablo Casado a la cabeza vuelve a mostrar una vez más su “patriotismo de hojalata”, atacando a España en el Parlamento Europeo, en los foros internacionales a los que les dejan acudir y en los medios de comunicación y redes sociales en toda Europa. 


El Gobierno español y el grueso de los gobiernos europeos de toda índole han formado un frente común para que el Plan de Recuperación Next Generation UE y los fondos que reciban los países lo hagan sin coacciones ni recortes sociales y permitan una Europa y una España verde, moderna, sostenible, social y desarrollada. 



Mientras, el PP pide que los fondos europeos vayan acompañados de condicionantes, es decir, de recortes para España, o lo que sería lo mismo, volver a aplicar las recetas de la derecha de bajada de salarios, subida de impuestos a la clase trabajadora y recortes en educación, sanidad y dependencia.  Es decir, todo lo que aplicó el Partido Popular en la anterior crisis financiera. 


Los que tanto dicen defender a España están siendo nuestro peor enemigo en las instituciones europeas; usan las comisiones del Europarlamento para defenestrar a nuestro país, escriben a los comisarios europeos poniendo en duda la  democracia española (como hace Puigdemont) y tratan de destruir los apoyos y soportes que el gobierno de España (de todas y todos) ha puesto en marcha para apoyar a trabajadores, empresas, ayuntamientos y comunidades autónomas. 



Montoro decía en mayo de 2010: “Que caiga España que ya la levantaremos nosotros”…Diez años después tratan de imitar e incluso superar aquella estrategia de daño y dolor. Por suerte, la Europa de 2020 ha aprendido y gracias a la voluntad del gobierno progresista de España no dejaremos que nadie trate de hundir a nuestro país o de repetir los errores del pasado. Que esta derecha y ultraderecha haga todo el ruido que quiera, que los demás seguiremos trabajando y construyendo una mejor sociedad.  


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