Morgan conquista el Teatro Apolo con su mezcla de soul y rock de los setenta

La banda madrileña colgó el cartel de ‘No hay entradas’ en su segunda visita a Almería

Morgan hizo vibrar a la capital almeriense durante casi las dos horas que duro el concierto.
Morgan hizo vibrar a la capital almeriense durante casi las dos horas que duro el concierto. La Voz

Hay ocasiones en las que el triunfo de determinados artistas o bandas, como es el caso de Morgan, reconcilia con el espíritu más primario y elemental del noble arte de hacer música. En apenas cuatro años y con dos discos publicados, ‘North’ y ‘Air’, no han necesitado de grandes promociones y campañas para ser considerados como una de las propuestas de mayor calidad de la escena musical española. Y su secreto, es el boca a boca de quien los ve sobre un escenario.


Este sábado lo volvieron a demostrar en el Teatro Apolo que agotó las entradas con más de tres semanas de antelación. Un concierto que se enmarcaba en la programación de otoño del Área de Cultura del Ayuntamiento de Almería y el ciclo de conciertos Cooltural Live. Esta  fue la segunda visita de Morgan a Almería tras pasar el pasado agosto por el festival 100% Mujer.


Dos discos donde el soul, el rock de los setenta, pinceladas de psicodelia y progresiones virtuosas, funk o góspel adornan en su cancionero con una elegancia y autenticidad fuera de lo común.


Dos horas Con esa base, montaron su repertorio dividido en dos bloques, en primer lugar canciones de  ‘North’, en la segunda parte, canciones de ‘Air’. Arrancaron sus casi dos horas de concierto con su vocalista Nina de Juan (voz y piano), Alejandro Ovejero ‘Ove’ (bajo y coros) y Paco López (guitarra y coros) a pie de patio de butacas para interpretar ‘Honey’, un tema que solían cantar en camerinos antes de saltar al escenario, como un momento de comunión y relajación. Así comenzó un viaje que se completa con David Schulthess (teclados y coros) y Ekain Elorza (batería).


Con el creciente medio tiempo ‘Cold’ comenzaría el generoso repaso a ‘North’, un tema que presenta varios de los denominadores comunes de sus composiciones. Una buena puesta en situación que ganaría en presencia y distorsión en la más rockera ‘Cheesecake’ y el rítmico acento sureño de ‘Attempting’, del todo irresistible, como el soul con aires funkys de ‘Goodbye’, en otro fantástico ejercicio de dominio vocal de Nina.


La segunda parte continuaría con ‘Work’. Llegó entonces la primera de las dos concesiones al castellano con ‘Volver’, interpretada solo a voz y piano por Nina, que ejerció también de preludio perfecto para la gospeliana ‘Home’. 


En el punto de inflexión aparecería la versión de ‘Unknown Legend’, un country del inconfundible Neil Young, tema que ponían como introducción previa a sus conciertos de la gira ‘Air’. Espacial y pinkfloydiano sonido para la sublimada ‘Planet Earth’.


Anticipando la despedida, vino  ‘Sargento de Hierro’, ‘The Child’, ‘Another Road (Getting Ready)’, que levantó al público de su asiento para terminar con ‘Marry You’, venida a más en su coda, como un arrebato final poderoso e imparable, con Morgan terminando con contagiosa energía.

 

más leídas

últimas de Vivir

Las noticias que debes conocer a primera hora en tu bandeja de entrada

destacadas La Voz de Almería