“Los trenes perdidos ya no están pero aún quedan muchos por pasar”

Patricia Rodríguez es cantante y letrista

Patricia Rodríguez, en una fotografía de JM. Simón.
Patricia Rodríguez, en una fotografía de JM. Simón.
Fina Martín
07:00 • 02 oct. 2021

Tiene destreza, tiene luz y es brillante en las cosas que hace. Ofrecerá el concierto ‘Bolero por Amor’ en Clasijazz para celebrar 40 años en la música.



¿Lo suyo es talento, es un don o es amor a las cosas que hace?



Es un poco de todo. Puedes nacer con ciertos talentos naturales y luego está el cómo los desarrolles en el entorno que te toque. No puedes hacer un recorrido artístico sin amar lo que haces, tienes que disfrutarlo, que te conmueva.



¿Empezó en un templo como esas estrellas afroamericanas que sufrieron tanto?



Yo salí desde mi casa, cantaba en mi habitación, oía música y miraba la tele; escuchaba a ‘Heidi’ y llegué a cantarla en japonés, y con 9 años ya participaba en la radio.



La canción de ‘Heidi’ dice: “Abuelito dime tú por qué yo en la nube estoy”. ¿Qué aloja usted en el ‘Cloud’?



Me manejo bien con los medios tecnológicos pero cuido mucho de mi privacidad y no hago público nada más allá de lo que se requiera.



La privacidad será un lujo del ser humano.

Usamos las redes indiscriminadamente. Hay gente que valora su privacidad mucho más que una foto donde salga bonico.


Su primer homenaje al bolero fue ‘Que yo viva es tu castigo’. ¿En ese momento se debatía entre el bien y el mal?

Eso no es así y yo no vivo entre el bien y el mal. De eso hace 14 años, aquel primer repertorio era muy visceral, enérgico, más ‘encabronao’. Le he ido dando otra forma como un alfarero moldea la arcilla hasta conseguir un equilibrio. Uno tiene que darse la libertad de sentir cuando está triste, está dolido o cuando se siente traicionado. Hay muchos boleros que hablan de esto y otros que hablan de un amor sencillo o pasional.


¿Cómo es el nuevo ‘Bolero por Amor’?

He encontrado un equilibrio en el repertorio donde la tristeza y el dolor no pilotan la nave, pero sí tienen un hueco porque esas emociones existen, nos gusten o no, y hay que darles también su lugar. Aquello de negar los sentimientos no es sano.


¿Qué pasó para llamarse ‘Por Amor’?

El paso del tiempo, el aprendizaje y la maduración. Una persona no es la misma con 25 que con 50 o 70 años. Lo que vives te va proporcionando el aprendizaje, y la clave está en procesarlo y adaptarlo a ese caminar de tu vida.


¿Qué pianistas han acompañado sus boleros?

Miguel Saavedra es un músico almeriense maravilloso a pesar de su humildad. Es una persona importante a nivel humano y musical. Me descubrió aquellos boleros desconocidos e hizo al piano los arreglos de aquel repertorio.


Luego transformó el repertorio.

Fue en 2014 mientras vivía en Barcelona, conocí al maravilloso pianista José Luis Guart, le presenté la idea de ‘Bolero por Amor’ y le pareció interesante. Me ayudó en la elaboración de las canciones, se avanzó en la nueva lista con nuevos arreglos y se realizó la grabación audiovisual.


El próximo viernes junto a Pablo Mazuecos celebra en Clasijazz 4 décadas de música.

Pablo es un amor como persona y como músico, y en ese orden, porque lo humano va siempre antes que lo profesional. Es un gustazo trabajar con él por su versatilidad interpretativa al piano.


Usted es intérprete también en inglés.

Mis comienzos han sido un tanto eclécticos: pop, soul, jazz, bossanova…  La mayoría de estos repertorios han sido en inglés, la música anglosajona es la más producida, sin embargo me he dado cuenta que cuando cantas en un idioma que el público reconoce es mucho más fácil transmitir esas emociones.


¿Qué le costó el micrófono que aparece en la fotografía?

Es el micrófono que siempre utilizo en mis conciertos desde hace 24 años, fue un regalo de Manolo Artero que es un gran amigo y un grandísimo arreglista musical.


¿Sabe lo que ha pagado en el último recibo de la luz?

Aún no me ha llegado. La lavadora la pongo los fines de semana y no tengo yo una casa para 12 de familia (ríe).


Fue finalista del Festival de Benidorm de 1995, ¿le puso nerviosa la retransmisión para millones de telespectadores?

Tenía 22 años y poca experiencia en un escenario. La canción se llama ‘Mirar Atrás’ y la compuse sentada en el sofá con una grabadora. David Miralles y yo somos coautores, él le dio la forma armónica.


Destaque algunos discos de su trayectoria.

Dos discos editados como voz solista, ‘Paraíso Perdido’ del grupo ‘Madera’ (1996) grabado tras ganar el ‘Primer Certamen Nacional Imagina Rock’; ‘La Taberna del Piano’, Homenaje a Billy Joel (2012). ‘Madera’ fuimos Manolo Artero, Dani Piedra, David Miralles y Paqui Dionis; realicé también los arreglos corales del disco ‘El Zaguán’, de César Maldonado y también colaboraciones con el guitarrista Antonio Gómez y la Big Band ‘Clasijazz’; entre otros.


¿Cuál es su canción favorita?

‘Sailing’ de Christopher Cross, no me canso de escucharla.


Esa letra dice que “Las velas pueden hacer milagros”.

Pueden ocurrir milagros siempre y cuando tú sigas navegando. Si te quedas 'parao' en el puerto y no sueltas velas, ya no dejas que el viento te lleve, y va a ser complicado que se produzca el milagro.


¿Ha presenciado un milagro?

Un adjetivo aplicable a la obra de Haruki Murakami podría ser el realismo mágico, eso fue lo que me pasó cuando entré en una librería preguntando por un libro suyo descatalogado, la sorpresa y la alegría fueron máximas cuando al día siguiente el librero me llamó para decirme que había conseguido el libro. 


Fue finalista del Certamen de Microrrelatos de Renfe. ¿Ha perdido muchos trenes?

Los trenes perdidos ya no están pero aún quedan muchos por pasar. Me encantan los trenes, me gusta escribir y como ejemplo, fui articulista en un diario local.


En el teléfono de ‘Grupo Hoteles Playa Senator’ suena un jingle con su voz. ¿Qué lugar de Almería recomendaría para unas vacaciones?

Almería se vende sola. Esa canción la compuso el músico almeriense Chicho Rodríguez y sugiere en pocos segundos unas vacaciones divertidas con detalles. Almería es especial.


Háblenos del espectáculo ‘Hay que saber perder’ en el que intervino en Port of Spain.

Hicimos representaciones con tres personajes ficticios: al piano y dos voces, con canciones divertidas y extravagantes; cantábamos en cuplé los acontecimientos más relevantes de la provincia de Almería, aquello superó las expectativas de público del local regentado por Cristian Salas, quien cada viernes desde 2005-07 cerraba nuestra función cantando ‘La Vie en Rose’.


Recuerde esa canción que dio nombre al show.

“Cuando un amor se va, qué desesperación, pero no hay que llorar, hay que saber perder, lo mismo pierde un hombre que una mujer”.


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