En recuerdo de un genio llamado Jesús de Perceval

Ayer comenzaron los actos programados por el Ayuntamiento de la capital y Diputación en memoria de un artista transgresor y polifacético

Mesa presidencial con Carlos Pérez Siquier, Fausto Romero, la diputada María Vázquez, la autora del libro, María Dolores Durán, y Gloria Espinosa.
Mesa presidencial con Carlos Pérez Siquier, Fausto Romero, la diputada María Vázquez, la autora del libro, María Dolores Durán, y Gloria Espinosa.
Marta Rodríguez
14:08 • 15 abr. 2015

Transgresor, agitador cultural, polifacético, filósofo, pensador y, sobre todo, genio. Jesús de Perceval (Almería, 1915-1985) fue definido ayer con estos y otros calificativos en el acto que abrió la programación que han organizado el Ayuntamiento de la capital y Diputación para conmemorar el centenario de su nacimiento.




El salón de plenos del Palacio provincial acogió un caluroso acto en el que se dieron cita la familia del fundador del Movimiento Indaliano, el mundo de la cultura y la sociedad almeriense. 




La intervención más personal fue, quizá, la del abogado Fausto Romero, amigo íntimo del pintor y escultor, que puso al descubierto “el alma de un hombre inédito, un feroz analista de la sociedad almeriense”, a través de parte de la correspondencia que intercambió con él a lo largo del tiempo. “En esas cartas el Peter Pan daba paso al hombre, eran descarnadamente sinceras”, aseguró.




Esas misivas desconocidas hasta ahora -y que LA VOZ reproduce en las páginas siguientes- revelan el concepto que tenía de sí mismo el artista, lo que pensaba del movimiento que había fundado, su faceta más reivindicativa y sus reflexiones ocultas. “Llegó un momento en que todos fundaron el movimiento indaliano, hasta los muertos”, ironizaba en una.




“Fue un agitador cultural, pero desgraciadamente después de todas sus agitaciones Almería volvió a resignarse y ahora él va camino del olvido cuando es inmortal. Qué inculta y desagradecida es esta tierra”, concluyó Romero. 




El fotógrafo Carlos Pérez Siquier, como hombre de imágenes que es, evocó a su admirado Perceval a partir de seis instantáneas cuya intrahistoria bien podría resumir su relación. En ellas, cómo no, apareció La Chanca, barrio clave en la iconografía de ambos. 




Terminó sus palabras con la anécdota del fotomontaje que realizó a petición del indaliano en el que éste aparecía junto a Picasso, persona ‘non grata’ para el franquismo. “Yo ya me veía en la cárcel”, confesó.




Amar y entender
La diputada de Cultura, María Vázquez, fue la encargada de abrir el acto y presentar a la investigadora María Dolores Durán, que ha coordinado el programa. “A raíz de su publicación ‘Conociendo a Jesús de Perceval. Hombre del Renacimiento’ del IEA, amarán y entenderán más al artista”, indicó.


 Con el libro como hilo argumental, Durán ofreció un recorrido por la vida y la obra del creador. “Almería se le quedaba pequeña desde el punto de vista intelectual, por lo que aglutinó en las tertulias a las personas que podían satisfacer sus inquietudes”, afirmó.


La profesora de la Universidad de Almería Gloria Espinosa, por su parte, contextualizó el arte de Perceval en las corrientes del siglo XX y halagó su carácter visionario. 


El poeta Julio Alfredo Egea cerró el homenaje con la lectura de un soneto dedicado a ese genio llamado Jesús.



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